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El juez embarga a Rodrigo Rato la pensión vitalicia del FMI

Ya se le habían embargado bienes por valor de 18 millones en junio

El exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato.

El juez de Madrid que investiga por corrupción, blanqueo y delitos fiscales al exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato embargó este jueves la pensión vitalicia de 80.000 dólares (71.192 euros) anuales que percibe este desde que abandonó la presidencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) en octubre de 2007. Esta cantidad se suma a los bienes por valor de 18 millones de euros que el magistrado Antonio Serrano-Artal le mantiene bloqueados desde junio, según fuentes jurídicas. El instructor imputó en la causa al abogado Domingo Plazas, arquitecto del entramado societario del expresidente de Bankia.

El magistrado Serrano-Artal, además de decretar el embargo de la pensión de Rato en el FMI, tomó este jueves declaración al abogado Domingo Plazas. Este letrado, con despacho en Madrid, Marbella (Málaga) y Sotogrande (Cádiz), es apoderado de la sociedad Vivaway Ltd, con domicilio en el paraíso fiscal de la isla de Guernsey (Reino Unido), y de la que Rato es beneficiario último. Vivaway constituyó en noviembre de 2001 la mercantil española Kradonara SL, a través de la cual, según la fiscalía, Rato ha recibido “6,5 millones de euros procedentes del extranjero cuyo origen se desconoce” entre 2006 y 2014. Según Hacienda, “no consta” que ni Rato ni sus empresas “hayan tributado por las rentas derivadas de estas transferencias”.

Tras declarar este jueves ante el juez Serrano-Artal, el abogado Plazas quedó en libertad sin medidas cautelares aunque imputado, al igual que Rato, por delitos fiscales, blanqueo de capitales y corrupción entre particulares. Plazas corrió mejor suerte que el tercer encausado en la trama: el empresario Alberto Portuondo. Este fue encarcelado en agosto pasado después de conocerse que su sociedad Albisa SL sirvió de intermediaria en el pago de 835.000 euros a Rato como supuesta mordida de dos empresas, Publicis y Zenith, adjudicatarias de sendos contratos de publicidad de Bankia. Parte de este dinero —495.000 euros— fue invertido en un hotel de Berlín del que Rato posee el 44% de las acciones a través de una sociedad alemana, Bagerpleta Gmbh.

6,5 millones sin origen conocido

La Fiscalía Anticorrupción subrayó este jueves que Kradonara SL, empresa controlada por Rodrigo Rato, recibió transferencias “de origen desconocido” por valor de 6,5 millones de euros entre los años 2006 y 2014. El ministerio público afirmó que no hay constancia de que el expresidente de Bankia ni sus sociedades hayan tributado por estos ingresos.

El escrito de la acusación, que cita un informe de Hacienda del pasado julio, sostiene que Kradonara recibió de su empresa matriz Vivaway, también controlada por Rato, 3,04 millones entre 2012 y 2014.

A su vez, Vivaway percibió otros 2,52 millones de Westcastle, una mercantil panameña domiciliada en Ginebra (Suiza) y 850.000 de la sociedad Red Rose, radicada en Bahamas y de la que Rato también figura como beneficiario final. Además, existen otras dos transferencias de Red Rose a Rato en 2012 por un total de 300.000 euros, según los datos de la fiscalía.

La investigación sobre el patrimonio de Rato avanza en el Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid, con sede en la plaza de Castilla, mientras se cierra el debate jurídico sobre qué juez debe llevar el caso. La Fiscalía Anticorrupción insiste en que la causa es competencia de la Audiencia Nacional y este jueves recurrió la decisión del juez central Fernando Andreu de devolver el expediente al juez de Madrid Serrano-Artal, primer instructor de la causa y que en agosto se inhibió en la Audiencia Nacional.

La controversia jurídica radica en los 495.000 euros que Rato invirtió en el hotel berlinés. Para el juez Andreu, “todas las actividades dirigidas a la presunta ocultación y transformación de las ganancias ilícitas” se produjeron desde Madrid y, por lo tanto, la competencia no es de la Audiencia Nacional, que entendería del caso si el blanqueo de capitales se hubiera cometido en distintas provincias o en el extranjero. Para la fiscalía, en cambio, la inversión de Rato de sus supuestas ganancias ilícitas en el hotel de Alemania “integra la comisión del delito de blanqueo, por lo que no puede el Juzgado Central eludir su competencia”.

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