Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Castración

El Gobierno debe de andar preguntándose estos días qué tornillo habrá desenroscado para que se le caigan las encuestas como a Tony Soprano se le cayó el pene

Tony Soprano es atendido por su psicóloga en una escena de 'Los Soprano'.
Tony Soprano es atendido por su psicóloga en una escena de 'Los Soprano'.HBO

Al poco de que los patos abandonen su piscina, Tony Soprano sueña que su ombligo es un tornillo que, tras varios intentos, logra destornillar. Entonces se le cae el pene. Se lo cuenta, perplejo, en uno de los primeros encuentros, a su psicoanalista, quien le sugiere que piense en las pérdidas de las que está siendo víctima en esos momentos de su vida. La recuerdo como una de las escenas más brillantes de la serie por su carga metafórica. No sabemos qué sujetan los tornillos simbólicos de nuestras existencias ni qué se caería, por tanto, si los desalojáramos de su hueco. Además, la vocación del tornillo es la de ser atornillado como la vocación del arma es la de ser disparada. No se sabe de nadie que haya desdisparado una pistola y en raras ocasiones quitamos un tornillo de allí donde lo habíamos puesto.

Tony Soprano podría haberse dejado el ombligo en paz evitando así una castración indeseada, pero ignoraba las complejidades de la fontanería del alma. A veces, al arrancarte un dardo del corazón te desangras por el agujero que taponaba su punta. O al sacar de la pared un clavo que apariencia no servía para nada se viene abajo todo el edificio. Y no siempre somos capaces de relacionar una cosa con otra. El Gobierno debe de andar preguntándose estos días qué tornillo habrá desenroscado para que se le caigan las encuestas como a Tony Soprano se le cayó el pene. Sánchez repasa una y otra vez la lista de sus actuaciones y todas le parecen acertadas. Quizá el PP no entienda, por su parte, qué tuerca han apretado sin querer para empezar a recuperarse, pese al empeño obsesivo de Díaz Ayuso en desatornillar el sistema de becas, el sistema sanitario, el sistema lógico y el ontológico, entre otros.

Cuando Tony Soprano recupera el pene caído en el suelo para intentar reimplantárselo, llega una gaviota y se lo roba.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Sobre la firma

Juan José Millás

Escritor y periodista (1946). Su obra, traducida a 25 idiomas, ha obtenido, entre otros, el Premio Nadal, el Planeta y el Nacional de Narrativa, además del Miguel Delibes de periodismo. Destacan sus novelas El desorden de tu nombre, El mundo o Que nadie duerma. Colaborador de diversos medios escritos y del programa A vivir, de la Cadena SER.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS