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Los vicepresidentes toman las riendas de la negociación

La vicepresidenta, Carmen Calvo, y el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, se reunirán el jueves en Madrid

Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno, tras la reunión mantenida en La Moncloa entre Pedro Sánchez y Quim Torra.
Carmen Calvo, vicepresidenta del Gobierno, tras la reunión mantenida en La Moncloa entre Pedro Sánchez y Quim Torra.
Madrid / Barcelona

La vicepresidenta, Carmen Calvo, y el vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, tomarán las riendas de las negociaciones sobre Cataluña. Ambos se reunirán mañana con una agenda que, según fuentes conocedoras del encuentro, empezó a hilarse ayer y acabará de perfilarse hoy. Entre las prioridades que Aragonès abordará con el Gobierno central está la retirada del veto a leyes recurridas por el Gobierno del PP o el déficit de inversión en infraestructuras.

Calvo y Aragonès acordaron mantener un primer encuentro para retomar las relaciones entre ambas Administraciones tras la entrevista del lunes entre Pedro Sánchez y Quim Torra en La Moncloa. La reunión se producirá a petición del vicepresidente catalán y responsable del área económica que, por cuestiones de agenda previa, tenía que desplazarse a Madrid.

Este contacto se enmarca dentro de la normalización de las relaciones entre el Estado y la Generalitat iniciado el lunes y que seguirá en el marco de la comisión bilateral Estado-Generalitat. El Gobierno catalán ya ha designado a sus representantes para ese órgano, mientras que el Ejecutivo central lo hará en el próximo Consejo de Ministros.

Aun así, según fuentes conocedoras de ese encuentro, ambos dirigentes hablaron por teléfono durante la reunión entre Sánchez y Torra y posteriormente se han intercambiado mensajes para preparar el terreno. Los asuntos que se abordarán, sin embargo, se fijarán hoy en una reunión del departamento que dirige Pere Aragonès.

De hecho, ya hay un borrador con varios puntos, explican esas mismas fuentes. Entre ellos, el levantamiento del veto a leyes sociales aprobadas por el Parlament y recurridas por el Gobierno del PP; la demanda de una flexibilización de los objetivos de déficit o las deudas que la Generalitat estima que dejó el Ejecutivo de Mariano Rajoy en áreas como la ley de dependencia, la financiación de los Mossos o el déficit en inversión en infraestructuras, que ascienden a más de 7.000 millones de euros.

Aun así, las mismas fuentes aseguraron que la agenda se acabará de perfilar hoy. Ello se debe a que Aragonès se había comprometido también a reunirse con las ministras de Economía, Nadia Calviño, y de Hacienda, María Jesús Montero, con las que tiene previsto tratar los asuntos más estrictamente económicos y financieros. Entre otros, Aragonès quiere abordar con el Gobierno los mecanismos de control financiero, la política tributaria o las mejoras en los recursos que recibe la Generalitat.

En una entrevista en Catalunya Ràdio, Torra explicó ayer que la reunión de los vicepresidentes se enmarca en los acuerdos alcanzados en su entrevista con Sánchez y explicó que es el primer paso para una serie de reuniones entre algunos ministros y consellers, como la que mantendrán la titular de Políticas Territoriales, Meritxell Batet, y el responsables de Exteriores de la Generalitat, Ernest Maragall.

La intención del Gobierno catalán es profundizar en esos encuentros bilaterales, pero su portavoz, Elisa Artadi, descartó acudir a foros multilaterales como el Consejo de Política Fiscal y Financiera. En cambio, Aragonès había afirmado en su comparecencia en el Parlament del pasado mes que no descartaba acudir “si Montero es diferente a Montoro”.

“Constitución catalana”

En cualquier caso, Artadi apuntó que el Govern no piensa fijarse límites temporales en la consecución de acuerdos entre ambas partes. “Es el inicio de un diálogo que veremos hasta dónde nos lleva, a ver cuál es el proyecto del PSOE para Cataluña”, afirmó Artadi. “Es evidente que las expectativas de la primera reunión son más altas que las de la segunda. Esperamos que no sea la misma reunión e iremos viendo cómo se desarrollan los temas”, añadió.

A pesar de que las negociaciones se centrarán en asuntos de la Administración autonómica, para reafirmar su compromiso con el independentismo ayer Torra afirmó: “El eje central de la legislatura, en la línea de implementar la declaración de independencia del 27 de octubre, será dotarnos de una Constitución catalana”. El presidente de la Generalitat, de hecho, sostuvo que durante la reunión con Pedro Sánchez le transmitió que no renunciará a “nada”. “Le expliqué a Sánchez que tengo 55 años, que mis hijos son muy mayores y que no tengo nada que perder”, dijo en la radio pública catalana.

Para ahondar en ese compromiso —contradictorio con el mensaje de distensión que exhibieron él y Sánchez el lunes—, Torra adelantó que a principios de septiembre celebrará una “conferencia política” para explicar cuáles son los pasos siguientes del independentismo.

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