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Londres defenderá la soberanía del Peñón con “todas las medidas”

“Nuestras diferencias con España serán resueltas por medios políticos”, afirma

El Gobierno de la colonia compara los avisos de Madrid con la política franquista

Los ecologistas acusan a Margallo de usar a los pescadores como arma política en el conflicto

 ATLAS

El Gobierno británico ha respondido al plan de medidas de mano dura sobre Gibraltar del Gobierno español insistiendo en su intención de “utilizar todas las medidas necesarias para salvaguardar la soberanía británica” sobre el Peñón, según declaró ayer un portavoz del Foreign Office a este periódico. Horas más tarde, el Foreign Office emitió un comunicado más conciliador, en el que resaltaba la voluntad del Gobierno británico de resolver “por medios políticos” las diferencias entre ambos países acerca de Gibraltar, aunque reiterando que “el primer ministro ha dejado claro que el Gobierno británico va a cumplir sus compromisos constitucionales con el pueblo de Gibraltar y no va a aceptar compromisos acerca de su soberanía”.

“Nuestras diferencias con España sobre Gibraltar se resolverán por medios políticos a través de nuestra relación con España como socios en la UE, no a través de medidas desproporcionadas como los retrasos en la frontera que hemos visto durante la semana pasada”, añade el comunicado.

La tensión diplomática entre los dos Gobiernos ha subido de tono esta semana. Tras varios meses de controversia por la actividad de pesqueros españoles en lo que Gibraltar considera aguas bajo su soberanía, el Gobierno del Peñón respondió hace unos días vertiendo en esa zona grandes piezas de hormigón con ganchos, que impiden que los pescadores españoles puedan faenar en esas aguas.

España respondió a esa maniobra incrementando los controles en la frontera, alegando un sospechoso aumento de la llegada de tabaco a la parte española, presuntamente fruto del contrabando. En paralelo, el Gobierno ha lanzado un plan de mano dura frente a Gibraltar, con el que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, pretende afrontar lo que considera una política de “hechos consumados”: la aplicación de “la legislación española y comunitaria en materia de lucha contra el contrabando, el fraude fiscal y la protección del medioambiente”.

Preguntado por la reacción del Gobierno británico ante las medidas españolas, un portavoz del Foreign Office declaró: “Desde hace mucho tiempo los Gobiernos de Reino Unido y de España tienen posiciones distintas sobre la soberanía en las aguas de Gibraltar, que se remonta a varias décadas. Tenemos plena confianza en la soberanía británica sobre todo Gibraltar y sobre las aguas territoriales del Gibraltar británico. Seguiremos utilizando todas las medidas necesarias para salvaguardar la soberanía británica”. El portavoz recordó además la decisión de su país de convocar el viernes al embajador de España en Londres, Federico Trillo, debido a este conflicto y en particular por los retrasos de hasta siete horas que han provocado en la frontera los rigurosos controles de las autoridades españolas a los vehículos que entran y salen del Peñón.

El Gobierno de Gibraltar emitió la pasada medianoche un comunicado en el que califica las advertencias del ministro Margallo como las “amenazas más retrógradas” desde antes del cierre de la verja, “claramente reminiscentes de las políticas y tácticas [sobre el Peñón] desarrolladas por el régimen fascista de Franco en los años 50 y 60”.

Por otra parte, el portavoz de Verdemar-Ecologistas en Acción en el Campo de Gibraltar, Antonio Muñoz, acusó ayer al Gobierno español, de “utilizar a los pescadores de Algeciras y La Línea como arma política contra Gibraltar”. Este grupo, que viene denunciando desde hace años el relleno de aguas para ganar terreno al mar que ha practicado el Gobierno gibraltareño, las operaciones de bunkering —el trasvase ilegal de combustible— o los numerosos vertidos contaminantes de buques de gran tonelaje fondeados en la bahía de Gibraltar, reclama al Ejecutivo de Mariano Rajoy que también tome medidas frente a estas prácticas. “Denuncie, al igual que ha hecho con los bloques, los numerosos delitos ecológicos que desde hace años se producen en esta zona”, espetó el portavoz.

No obstante, el mismo portavoz puntualizó que el grupo ecologista está a favor de la pesca artesanal y de los pescadores de la zona. “Queremos que se preserve el medio marino y que se controle y permita la pesca en la zona, tal y como ha sucedido durante años”. Pero que no se mezcle la política con el medio ambiente, zanjó.

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