Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Imputados por desobediencia grave los detenidos en la protesta contra Bauzá

Los arrestos se produjeron en el inicio de una protesta contra los recortes del PP balear

José Ramón Bauzá. Ampliar foto
José Ramón Bauzá.

Los cuatro jóvenes detenidos el lunes por la Guardia Civil durante  una protesta en la localidad mallorquina de Bunyola contra la visita del presidente del Gobierno balear, José Ramón Bauzá, han sido hoy puestos en libertad después de declarar ante la juez de guardia de Palma, Carmen González. Los activistas independentistas, Amadeu Corbera, Roser Aguiló, Antoni Sansaloni y Joan Servera, han quedado imputados por desobediencia grave a la autoridad. Servera, además, está acusado de desórdenes públicos, según el letrado, Josep de Luis, que se hizo cargo de su defensa, y deberá comparecer cada 15 quince días en un juzgado.

Los detenidos formaban parte de un grupo de 70 personas que se manifestaron en la noche del lunes en Bunyola contra la política social y los recortes en la normativa sobre el catalán del Gobierno de Bauza, del PP. El colectivo, que enarboló banderas cuatribarradas, estelades (con estrella), efectuó una sentada en una calle céntrica y los agentes del instituto armado actuaron y detuvieron a cuatro de los manifestantes. Tres organizaciones independentistas catalanistas identificaron a activistas suyos entre los arrestados.

Los organizadores de la llamada “esbroncadatour2012” comunicaron a través de las redes sociales que cinco unidades antidisturbios del instituto armado actuaron con golpes e insultos. Uno de los agentes afirmó ayer haber recibido un mordisco de uno de los detenidos. Los manifestantes aseguran que las detenciones estaban premeditadas porque la Guardia Civil actuaba con las fotos de distintos activistas. Dos de los arrestados fueron examinados en un centro de salud mientras estaban en el cuartel, donde pernoctaron.

Uno de los arrestados, Amadeu Corbera, ya fue detenido y denunciado tras intentar interrumpir un discurso del alcalde de Palma, Mateo Isern, en el Teatro Principal de Palma, en enero de 2012. Corbera es miembro de la dirección mallorquina de Esquerra Republicana y la ejecutiva de esta formación reclamó la dimisión del delegado del Gobierno en Baleares, José María Rodríguez. Diferentes organizaciones soberanistas e independentistas acusan al PP de “criminalizar” sus protestas.

El Grupo Popular apoyó la actuación de la Guardia Civil en defensa de las libertades y lamentó que la oposición parlamentaria de los socialistas no respaldase una declaración unánime "contra la violencia". Para De Luis, abogado defensor de los manifestantes imputados, el informe policial sobre los hechos de Bunyola está lleno de generalidades y vaguedades y "no refleja la comisión de un delito de atentado contra la autoridad".

El líder balear José Ramón Bauzá ha sido abroncado, repetidamente, en todas las visitas a las sedes locales de su partido para organizar el congreso regional del próximo fin de semana. Las ruidosas acciones han tenido lugar en Manacor, Inca, Sa Pobla, Ibiza, Artà, Santa Margalida y Pollença. En tres de las manifestaciones –que han ido desde las 300 personas hasta el medio centenar-, ha habido incidentes por lanzamientos de objetos sobre la comitiva. Dos policías de su escolta resultaron heridos leves, uno de ellos con una herida en la frente.

Bauzá acusó a la oposición de ser cómplices de fascistas y violentos si no condenaba las manifestaciones de asedio con lanzamientos. El delegado del Gobierno central en Baleares, José María Rodríguez, dijo ayer que "se estaba acabando la paciencia" de las fuerzas de seguridad y comentó que se generaba “una espiral de violencia”.

Un portavoz de la organización socialista de liberación nacional ‘Endavant Mallorca” detalló que en la concentración de Bunyola habían participado 70 jóvenes cuando sucedieron las detenciones. Actuaron las dotaciones antidisturbios de cinco coches de la Guardia Civil. Los compañeros de los detenidos llamaron a efectuar una concentración de protesta ante el cuartel del Pont d'Inca.

El presidente del PP de Baleares no anunció el horario de llegada a Bunyola para evitar la concentración de protesta.