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Mario Conde escondía a la justicia un yate y numerosas propiedades

La Guardia Civil destapa el alto tren de vida y los tejemanejes del expresidente de Banesto y su hija para repatriar a España 13 millones

El sumario sobre el segundo encarcelamiento del expresidente de Banesto Mario Conde acredita el “alto nivel de vida” que llevaba el exbanquero tras cumplir 11 de los 20 años de cárcel que le impuso la justicia por el saqueo al banco que presidió a finales de los años ochenta y comienzos de los noventa. EL PAÍS ha tenido acceso al sumario que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz sobre Conde, y que revela las tretas y artificios financieros que ha desplegado el exbanquero para evitar que le subastaran sus bienes en favor de los accionistas de Banesto a los que saqueó.

Mario Conde, sale detenido de su domicilio.
Mario Conde, sale detenido de su domicilio.

Mario Conde tiene un yate (tasado en 30.000 euros; él paga el seguro); ha disfrutado de tres lujosas casas en Madrid y de una masía en Pollensa (Mallorca); de extensas fincas agrícolas en Andalucía y Castilla la Mancha; de una empresa dietética; de al menos tres coches de lujo; de 5,4 millones en acciones del Grupo Intereconomía repatriados a España desde paraísos fiscales de las Islas Vírgenes; de 9,5 millones invertidos en una SICAV; de empleados domésticos y chófer, para él y sus hijos, Mario Conde Arroyo y Alejandra (en quien, siempre bajo su sombra, delegó la administración de sus empresas: ocho en el extranjero y cuatro en España). Además, cobró en derechos de autor por uno de sus siete libros casi 600.000 euros y algo más de 3.000 euros mensuales por participar en los debates televisivos de El gato al agua, de Intereconomía.

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, instructor del caso, investiga a Conde por blanqueo de capitales (por repatriar a España 13 millones de euros procedentes supuestamente del saqueo que cometió en Banesto, según dictaminó la justicia en los llamados caso Banesto y Argentia Trust). A Conde se le atribuye, por ejemplo, no dar cuenta de la salida al extranjero desde la caja del banco de 300 millones de pesetas. Es uno de los banqueros más famosos de la época del pelotazo; accedió a la presidencia de Banesto con apenas 38 años y en su fulgurante carrera algunos pensaron en él como la única opción de arrebatar el poder al PSOE de Felipe González. Logró reducir a once los 20 años de condena que le impuso el Tribunal Supremo. La sentencia ordenó el decomiso de sus bienes, pero a los jueces se les olvidó hacer anotaciones preventivas de embargo. Y aprovechó el despiste para seguir con ellas, hipotecando algunas, y dificultar así los embargos y posterior subasta de los bienes.

Casi desde que entró en la cárcel inició la repatriación del dinero oculto fuera. Empezó en 1999 con pequeñas cantidades mensuales. No más de 3.000 euros para “no levantar sospechas”, señalan en un informe que consta en el sumario los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, los que a mediados del pasado mes de abril detuvieron a Conde y sus dos hijos, y a un yerno, y a testaferros de la familia que eran parientes o que trabajaban como asalariados del exbanquero.

Conde tiene 9,5 millones invertidos en una SICAV; 5,4 en Intereconomía, empleados domésticos y chófer, para él y sus hijos, Mario Conde Arroyo y Alejandra, su lugarteniente en los negocios

El juez considera que es en 2008 cuando Conde y su asesor y abogado Francisco de Vega (ambos siguen presos) diseñaron “un entramado societario” con firmas instrumentales en España y siete países extranjeros, algunos paraísos fiscales como Las islas Vírgenes británicas o Curasao; en los Países Bajos, Emiratos árabes Unidos, Italia, Suiza… Todo ello para traer el dinero que, según Anticorrupción, Conde se apropió de Banesto y oculta en el extranjero. La UCO está convencida, según ha comunicado al juez, que, aunque se ha detectado la llegada a España de 13 millones, el exbanquero puede tener aún más dinero fuera.

“Para introducir los fondos obtenidos ilícitamente desde el exterior a España, utilizó como sociedades instrumentales a las firmas Barnacla, Black Royal OAK y Oleificio Español. Y también”, añade la UCO, “ha contado con una importante infraestructura societaria en el extranjero, con la capacidad de transferir fondos a España sin levantar sospechas”.

¿Cómo cayó por segunda vez Conde? La Guardia Civil descubrió que Conde era el “primer escalón de una organización criminal” tendente a repatriar los fondos saqueados a Banesto sin que el exbanquero hubiese pagado 14 de los 26 millones de responsabilidad civil que le impuso la justicia por el caso Banesto. Y no solo eso: seguía disfrutando de las fincas que teóricamente debían estar embargadas y subastadas para resarcir a los accionistas. Por este motivo, el juez le imputa un delito de insolvencia punible (el antiguo alzamiento de bienes).  Similar al que se atribuye al expresidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán, codueño de Viajes Marsans, también en la cárcel. Algunas de las fincas le fueron embargadas con anterioridad a esta investigación.

