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400 euros, el último escudo contra la pobreza absoluta

El Plan Prepara expira el 15 de agosto sin que el Gobierno haya confirmado aún su continuidad

Cola ante una oficina de empleo en Alcalá de Henares.
Cola ante una oficina de empleo en Alcalá de Henares. EFE

A medida que la crisis se prolonga, cada vez son más los parados que agotan su prestación o subsidio de desempleo –hay actualmente 1.800.000 personas en esta situación, según UGT- y se aproximan peligrosamente al abismo de la exclusión social.

Consciente de esta situación, el anterior Gobierno socialista aprobó en febrero de 2011 el Programa de Recualificación Profesional (Plan Prepara), como continuación del Programa Temporal de Protección de Desempleo e Inserción (PRODI), de agosto de 2009. Su nombre oficial dice mucho menos que los 400 euros que, en la práctica, marcan la última barrera frente a la pobreza para quienes ya han agotado todos los demás recursos.

A cambio de recibir 400 euros durante un periodo de seis meses, los beneficiarios del Prepara se comprometen con su respectivo servicio autonómico de empleo a participar en un itinerario personalizado de reinserción profesional y otras eventuales acciones de búsqueda activa de trabajo. En caso de incumplir el compromiso, la ayuda cesa inmediatamente.

Sin embargo, no todos los parados que agotan su prestación o subsidio de desempleo acceden automáticamente al actual Prepara. El Plan exige que estén inscritos como demandantes de empleo, hayan agotado su prestación o subsidio entre el 16 de febrero y el 15 de agosto de 2012 y no tengan, por cualquier otra vía, ingresos mensuales superiores al 75% del Salario Mínimo Interprofesional (641 euros). Además, la ayuda es incompatible con haber disfrutado anteriormente de beneficios similares, como el antiguo PRODI o la Renta Activa de Inserción.

Según el Ministerio de Empleo, estas condiciones restringen notablemente el número de solicitantes de los 400 euros que, insisten las fuentes consultadas, “no constituyen una prestación adicional por desempleo”, sino una ayuda vinculada al cumplimiento de unos requisitos concretos.

El recrudecimiento de la crisis llevó a anterior ministro de Trabajo socialista, Valeriano Gómez, a prorrogar en agosto de 2011 la vigencia del Plan por un periodo de seis meses. El 15 de febrero de 2012, el Gobierno de Rajoy volvió a prolongar su vigencia hasta el próximo 15 de agosto. Ahora, a pocos días de que expire, el Ejecutivo todavía no ha confirmado si habrá una nueva prórroga.

En las últimas semanas, el PSOE y los sindicatos UGT y CC OO han ejercido una fuerte presión para que el Gobierno no deje a muchas familias sin “la última tabla de salvación”. Tras varios días de silencio, el PP, a través de su portavoz parlamentario, Alfonso Alonso, ha dejado entrever hoy que el Ejecutivo podría dar continuidad al Prepara, pero reformándolo para que cumpla con “el objetivo fundamental de recuperar el empleo”.

Las reticencias de los populares respecto al Plan se centran en su falta de efectividad, ya que consideran que ha terminado convirtiéndose en un subsidio más a disposición de los parados, en lugar de incentivar la búsqueda de empleo. “Este programa tenía una capacidad de reinserción del 20% y ahora está en el 6%”, ha argumentado Alonso. Los sindicatos replican que, en la actual coyuntura económica, “la tasa de colocación es muy baja en todos los servicios públicos de empleo”, por lo que no se puede penalizar al Prepara por no alcanzar cifras importantes de reinserción profesional.

Las fuentes del Ministerio de Empleo consultadas explican que la decisión sobre la prórroga no responde a un problema presupuestario, porque la partida destinada al Prepara no se ha agotado. En 2011, según UGT, el Plan tuvo un coste para las arcas estatales de 510 millones de euros.

También resulta difícil saber con exactitud cuántas personas disfrutan actualmente de los 400 euros. El Ministerio argumenta que hay que esperar al final del programa para conocer el número total de beneficiados. A pesar de ello, Fernando Lezcano, secretario de comunicación de CC OO, estima en 112.000 las personas que piden la ayuda cada mes. Manuel Bonmati, responsable de UGT, afirmó el pasado miércoles que la supresión del programa afectaría a unas 600.000 personas en el periodo comprendido entre agosto y diciembre de 2012.

Sin embargo, el Ministerio precisa que una eventual extinción del programa solo perjudicaría a aquellos que se quedasen sin prestación o subsidio a partir del 15 de agosto, ya que quienes soliciten la ayuda hasta esa fecha podrían cobrarla durante los seis meses siguientes. Igualmente, los parados que actualmente reciben los 400 euros seguirían percibiéndolos hasta el fin del periodo que les ha sido reconocido.