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Diputados del PSOE piden a su dirección un gesto a favor de la huelga

Los ministros de Rajoy dicen que lo fácil es ir tras la pancarta y avisan de que no cederán. IU anima a no acudir al Congreso

De entrada, imagen y sensación de dureza. Sin concesiones previas. El argumentario de los ministros del Gobierno de Mariano Rajoy fue este miércoles contundente en vísperas de la jornada de paro de hoy, la primera de los grandes sindicatos contra las reformas económicas de este Ejecutivo. Salieron en tromba, en el Congreso de los Diputados, y repitieron el mensaje: No habrá marcha atrás. Lo dijo el titular de Hacienda, Cristóbal Montoro: “El Gobierno no va a ceder”. El ministro, reunido este miércoles para ultimar los primeros presupuestos generales del Estado de la era Rajoy que se aprobarán este viernes, aprovechó su presencia en la cámara baja para explicar a los periodistas que rectificar la reforma laboral ahora sería “profundizar una crisis destructora del empleo”. No ve otro debate Montoro en estos momentos difíciles. Desde luego no le concede relevancia a si el paro es o no un éxito: “El Gobierno está obligado a hacer las reformas que modernicen el mercado laboral y las relaciones económicas, porque si no no saldremos de la crisis”. Las ideas de Montoro fueron repetidas por el ministro de Economía, Luis de Guindos, que aseguró que el Gobierno no se moverá pase lo que pase con este paro del 29-M: “Con independencia de lo que se define como éxito o fracaso de la huelga, el Gobierno no va a modificar un ápice la reforma”, dijo en una conferencia organizada por el diario Abc, Deloitte y Ferrovial. Este ministro también insistió mucho en la idea de que con este tipo de medidas se persigue recortar nuestros aspectos diferentes con otros países europeos: en la elevada tasa de paro y en la generación de desempleo.

Los ministros fueron en general respetuosos con el derecho de huelga, sin dejar de destacar que también debía respetarse el derecho a trabajar. La propia titular de Empleo, Fátima Báñez, respondió en la sesión de control al Gobierno del Congreso al portavoz de IU, Cayo Lara, que “lo fácil” es esconderse durante la huelga tras una pancarta aunque admitió que el parlamentario estaba en su derecho de no ir a trabajar.

No será la norma. La mayoría de los diputados de las cámaras acudirán hoy al Congreso, incluso los del PSOE, aunque un grupo significativo ha pedido a su dirección algún gesto (incluso con el salario de esa jornada) a favor de la huelga. Pero en el Congreso habrá sesión y larga.

La sesión plenaria de este miércoles se caracterizó por las críticas de la oposición a la reforma laboral del Gobierno. Y se desarrolló sin la presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que estaba volviendo a España desde Seúl. Como es habitual, la ausencia del jefe del Ejecutivo llevó a muchos de sus compañeros del PP a no acudir al Pleno. A las nueve de la mañana se contaban unos 60 escaños vacíos en la bancada popular. Para hoy, por el contrario, sí se espera, coincidiendo con la jornada de huelga, un amplio despliegue de parlamentarios del PP y de ministros en la Cámara Baja, que debatirán en sesión plenaria la convalidación de cinco decretos-ley y las enmiendas a la totalidad de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. En el Congreso se celebrará, además, la Comisión Delegada de Asuntos Económicos.

Los que sí hicieron notar ya este miércoles su posición a favor de la huelga fueron los diputados de Izquierda Unida, que en esa sesión de control desplegaron incluso parafernalia de pancartas. Lo hicieron los diputados en el hemiciclo y algunos, como Gaspar Llamazares, en los pasillos. Lara animó en su pregunta a la ministra y a los demás diputados a secundar la huelga. Y Fátima Báñez le replicó: “Yo espero de usted lo difícil, que es hacer aportaciones y dar soluciones”. Lara denunció que nadie está ahora seguro con su empleo con la nueva reforma laboral del PP. Y agregó: “Como decía Pablo Iglesias [fundador del PSOE], las huelgas hay que hacerlas por dignidad”.

La ministra argumentó que la reforma está pensada para dar respuesta a los 5,3 millones de parados, a los jóvenes y a las pequeñas y medianas empresas. Varios ministros, entre ellos Montoro, Guindos y Báñez y Soraya Sáenz de Santamaría aprovecharon las preguntas de diputados del PSOE para culparles de la situación actual por la herencia recibida.

Se salió un poco de ese tono institucional la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, que en su Twitter, animó a los ciudadanos a denunciar en la policía y en las redes sociales cualquier hecho violento o coacción.

 

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