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De los 6.000 millones para la sanidad a los sacrificios de la austeridad

Las conferencias de mandatarios autonómicos han ido del éxito al fracaso: las dos últimas estuvieron marcadas por una gran tensión

Foto de familia de la I Conferencia de Presidentes. Ampliar foto
Foto de familia de la I Conferencia de Presidentes.

La Conferencia de Presidentes fue creada por el Gobierno de Zapatero como un órgano de máximo nivel político de cooperación entre el Estado y las Comunidades Autónomas con vocación de reunirse, al menos, una vez al año, y de que los acuerdos alcanzados fueran regulados legalmente. Sin embargo, las cuatro celebradas desde su instauración en octubre de 2004 —la de hoy será la quinta— han pasado del éxito al fracaso. Si en la primera se trató la financiación de la sanidad y en la segunda se acordó la inversión de 6.000 millones en dos años en gasto sanitario, las dos últimas estuvieron marcadas por un escenario de máxima tensión entre el Gobierno y la oposición, con la crítica a la estrategia antiterrorista de Zapatero en la tercera y los obligados sacrificios por la crisis económica en la cuarta.

I Conferencia de Presidentes. 28 de octubre de 2004. Era una promesa electoral del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero, que había ganado las elecciones generales siete meses antes. La I Conferencia de Presidentes supuso la institucionalización del foro, al que el entonces jefe del Ejecutivo pretendió dotar de toda solemnidad, de manera que los acuerdos alcanzados se convirtieran en orientaciones políticas y obligaran al Gobierno a regularlos legalmente si había consenso. El propósito de Zapatero era que se celebrara, al menos, una vez al año. Sin embargo, desde entonces, solo se ha organizado en cuatro ocasiones. La de hoy es la quinta.

En el encuentro participaron ocho presidentes del PP, seis del PSOE –incluido Pascual Maragall, entonces presidente catalán- y tres regionalistas (PNV, Partido Regionalista de Cantabria y Coalición Canaria). La reunión debatió un nuevo modelo de financiación sanitaria y la participación de las comunidades autónomas en la Unión Europea. Fue la primera vez que el entonces lehendakari, Juan José Ibarretxe, acudió a un foro multilateral en España, si bien ya dejó claras sus pretensiones soberanistas. “Ofrezco y pido respeto para las decisiones de los pueblos”, dijo entonces, en alusión al “derecho a decidir” de los vascos.

II Conferencia de Presidentes. 10 de septiembre de 2005. La sanidad fue el asunto central de la reunión. El Gobierno de Zapatero puso sobre la mesa una aportación de 1.677 millones de euros a las autonomías para financiar la sanidad, y ofreció un total de 6.000 millones en dos años.

Mientras que los presidentes socialistas mostraron su satisfacción por el acuerdo, que se iba a aprobar en el siguiente Consejo de Política Fiscal y Financiera, los dirigentes del PP negaron que hubiera pacto. Consideraron que el dinero era “insuficiente”, pero no lo rechazaron. La entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, fue la más clara: “A caballo regalado no le mires el diente”, dijo.

III Conferencia de Presidentes. 11 de enero 2007. El PP logró que ETA centrara la III Conferencia de presidentes autonómicos. En boca del presidente de La Rioja, Pedro Sanz, los populares presentaron una propuesta para que el Gobierno rectificara su estrategia antiterrorista, pero el presidente del gobierno, José Rodríguez Zapatero, respondió que la Conferencia de Presidentes no era el foro adecuado para abordar esa cuestión.

Los temas que Zapatero quería debatir en aquella ocasión eran la inversión en investigación y desarrollo, la política de inmigración y la gestión del agua. El presidente del Gobierno aseguró que se había llegado a acuerdos en todos los temas. El PP lo negó y afirmó que se trataban, únicamente, de propuestas del Gobierno. En cualquier caso, el PP planteó además una transferencia de dinero a las autonomías de 10.000 millones de euros para hacer frente al incremento de gastos sociales que suponía la llegada de inmigrantes.

IV Conferencia de presidentes. 14 Diciembre 2009. “En un clima de fuerte tensión entre el Gobierno y el PP con el trasfondo de la recesión económica, que condiciona el comportamiento crítico de los presidentes de las comunidades gobernadas por el primer partido de la oposición hacia las propuestas de José Luis Rodríguez Zapatero. El reto para el jefe del Ejecutivo es lograr, pese a la fuerte oposición del PP a su política contra la crisis, que surjan acuerdos en los aspectos fundamentales que afectan a las comunidades autónomas en la lucha contra la crisis: el empleo juvenil y el déficit público”.

La temática y el ambiente de la IV Conferencia de Presidentes no fueron muy distintos a los de hoy. Entonces, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, calificó el encuentro de "propaganda para Zapatero" y “mandó” a sus ocho presidentes con un decálogo de propuestas para la lucha contra la crisis, como las de recuperar la estabilidad presupuestaria, promover una reforma laboral similar a la de 1997, priorizar el saneamiento del sistema financiero, diseñar una política energética a medio y largo plazo o acometer reformas estructurales, es decir, las medidas que ha ido aprobando desde que llegó al Gobierno.

Zapatero acudía entonces con la intención de implicar a los presidentes en la reducción del déficit y un pacto por el empleo que no llegó a buen puerto porque los ocho presidentes del PP se abstuvieron y acabó considerándose una conferencia fallida.