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El PP reprocha al PSOE su alianza con los “herederos de ETA”

Rafael Hernando y Albert Rivera comparten críticas y tono contra el Gobierno

El portavoz popular, Rafael Hernando, interviene en el Congreso.
El portavoz popular, Rafael Hernando, interviene en el Congreso. EFE

Pedro Sánchez ha encontrado este martes un agresivo frente, y en buena parte homogéneo, en el PP y Ciudadanos durante su comparecencia en el Congreso para exponer su proyecto como presidente del Gobierno. Tanto Rafael Hernando, portavoz parlamentario de los populares, como Albert Rivera, líder de Ciudadanos, han protagonizado encendidas réplicas al presidente sobre un escenario común: la debilidad parlamentaria del Gobierno socialista, que solo cuenta con 84 de los 350 diputados de la Cámara, y los supuestos pagos a los partidos que lo sustentan.

Hernando, en una exhibición de ferocidad verbal, ha demostrado que para el PP no han sido suficientes 45 días en la oposición para hacer la digestión por haber sido expulsado del Gobierno mediante una moción de censura. El portavoz parlamentario popular ha insistido en que Sánchez llegó al Gobierno mediante “una moción de censura apoyada en una falacia” para satisfacer “su ambición personal”. Y que lo hizo mediante pactos “con populistas, independentistas y herederos de ETA”. Ha calificado la intervención del presidente de “discurso rancio, vacío y lleno de lugares comunes” y dijo que su pretensión no era otra que “hacerse dueño de las medidas que ha aprobado el Gobierno del PP”.

No ha reparado en el uso de artillería pesada y ha acusado a Sánchez de estar cambiando “votos por presos”, en relación con los apoyos de los partidos nacionalistas vascos y catalanes y el acercamiento de los reclusos de ETA y los políticos catalanes en prisión preventiva por su implicación en el procés. Esos, según Hernando, están siendo “el precio comprometido y las hipotecas para llegar y mantenerse en La Moncloa”.

La intemperancia de Hernando ha sido máxima en varios momentos de sus réplicas. Incluso ha dado para entrar en colisión con la presidenta del Congreso, Ana Pastor, quien le llamó la atención por haber superado su tiempo. Pastor tuvo que llamarle al orden y, puesto que no atendía a sus insistentes llamadas, acabó cerrando el sonido del micrófono de la tribuna de oradores. El presidente del Gobierno, como también había hecho antes la portavoz socialista Adriana Lastra en tono de despedida ante el congreso del PP, le manifestó su aprecio personal y le deseó “el mejor de los futuros” en la nueva estructura de su partido.

Rivera ha empezado muy indignado por los “45 días de okupación” de Sánchez en La Moncloa “pagando un alquiler con dinero del futuro de España al señor Torra, a Puigdemont, a Rufián, a Bildu y al señor Iglesias”. El líder de Ciudadanos, que ha acabado pidiendo elecciones, ha arremetido contra Sánchez por ir de la mano con “los golpistas” en Cataluña y en el Gobierno. Como Hernando, ha presentado el acercamiento de presos a sus comunidades como casus belli, que acompañó con una coreografía muy agitada. Incluso exhibió “una sentencia” del juez y actual ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, en la que se oponía al acercamiento de presos de ETA “por dignidad de las víctimas” y luego, como desveló Sánchez, resultó ser solo un auto.

El presidente del Ejecutivo ha lamentado las formas que utilizaron Hernando y Rivera en sus intervenciones y les ha pedido respeto. Se ha dirigido expresamente al líder de Ciudadanos, a quien ha instado a encontrar “argumentos y críticas más sofisticadas” que llamar al PSOE “feo, malo” y “filoterrorista”. Sánchez ha destacado la sintonía del PP y Ciudadanos en sus reproches por los mismos temas “y con el mismo tono”. “Una pareja de hecho que ha funcionado bien engrasada”, ha ironizado.

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