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Dos análisis de Romero han dado ya valores casi “despreciables” de ébola

El análisis que el domingo le harán a la auxiliar contagiada podría considerarla casi curada

Compañeras de Romero entran en el Carlos III.
Compañeras de Romero entran en el Carlos III. EFE

Los dos últimos análisis de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada de ébola, han dado valores casi negativos del virus. Está previsto que el domingo se le haga una tercera prueba que, si repite los mismos resultados, significaría que prácticamente está curada de la infección. “Ha habido ya dos análisis que han dado un valor tan bajo que está en el borde de lo negativo”, confirmó ayer a este diario Luis Enjuanes, virólogo del CSIC y uno de los miembros del comité científico sobre el ébola nombrado por el Gobierno. De darse resultado similar —“muy muy bajo”, insistió—, “sería la tercera vez y técnicamente casi podría considerarse que está libre del virus”, añadió. La carga viral en las muestras de Romero empezó a descender hace unos días. Pasó de cantidades muy elevadas, mil millones de copias del virus, a “cinco, un valor prácticamente despreciable”, explicó Enjuanes. “El equipo médico está muy contento. Ojalá nos dé una alegría el lunes”, señaló.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría también celebró la recuperación: Romero está “estable” y ha experimentado una “ligera mejoría”. “Ha ido mejorando estos días y creo que es un elemento positivo”, dijo. Una amiga de la familia, Teresa Mesa, dio más detalles tras visitar al marido de la auxiliar, Javier Limón: “Está estupenda; ha mejorado muchísimo teniendo en cuenta cómo ha estado”, exclamó ante los periodistas a las puertas del hospital Carlos III. “Lo que más tocado tiene son los pulmones, y están bastante recuperados”. “Tiene tan poca carga viral que los médicos creen que en 24 o 48 horas puede desaparecer”, añadió. Ayer comió consomé y dijo a las enfermeras “que quiere chorizo”. La auxiliar “está cansada”, relató Mesa, y “sigue necesitando oxígeno para respirar”. Está “muy delgadita, muy deteriorada de la enfermedad, pero muy consciente y extremando todavía las precauciones cara a los demás”, añadió.

Y ahí se acaba el ébola, por ahora. Los síntomas sospechosos de dos de las cuatro personas que el jueves ingresaron en centros hospitalarios de Madrid y Tenerife no respondían a ese virus sino a la malaria. Así lo determinaron ayer los primeros análisis realizados en el Centro Nacional de Microbiología, en Majadahonda (Madrid). El pasajero del vuelo de Air France que llegó de París —con origen en Nigeria— y el enfermero de Cruz Roja que estuvo trabajando en Sierra Leona dieron positivo en malaria y negativo para el virus del ébola. Tampoco el vecino de Fuenlabrada que viajó en la misma ambulancia que Romero, por ahora la única contagiada, y el misionero llegado de Liberia padecen la infección, según el primer análisis, que tiene que repetirse dentro de 72 horas.

El análisis que permite confirmar o descartar la presencia de virus en sangre incluye una técnica de detección molecular llamada PCR (reacción en cadena de la polimerasa, en sus siglas en inglés). En España estas pruebas se centralizan en el laboratorio de Majadahonda, que tiene nivel de bioseguridad P3, que permite manipular agentes capaces de provocar graves enfermedades como el ébola. Para confirmar el negativo, a los cuatro ingresados por sospecha se les volverá a tomar una muestra previsiblemente el domingo, para tener resultado definitivo el lunes y corroborar que no están infectados.

La vicepresidenta fue la encargada de dar las “buenas noticias” tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros. Sonriendo, anunció los dos últimos negativos, el del misionero y el del cooperante de Cruz Roja, que los periodistas ya conocían. Los dos primeros negativos, el paciente de la ambulancia y el viajero de Nigeria, los comunicó el comité de crisis gubernamental a primera hora de la mañana. La vicepresidenta también recordó que las 15 personas que permanecen en observación en el hospital Carlos III por considerarse contactos de alto riesgo de la auxiliar de enfermería contagiada están “asintomáticos”.

El comité de crisis informó de que ayer finalizó la cuarentena de 21 días de todos los contactos de Manuel García Viejo, el misionero repatriado con ébola que falleció el 25 de septiembre. Sin embargo, muchos de los sanitarios que le atendieron trabajan ahora con Romero, por lo que siguen estando en vigilancia. Médicos Sin Fronteras (MSF) informó ayer de que ha trasladado sus protocolos de actuación contra el virus del ébola al comité de seguimiento de la crisis, con el que se ha reunido.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) actualizó ayer el recuento de contagios y víctimas del ébola, que azota con virulencia a África Occidental: el número de infectados ha rebasado la barrera de los 9.000 (9.216), mientras que los fallecidos son ya 4.555. El número de víctimas se multiplica por dos cada mes.

Con información de Pilar Álvarez y Francesco Manetto.

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