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Teófilo Rodríguez, el hombre de 385 kilos, vuelve a ingresar en el Hospital de Manises

Los médicos decidieron llevarlo al centro tras comprobar que su nivel de oxígeno en sangre se había reducido de forma alarmante

Teófilo Rodríguez, en una fotografía de 2017 cedida por la familia. Atlas-Quality

En un nuevo giro de su dramática historia, Teófilo Rodríguez, el hombre de 385 kilos gravemente enfermo a quien el Hospital de Manises (Valencia), de titularidad pública y gestión privada —el conocido como modelo Alzira— dio este martes el alta en contra de su criterio y el de su familia, ha vuelto a ingresar horas después en el mismo centro médico. Fuentes de la Consejería de Sanidad han señalado que van a adoptarse las medidas oportunas para garantizar que Rodríguez recibe "los cuidados necesarios". La hermana del hombre ha presentado una denuncia contra el hospital y la Generalitat.

El paciente, de 34 años, fue sacado del hospital el martes por la tarde en un camión de transporte de mercancías y trasladado a Turís, el pueblo de Valencia donde vive. Durante varias horas permaneció en la calle porque los transportistas no sabían cómo bajarlo. En lugar de utilizar una camilla bariátrica que soporte su peso —en la Comunidad Valenciana solo hay una, en Castellón—, el hospital cargó esta vez en el camión la cama en la que había estado ingresado. Y la cama no cabía por la puerta de su casa.

Hasta este miércoles se estimaba que el hombre pesaba 350 kilos, pero la cama en la que está acostado ahora, comprada para él, dispone de una báscula que ha permitido conocer que su peso actual es de 385 kilos.

Rodríguez fue llevado finalmente el martes por la tarde a la sala de pediatría del centro de salud de Turís. Pero su estado, que incluye insuficiencia respiratoria, se agravó. Según su hermana, Dévora Rodríguez, por las muchas horas pasadas en el camión, que no tiene aire acondicionado, a más de 30 grados de temperatura. Los médicos que lo controlaban decidieron volver a llevarlo al Hospital de Manises tras comprobar que su nivel de oxígeno en sangre se había reducido de forma alarmante. El traslado se hizo en el mismo camión. Inicialmente, los familiares se opusieron, pero el médico que iba en la ambulancia que acompañaba al camión los convenció con crudeza: "O salimos ya o se muere".

El hombre vuelve a estar en la sala de observación del Hospital de Manises. "Pero nos han dicho que si el nivel de saturación de oxígeno mejora le volverán a dar el alta hoy. No lo entiendo, porque es salir del hospital y ponerse peor. En casa es todos los días igual, solo que allí estamos solas y sin ayuda de nadie", afirma su hermana. Rodríguez ha pedido permanecer en el hospital mientras su estado de salud —además de tener problemas para respirar, no puede andar y está lleno de llagas— no mejore.

Fuentes de la Consejería de Sanidad han asegurado que ante las "excepcionales circunstancias del paciente y la falta de alternativa habitacional adecuada donde pueda recibir los cuidados necesarios y existan unas condiciones de confort e intimidad necesarias, se ha tomado la decisión de mantenerlo en observación en el Hospital de Manises". La Generalitat está analizando un centro adecuado donde trasladarlo, como un hospital de crónicos.

La hermana de Rodríguez, de 24 años, está afónica. Dice que es de tanto gritar este martes y de no haber dormido. Sobre las tres de la madrugada de este miércoles, después de que su hermano volviera a quedar ingresado, condujo hasta el juzgado de guardia de Valencia y denunció al hospital y la Consejería de Sanidad.

El alta del paciente la decidió el hospital, que gestiona el área de salud de Manises. El centro ha señalado en un comunicado que se le dio la misma porque "razones estrictamente médicas así lo aconsejaban".

La Generalitat ha iniciado la reversión de las privatizaciones realizadas por los anteriores gobiernos del PP. La primera tuvo lugar en abril, cuando venció la concesión del departamento de salud de Alzira, que dio nombre al modelo implantado en los años noventa. Uno de los argumentos del Gobierno valenciano, formado por socialistas y Compromís, es que el ánimo de lucro de las operadoras privadas puede interferir en decisiones de carácter clínico.

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