Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PSOE se afianza y el PP no rentabiliza el ‘efecto Casado’, según el CIS

Los socialistas conservan el liderazgo con un 30,5% de la intención de voto, a 10 puntos del PP

El PSOE no sufre desgaste tras sus primeros 100 días de Gobierno mientras el PP no logra rentabilizar el efecto Casado, según el barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), publicado este martes. Los socialistas afianzan, e incluso aumentan ligeramente, su liderazgo con un 30,5% de intención de voto, a casi diez puntos de distancia de los populares, que apenas avanzan cuatro décimas (hasta el 20,8%) desde que Pablo Casado se hizo con la presidencia del partido. Ciudadanos cae a la tercera posición, pisando los talones al PP, con un 19,6%, y Unidos Podemos y sus confluencias quedan en cuarto lugar con un 16,1%.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se dirige a la bancada popular en el Congreso de los Diputados.

El Gobierno socialista conserva una holgada primera posición en la intención de voto de los españoles, que harían al PSOE ganador de unas elecciones si estas se celebraran hoy, según el sondeo del CIS. No solo es cómoda la posición del PSOE porque no cae del umbral del 30% al que ya creció propulsado por la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa , sino porque, además, sus rivales no recuperan terreno. El escenario político dio un vuelco este pasado verano por dos hechos fundamentales: la moción de censura que convirtió a Sánchez en presidente del Gobierno y el cambio de liderazgo en el PP. Con el primer acontecimiento, el PSOE saltó de la tercera posición a la primera y creció ocho puntos. Los populares, que eligieron a Pablo Casado como nuevo líder el 22 de julio, no experimentan, en cambio, un empuje fruto de esa renovación y apenas ganan ahora cuatro décimas.

Gráfico: Los resultados más destacados de la encuesta de septiembre pulsa en la foto
GRÁFICO: Los resultados más destacados de la encuesta de septiembre

Para Lluís Orriols, doctor en ciencia política por la Universidad de Oxford, la duración de esa luna de miel que refleja la estimación de voto del CIS es “excepcional con respecto a la tendencia desde el 96, porque todos los expresidentes experimentan un progresivo descenso de apoyo desde que llegan a La Moncloa”. El politólogo subraya que “la intención directa de voto de la encuesta sí que se corresponde con los parámetros normales, porque en esta el PSOE cae cinco puntos”. “No digo que la estimación no esté bien hecha, porque no sé cómo se ha elaborado, pero sí que los dos datos siguen sendas opuestas”, razona Orriols.

El politólogo argumenta además que según el barómetro no es posible hablar de un efecto Casado. No solo porque el PP no gana votantes de forma significativa, sino porque además “la valoración de Casado entre los potenciales votantes del PP es prácticamente la misma que la que tenía Mariano Rajoy. La regeneración del partido no la perciben sus electores”, analiza.

El barómetro de este mes de septiembre es el segundo desde que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno y el primero que evalúa el nuevo liderazgo en el PP. El anterior estudio, publicado a principios de agosto, reflejó el efecto de luna de miel del PSOE tras la llegada de Sánchez a La Moncloa. Los socialistas crecieron entonces ocho puntos desde el anterior barómetro y pasaron de la tercera posición a situarse en cabeza con casi un 30% de la intención de voto y más de diez puntos de distancia con respecto al PP y a Ciudadanos, empatados en un 20,4% de los votos. Mientras, Unidos Podemos perdía cuatro puntos hasta la cuarta posición con un 15,6%.

El trabajo de campo de la encuesta publicada hoy se realizó del 1 al 11 de septiembre pasados. El Gobierno socialista ya llevaba 100 días en La Moncloa, aunque no había vivido sus peores momentos, concentrados en estas dos últimas semanas. Así, el sondeo no recoge la polémica por la tesis doctoral del presidente Sánchez, y solo tangencialmente la dimisión de la ministra de Sanidad, Carmen Montón (esta dimitió justo el día 11 a última hora de la tarde, tras publicarse que plagió su trabajo de fin de máster).

Aunque Sánchez ya había experimentado en esas fechas otro episodio delicado, la dimisión del ministro de Cultura, Màxim Huerta, quien dio un paso atrás el 13 de junio, apenas una semana después de haber asumido el cargo, tras conocerse que defraudó a Hacienda. Y el Ejecutivo había tenido que rectificar algunas decisiones, como la defensa jurídica al juez Pablo Llarena en la demanda que Carles Puigdemont interpuso contra él en Bélgica, o el registro de un sindicato de prostitutas que para la ministra de Empleo, Magdalena Valerio, supuso todo un "gol por la escuadra".

Cuando el CIS realizó su último sondeo, el Ejecutivo ya había acogido a los migrantes del Aquarius y había anunciado su propósito de exhumar a Franco del Valle de los Caídos. Pablo Casado supo el 7 de agosto que la juez veía indicios de delito por su título de máster.

El barómetro del CIS revela también que en la batalla por el centroderecha que libran el PP y Ciudadanos, los populares aventajan ligeramente al partido de Albert Rivera. Ciudadanos pierde en este sondeo ocho décimas y se sitúa por detrás de los populares, pero entre ambos partidos hay poco más de un punto de diferencia. Unidos Podemos y sus alianzas crecen muy levemente, pero no salen de la cuarta posición en la que se instalaron en enero de este año. El centroderecha está partido prácticamente por la mitad mientras que en el centroizquierda Podemos es subalterno del PSOE.

La suma de las fuerzas de centroizquierda aumenta su ventaja sobre las de centroderecha con respecto al sondeo anterior. El PSOE y Unidos Podemos suman ahora un 46,6% de los votos, por los 40,4% del PP más Ciudadanos. En el barómetro de agosto, los partidos de centroizquierda estaban un punto por debajo, en el 45,5%, y los de centroderecha cuatro décimas por encima, en el 40,8%.

Pedro Sánchez es el líder mejor valorado por los españoles, con una nota media sobre 10 de un 4,11, seguido de Albert Rivera (3,93), Pablo Casado (3,56), Alberto Garzón (3,79) y Pablo Iglesias (3,07). Pese a ello, la gran mayoría de los encuestados desaprueba la gestión del Gobierno socialista y la califica de regular (38,6%) y mala o muy mala (34,9%). Solo un 14% la ve buena y apenas un 1,1% muy buena. En el último mes ha aumentado de forma importante la preocupación de los ciudadanos por tres problemas: sobre todo, la independencia de Cataluña, que crece casi siete puntos, así como la situación económica, que aumenta casi seis, y la inmigración, cuatro puntos y medio.

El CIS, presidido desde finales de junio por el histórico dirigente socialista José Félix Tezanos, ha pasado a publicar sus barómetros de intención de voto con periodicidad mensual. No se hacía así desde 1996, año en que el estudio empezó a ser trimestral.

Ciudadanos ha cargado contra el barómetro, al que ha negado toda credibilidad porque el CIS está presidido por el anterior responsable de Estudios y Programas del PSOE. La encuesta está "hecha a medida" por el "gurú sociológico" del presidente Pedro Sánchez, se ha quejado el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas. El partido ha registrado este martes la comparecencia urgente de Tezanos. También el PP ve al CIS un "organismo más de campaña del PSOE", en palabras de su portavoz, Dolors Montserrat, que pide a Sánchez que convoque elecciones. El PSOE cree, en cambio, que los ciudadanos valoran la acción del Gobierno por encima del "ruido", mientras Unidos Podemos reclama que el instituto demoscópico pregunte por la valoración de la monarquía.

Más información