Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El cuarto presidente condenado de la democracia

Otros nueve presidentes autonómicos se han sentado en el banquillo antes que Jaume Matas

Tres dirigentes fueron condenados y el resto absueltos

Gabriel Urralburu y Olivia Balda, su mujer, a la salida de la Audiencia de Pamplona, donde fue juzgado.
Gabriel Urralburu y Olivia Balda, su mujer, a la salida de la Audiencia de Pamplona, donde fue juzgado.

El expresidente de Baleares, Jaume Matas, no es el primer dirigente autonómico que se sienta en el banquillo de los acusados. Antes que él lo han hecho nueve presidentes, de los que tres resultaron condenados; el resto fueron absueltos. Matas es, por tanto, el cuarto presidente de una Comunidad Autónoma al que los jueces han condenado desde que hay democracia. La justicia condenó también al expresidente de Navarra, Gabriel Urralburu, al expresidente de Aragón, José Marco, y al expresidente de Cantabria, Juan Hormaechea.

La pena más grave recayó en Gabriel Urralburu, (PSOE), presidente de Navarra entre 1984 y 1991, que fue encarcelado en 1995 y condenado a 11 años de prisión por cobrar comisiones ilegales en obras públicas. El expresidente de Cantabria, Juan Hormaechea (UPCA), tiene el dudoso honor de haber sido el primer dirigente de una Comunidad Autónoma condenado por delitos cometidos en el ejercicio de su cargo: dirigió Cantabria entre 1987 y 1995, fue condenado a una pena de tres años de prisión por malversación al pagar con fondos de la Diputación anuncios en los que "denigraba e insultaba" a sus adversarios y adjudicar carteles de obras a la empresa de un amigo suyo.

Solo Urralburu cumplió cárcel

De los tres expresidentes regionales que fueron condenados antes que Jaume Matas, solo el de Navarra, Gabriel Urralburu, cumplió la pena de prisión. El expresidente de Cantabria, Juan Hormaechea (UPCA), condenado a seis años de cárcel, fue indultado en 1995 por el Consejo de Ministros, presidido por Felipe González. Sí mantuvo su inhabilitación de 14 años para participar en política, tal y como solicitó el mismo tribunal que lo juzgó. José Marco, expresidente de Aragón, condenado a 22 meses de cárcel por el Caso Sillón y por el espionaje a políticos, eludió la prisión por un cambio en el Código Penal y por un acuerdo con las acusaciones por el que devolvió al erario público los 14,5 millones de pesetas que utilizó en espiar.

También José Marco (PSOE), presidente de Aragón entre 1993 y 1995, dimitió y fue condenado a 13 meses de cárcel y seis de inhabilitación por malversación de caudales en el caso del Sillón. El ex mandatario pagó con dinero de la diputación de Zaragoza un sillón de piel para instalarlo en su domicilio particular.

De la decena de dirigentes (junto con Matas) que tuvieron problemas con la justicia, cuatro pertenecían al PSOE, tres al PP, uno al PNV y otro al partido regional de Cantabria UPCA. Entre los que salieron absueltos, el caso más reciente es el de Francisco Camps, expresidente de la Genetalitat Valenciana. Camps, del PP, fue absuelto el pasado 26 de enero por un jurado, con cinco votos a favor y cuatro en contra, del delito de cohecho pasivo impropio del que estaba acusado desde hacía tres años por haber aceptado trajes y otras prendas de vestir de la trama corrupta Gürtel.

Además de Camps, salieron indemnes de su cita con la justicia Carlos Collado (PSOE), presidente de Murcia de 1984 a 1993, que dimitió por supuestas irregularidades relacionadas con fondos públicos y fue absuelto por el Tribunal de Cuentas en 1997; Gabriel Cañellas (PP), presidente de Baleares, dimitió al poco de jurar su cargo, en 1995, imputado por el cobro de comisiones en obra pública y absuelto en 1997; Javier Otano (PSOE), presidente de Navarra en 1996, fue imputado en el caso Roldán y por el cobro de comisiones ilegales: en el primer caso fue absuelto por falta de pruebas y en el segundo por prescripción; y el exlehendakari Juan José Ibarretxe que se sentó en el banquillo por haber mantenido una reunión con la cúpula de la ilegalizada Batasuna. Finalmente la causa fue sobreseída el 11 de enero de 2009 por la aplicación de la doctrina Botín, al no existir ninguna acusación por parte del ministerio fiscal ni por ninguna acusación particular.

El segundo exministro con pena de cárcel tras Barrionuevo

Jaume Matas, además de expresidente de Baleares, fue ministro de Medio Ambiente con José María Aznar entre el año 2000 y el 2003. Antes que Matas, solo otro miembro de un Gobierno ha sido condenado con una pena de cárcel: fue José Barrionuevo, primer ministro del Interior con el PSOE, condenado por el Tribunal Supremo en 1998 a 10 años de prisión por el secuestro de Segundo Marey. Tres meses después, tanto Barrionuevo como el exsecretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera (condenado por el mismo caso) fueron excarcelados gracias a un indulto parcial del Gobierno.

Más información