La Guardia Civil señala que el exbanquero tejió junto a su abogado “un entramado societario” con firmas instrumentales en España y siete países extranjeros

“Se comprobó que esta organización estaba recibiendo fondos de los Emiratos Árabes con destino a la sociedad Black Royal Oak S.L. justificadas en contratos de compraventa de unas fincas en Alcúdia, Baleares”, explica los investigadores de la UCO, los mismos agentes que han indagado el caso de los ERE y los cursos de formación en Andalucía y Extremadura, Púnica (Granados), Taula (Rita Barberá), corrupción en Melilla o el del minero José Ángel Fernández Villa (que regularizó 1,4 millones en la amnistía fiscal de 2012.

“Las transferencias fueron devueltas a la entidad HSBC por dos entidades bancarias españolas al entender que podía tratarse de blanqueo de capitales. Fue esta devolución la que llevó a los investigadores a "realizar averiguaciones" para ver si la sociedad del entorno de Conde Black Royal Oak había recibido más transferencia desde el exterior. Y descubrieron que Barnacla y Oleificio Español”, apuntan los agentes, “habían recibido ocho millones de euros de procedencia sospechosa. Y que el entorno de Conde había recibido más de dos millones en efectivo”.

Para ello, se sirvió de dos personas cruciales en la trama: Javier de la Vega, gestor y asesor de la familia Conde en lo relativo a la creación del entramado societario dentro y fuera de España. “Es el representante en España de las sociedades que transferían los fondos, simulando para ello contratos de consultoría y operaciones financiera (ampliaciones de capital y préstamos)”. La otra persona crucial, contra la que hay pedida una solicitud de detención internacional, es Francisco Romero Pumar, encargado de transferir desde el extranjero los fondos a la sociedades Barnacla, Black Royal Ok y Oleificio Español a través de empresas del Reino Unido en las que figura también como administrador, aunque las órdenes de Conde y su hija”.

La Guardia Civil pide en su informe al juez (que ya lo ha hecho) que levante el velo de la maraña de sociedades creadas a instancias de Conde y las embargue, porque son, sostienen los agentes, el parapeto del banquero para eludir su obligación de devolver los 14 millones que aun debe al banco. Se le ha embargado todo, salvo el yate: la fiscalía Anticorrupción aún no lo ha pedido. Celta y Cuatro se llama la embarcación, que tiene nueve metros de largo. El seguro lo paga Conde, y el barco está a nombre de un cuñado. También conserva aun las acciones (dos) que tienen él y su hija del Club de Golf de Madrid, que en 1990 costaban cada una 2,5 millones de las antiguas pesetas (15.000 euros).

Las exhibiciones que le llevaron a la cárcel

Sus apariciones en tertulias y presentando periódicamente libros (ha escrito siete) fueron su perdición. El tribunal que le había condenado a pagar 26 millones de euros por el saqueo a las arcas de Banesto pidió un informe a la policía sobre los ingresos de Mario Conde. A los jueces les pareció que llevaba una vida muy acomodada pese a que sólo había pagado 12 de los 26 millones a los que fue condenado. Y los agentes descubrieron que, aunque estaba a nombre de una sociedad extranjera, quien disfrutaba la mansión de Mallorca, por ejemplo, eran él y sus hijos. Y que disponían de una cuenta en CatalunyaCaixa, puesta a nombre de una cuñada de su esposa, fallecida en 2007, que recibía fondos de sociedades extranjeras y de la que salía dinero para los gastos domésticos. Muy elevados.

De ahí salieron, por ejemplo, en 2009, 24.000 euros para la agencia Marsans por un viaje familiar. Al frente de esta cuenta estaba Paloma Jiménez. Esta declaró a la UDEF que era la titular, pero que nunca operó con ella. Señaló que fue su cuñada, la esposa de Conde, la que le pidió en 1993 que abriera esa cuenta ante la dificultad de abrir ella una por los embargos que pesaban sobre su marido.

Paloma Jiménez subrayó que quien operaba realmente con la cuenta era Alejandra, la hija del exbanquero. Estaba autorizada y, además, accedía a ella por Internet. “El señor Mario Conde, haciendo uso de varias personas de su entorno, ha vivido en unas condiciones impropias de alguien que tiene una deuda con la justicia”. Así lo comunicó la policía a la justicia. En abril de 2011, el tribunal había pedido que se le investigase “como consecuencia de sus públicas y notorias actividades de participación en tertulias televisivas y autoría de libros”. El pasado 14 de abril fue encarcelado por Pedraz

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