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Enresa encarga más estudios sobre los suelos del almacén nuclear

La compañía amplía los sondeos ante las dudas sobre los terrenos de Villar de Cañas

Terrenos de Villar de Cañas (Cuenca), donde está previsto el ATC.
Terrenos de Villar de Cañas (Cuenca), donde está previsto el ATC.

El impacto de las dudas que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tiene sobre la ubicación del futuro almacén de residuos radioactivos, previsto por el actual Gobierno en Villar de Cañas (Cuenca), tiene ya una primera cuantificación: más de 1,4 millones de euros. Es el importe máximo del contrato que Enresa, la empresa pública promotora del silo, ha sacado a concurso y que contempla la realización de más de una veintena de sondeos nuevos para la "caracterización geotécnica" y para complementar el "análisis hidrogeológico" de los suelos en los que estaba previsto que se hiciera en el Almacén Temporal Centralizado (ATC). Enresa ha señalado este jueves que este contrato "forma parte de la interacción del proceso" de concesión de las licencias por parte del CSN.

El Consejo de Seguridad Nuclear, cuyos permisos son imprescindibles, lleva meses analizando el proyecto y la ubicación. En septiembre, el director técnico de Seguridad Nuclear de este organismo, Antonio Munuera, envió un informe a Enresa en el que se manifestaban dudas sobre el emplazamiento y se pedía una nueva batería de datos. Entre otros asuntos, se planteaban interrogantes sobre la geotecnia —las propiedades del suelo— y sobre la hidrogeología —aguas subterráneas—, dos de los aspectos en los que se centra el nuevo contrato que Enresa sacó a concurso el 27 de febrero pasado.

Este contrato se aprobó después de que Francisco Gil-Ortega —persona de confianza de la presidenta castellano-manchega, María Dolores de Cospedal— dejara la presidencia de la empresa pública. Tras su salida, el Gobierno decidió paralizar la adjudicación de la obra principal del almacén nuclear, que el anterior equipo quería cerrar a pesar de no contar aún con los permisos del CSN.

El pliego del nuevo contrato establece que septiembre de 2015 será la fecha de inicio prevista de los trabajos de los nuevos sondeos y estudios de laboratorio. La duración sería de nueve meses, según ese mismo contrato.

Enresa indica en el documento que, "durante el proceso de caracterización del emplazamiento del ATC, se han venido realizando ciertos estudios de caracterización geotécnica y geofísica hasta profundidades generalmente inferiores a los 75 metros". Pero es necesario "alcanzar profundidades mayores a las investigadas hasta la fecha". "Es por ello", indica el pliego, "que se pone en marcha el presente proceso de licitación, al objeto de realizar una caracterización geotécnica dinámica que alcance profundidades mayores de las investigadas hasta ahora, debiéndose alcanzar los 200 metros de profundidad". Además, se indica que, para "mejorar" el modelo hidrogeológico asociado al ATC, "se requiere perforar nuevos sondeos de investigación". "Se prevé que estos sondeos se integren en la red de control hidrogeológico de la futura instalación".

Con estos nuevos análisis, Enresa intenta cumplir con los requerimientos del CSN. En el apartado del pliego referido a las posibles modificaciones, se establece que puede haber cambios "por requerimientos específicos de información adicional, por parte del Consejo de Seguridad Nuclear, durante la fase de licenciamiento" del ATC. También podría haber cambios por "el aumento en las dimensiones de la cimentación de los edificios que se encuentran en fase de diseño de la zona nuclear".

Esto podría "suponer un aumento en los metros de profundidad de la perforación para la realización de los ensayos de sísmica en pozo y, por otro lado, un aumento en el número de muestras a extraer para los ensayos de laboratorio". Las dudas sobre los suelos pueden terminar en que sea necesaria una mayor cimentación, algo que elevaría el presupuesto del ATC.