COLUMNA
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Mujeres

Las nuevas líderes de la derecha son juveniles, atractivas, brillantes y, sobre todo, malas. Caerán bien, caerán mal, pero suponen uno de los aspectos más interesantes de la política española actual

Cayetana Álvarez de Toledo, en el Congreso de los Diputados.
Cayetana Álvarez de Toledo, en el Congreso de los Diputados.Pool Efe (GTRES)

Desde que comenzó la Transición, tanto para quienes quisieron verlo como para los que no, estaba claro que sería uno de los grandes hechos diferenciales entre la España que terminaba y la que estaba a punto de empezar. Pero, ¿qué se esperaba de las españolas entonces, qué se ha esperado durante décadas? Sabihondas izquierdistas con personalidad, bien preparadas, con mucha labia y sin demasiado poder real, un papel que han ejercido durante muchos, demasiados años. Las señoras de derechas que se metían en política eran señoras, o sea, otro cantar. Elegancia, anfitrionas exquisitas, mechas rubias, gracejo más o menos atractivo y docilidad. Siempre dispuestas a hacer lo que el partido les mandara, ocupando puestos subalternos sin rechistar. Parecía que esto no iba a cambiar nunca, y si acaso, evolucionaría por la izquierda, pero no.

En los últimos meses, hemos asistido a una metamorfosis inesperada, que ha cambiado completamente la ética y la estética de la tipología de las políticas españolas. Las grandes anfitrionas de peinado impecable han desaparecido. En su lugar, jóvenes amazonas que no se molestan en teñirse, han desbordado completamente su papel, para tomarse el poder en serio. Algunas tienen más posibilidades de lograrlo, otras ayudan como pueden. Cayetana Álvarez de Toledo escribe un libro para no dejar títere con cabeza, a su favor y sobre todo al de Isabel Díaz Ayuso, antítesis de las líderes populares que habíamos conocido hasta ahora. Son juveniles, estilizadas, atractivas, brillantes y, sobre todo, malas. Están dispuestas a mentir, a conspirar, a influir y a hacer daño. Reúnen todas las condiciones frente a las que su organización no está preparada para reaccionar. Caerán bien, caerán mal, pero suponen uno de los aspectos más interesantes de la política española actual. Que Dios pille a Teodoro confesado.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Inicia sesión para seguir leyendo

Sólo con tener una cuenta ya puedes leer este artículo, es gratis

Gracias por leer EL PAÍS

Sobre la firma

Almudena Grandes

Madrid 1960-2021. Escritora y columnista, publicó su primera novela en 1989. Desde entonces, mantuvo el contacto con los lectores a través de los libros y sus columnas de opinión. En 2018 recibió el Premio Nacional de Narrativa.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS