Una auditoría interna de Frontex revela deficiencias en el cuerpo europeo de policías de fronteras

El documento, al que ha tenido acceso EL PAÍS, señala defectos en el reclutamiento y entrenamiento de la fuerza permanente de la agencia europea

Agentes de Frontex interrogan a migrantes llegados a Gran Canaria, en enero de 2021.
Agentes de Frontex interrogan a migrantes llegados a Gran Canaria, en enero de 2021.Javier Bauluz

El cuerpo permanente de Frontex, la agencia de protección de fronteras exteriores de la UE, es una fuerza de 6.500 policías de varias nacionalidades formados y entrenados específicamente para proteger el territorio comunitario del tráfico fronterizo de personas, de armas, de drogas… pero también de la inmigración irregular. Según una auditoría de la Comisión Europea sobre el funcionamiento de Frontex, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, este cuerpo, concebido como una fuerza de uniformados para hacer frente a los principales desafíos en las fronteras exteriores de la UE, está plagado de prácticas de descoordinación e ineficiencias que “ponen en riesgo la reputación de la agencia”.

Los primeros pasos de esa fuerza incipiente, creada en 2019 a raíz de la sistémica crisis migratoria que vivía el Viejo Continente, han estado marcados por la polémica. Según esta auditoría interna, hay deficiencias en los pagos de los gastos del personal, falta de coordinación, ausencia de conocimiento, insuficiencia en el seguimiento de los análisis psiquiátricos y psicológicos y toda suerte de defectos que “ponen en alto riesgo la reputación de Frontex”, repiten los auditores hasta en 14 ocasiones.

El documento, elaborado por el servicio de auditoría interna de la Comisión Europea y fechado el 23 de septiembre de 2022, detalla a lo largo de 69 páginas las “debilidades” e “inconsistencias” en varios ámbitos laborales dentro de este cuerpo permanente: en las misiones, en el reclutamiento de los agentes, en las evaluaciones psiquiátricas y psicológicas, en los procesos de planificación de operaciones —como la intervención rápida en fronteras—, y en la monitorización de todo lo anterior. Actualmente, este cuerpo está desplegado en España, Italia, Grecia y Bulgaria, que son los primeros países de llegada de extranjeros de forma irregular, pero también en otros Estados extracomunitarios como Serbia, Montenegro y Albania, considerados países de tránsito y donde hay una alta concentración de mafias de tráfico de personas.

“En el momento de los exámenes médicos [psicológicos y psiquiátricos], Frontex no estipula ningún criterio por el cual una persona es apta o no para el puesto”, se lee en el documento, y a veces estos agentes desempeñan labores para las que no están capacitados y se encuentran confundidos. El hecho de que este cuerpo vaya armado, implica un “alto riesgo” no solo para la reputación de la agencia, sino también para sus integrantes y los ciudadanos. Además, prosigue la auditoría, cuando una persona es descartada para un puesto, no existe ningún tipo de explicación sobre los motivos de tal negativa, de tal forma que no se hace un seguimiento adecuado de cada recluta.

En el caso de las operaciones de intervención rápida en fronteras —cuando un país pide ayuda a Frontex para contener entradas masivas de personas en un periodo de tiempo relativamente corto— los auditores, que no especifican los lugares que han sido objeto de esta investigación, que se ha llevado a cabo en la primera mitad de 2022, no han encontrado evidencias de que la agencia haya evaluado la situación previa al despliegue, ni que haya planes trazados junto al Estado miembro involucrado. Los investigadores creen que esta “deficiencia” puede afectar a la “efectividad” de la gestión de fronteras exteriores de la UE. “Los Estados miembros deben aclarar el valor añadido de los policías desplegados de manera rápida y cómo deben ser evaluados estos”. El 41,6% de los agentes declararon no estar debidamente informados, ni con la antelación necesaria, de las misiones en las que iban a participar, según una encuesta anexa a la auditoría. El 32,4% de los sondeados incluso declaró no tener claro el puesto que iba a desempeñar en las misiones.

Pagos con retraso

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Pese a tener uno de los presupuestos más abultados de todas las agencias comunitarias —754 millones de euros tan solo este año—, su cuerpo permanente suspende en cuanto al pago de algunos gastos de sus oficiales. El 50% de los encuestados declaró que el sistema de pagos no funciona bien, especialmente los referentes a los de fin de semana y otros más corrientes, aunque no especifica cuáles. Incluso muchos de los policías han “necesitado pagar y adelantar el importe por su cuenta”, según el documento. Contactado por este diario, un portavoz de Frontex declara a través de un correo electrónico que esta auditoría está solo “en fase preliminar” y que, por tanto, es “difícil hacer ningún comentario” sin entrar en más detalles.

En opinión de los auditores, Frontex debe ahora subsanar todas esas deficiencias, en un momento en el que las presiones migratorias en la Unión Europea son cada vez más intensas. Para hacer frente a esas llegadas, Bruselas incrementa cada año la magnitud —y el presupuesto— de este cuerpo permanente. En 2023 ya habrá 7.500 policías incorporados y el objetivo es alcanzar los 10.000 agentes para 2027, en un intento por blindar las puertas de entrada a la Unión a la inmigración irregular.

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