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REPORTAJE

Tres días enganchado a un pulmón extracorpóreo

Un joven se salva porque una máquina 'respiró' por él en las urgencias del hospital 12 de Octubre

El médico Mario Chico con Ángel Zaragoza en la UCI de Traumatología de Urgencias del hospital 12 de octubre de Madrid el 26 de abril.
El médico Mario Chico con Ángel Zaragoza en la UCI de Traumatología de Urgencias del hospital 12 de octubre de Madrid el 26 de abril.

El uso de un pulmón artificial en urgencias salvó en julio pasado la vida de Ángel Zaragoza Granada, un joven que tenía entonces 20 años y que sufrió un accidente de coche el 13 de aquel mes. "Llegué al hospital con los pulmones perforados, 14 costillas rotas, arteria del bazo rota —luego me lo quitaron—, varias vértebras afectadas, un aneurisma en la carótida de detrás de la oreja derecha, rotura abierta de cúbito y radio del brazo izquierdo, un fuerte golpe en la cabeza del que no sabían qué secuelas iba a tener y la mano tan destrozada que me hasta me había desaparecido un rozo de hueso que luego me repusieron cogiendo uno de la cresta iliaca", enumera como un estudiante aplicado en el despacho de Mario Chico, el jefe de sección de la UCI de trauma y emergencias del hospital 12 de Octubre de Madrid, el jueves 26 de abril. 

"Con un politraumatismo así se actúa por orden, con una escala de prioridades, primero lo que más peligroso sea". indica el médico. Y, en este caso, lo principal eran los pulmones: perforados y encharcados, no eran capaces de mover el aire, no tampoco de oxigenar la sangre. "Yo estaba muerto", dice Zaragoza que le contaron. Pero el equipo médico del centro "mostró su músculo", como dice Chico, y aplicaron de una forma novedosa los recursos existentes. Un pulmón extracorpóreo que normalmente se utiliza en pacientes más estables, fue trasladado a la UCI de urgencias. Y, gracias a esta máquina, los pulmones tuvieron tiempo para recuperarse y recuperar su función.

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Antes que en este joven, el uso de estos pulmones extracorpóreos en urgencias se ha probado con éxito tres veces en Alemania y una vez en Japón, afirma Chico. "La respuesta de Ángel ha sido espectacular. Los pacientes así de jóvenes son ideales para promocionar la salud. Es en los que más compensan todos los esfuerzos", dice el médico. Tan especial es el caso, que en el despacho del médico hay un cartel en el que se puede ver al joven mientras estuvo en la UCI de politrauma, conectado al respirador (el que mueve el aire) y al pulmón (que oxigena la sangre). Está en inglés, porque la idea es llevarlo a congresos internacionales.

Zaragoza estuvo 12 días en coma inducido. Necesitó ese tiempo hasta recuperar las funciones biológicas básicas, antes de que le pudieran despertar y mandarlo a planta. Solo recuerda al final que al abrir los ojos pensó que estaba "en un hospital militar de Kenia o de Asia". Chico se ríe. "Pudiera ser que el aspecto de las instalaciones le dieran esa idea, pero se ha visto que funcionamos", afirma.

Para el médico, el caso de Zaragoza es un ejemplo de la importancia de los politraumatismos, ya que afirma que el trauma, con toda su carga de secuelas o muertes, no mueve dinero. "No tenemos pastillas ni chismillos caros", dice elocuentemente. Ello hace que, por ejemplo, no haya unidades de referencia como podría ser la UCI de trauma del hospital, que cumple 25 años. "Solo en Cataluña se ha planteado". afirma. 

Zaragoza asiste a esa parte de la conversación con interés. Entiende que él tuvo la suerte de haber sido trasladado a esa unidad. Poco más de un mes después del accidente, el 16 de agosto, le dieron el alta. "Al principio no podía caminar ni media hora", recuerda. Consiguió sacar el curso (estudia Administración de Empresas y Derecho), y ha seguido el siguiente compaginándolo con la rehabilitación. Ahora es la recuperación de la movilidad de la mano y el aneurisma lo que más le preocupan. Antes del accidente jugaba al fútbol y había empezado con la escalada. "Me han dicho que la recuperaré al 95%", afirma, y muestra la foto de una radiografía con el antes -huesos troceados y desviados, "y esos puntitos que son trozos del metal del coche"– y después -falanges recompuestas y soldadas– de sus dedos. "Está muy bien, pero todavía tiene mucho que mejorar", dice el médico. "Ahora lo que quiero es no mirar hacia atrás", remata el joven.

Máquinas en lugar de órganos

El pulmón extracorpóreo que se ha utilizado en el hospital 12 de Octubre de Madrid con Ángel Zaragoza Granada en las urgencias se usa habitualmente en otros casos más estables pero igualmente graves. Y no es la única máquina que se emplea en otros casos. Varias de las aplicaciones tienen un objetivo común: mantener a los pacientes o a los órganos para un trasplante.

Un reciente estudio publicado en el European Journal of Heart Failure, coordinado por Eduardo Barge-Caballero, del hospital de A Coruña, ha demostrado que el uso de máquinas extracorpóreas parta oxigenar la sangre permite mantener a quienes requieren un trasplante de corazón de manera que, en España, el 80% de estos pacientes que están en casos muy graves aguantan hasta que aparece el donante adecuado.  El estudio lo patrocinó la Fundación Mutua Madrileña.

También en las jornadas que organizaron la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) el 19 y 20 del pasado abril en Zaragoza, Andrés Varela, del servicio de Cirugía Torácica del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, señaló cómo estas máquinas sirven para mantener pulmones funcionando para usarlos en trasplante sin tener que crioconservarlos, y con la posibilidad incluso de aplicarles tratamientos antes de implantarlos.