Al menos siete muertos y 20 desaparecidos por el desprendimiento de parte de un glaciar en los Alpes italianos

Una avalancha de nieve, hielo y roca ha alcanzado a un grupo de alpinistas en la montaña de la Marmolada, en los Dolomitas

Un helicóptero de rescate en la montaña de la Marmolada, este lunes en los Dolomitas.Foto: AFP | Vídeo: REUTERS

Un desprendimiento de parte de un glaciar en los Alpes italianos ha causado al menos siete muertos y ocho heridos este domingo. Las elevadas temperaturas de los últimos días en el norte de Italia han provocado el deshielo y la avalancha de hielo, roca y nieve. “Lamentablemente, seis personas fueron encontradas sin vida”, comunicó este domingo Michela Canova, portavoz del socorro alpino de la región de Véneto. A esta se ha sumado este lunes una nueva víctima mortal. Las mismas fuentes indicaron que el balance final “aún era provisional”. Las cifras podrían todavía aumentar porque hay una veintena de desaparecidos. El desprendimiento se ha producido en el glaciar de la Marmolada, en la cadena montañosa de los Dolomitas (situados en los Alpes orientales), donde se ha registrado un récord de 10 grados centígrados en los últimos días a más de 3.300 metros de altitud.

Dos de los heridos han sido trasladados al hospital de Belluno, otro a Treviso y cinco a Trento, ha indicado la portavoz de los servicios de emergencia, sin ofrecer más detalles sobre la nacionalidad de las víctimas. Varios helicópteros participan en las operaciones de rescate y de vigilancia. La causa del desprendimiento, apuntan las mismas fuentes, es consecuencia de las elevadas temperaturas registradas en las últimas semanas. “Una avalancha de nieve, hielo y roca alcanzó la vía de acceso en un momento en que estaban ahí varios grupos de alpinistas, algunos de los cuales fueron arrastrados”, ha apuntado Canova. “Aún se desconoce el número de alpinistas afectados”, ha añadido.

La situación ha generado el pánico en los excursionistas de la zona. Según las informaciones de los servicios de socorro, 18 personas han sido evacuadas de la cima de Punta Rocca y han vuelto al lugar de origen todas las que se encontraban en el punto más bajo. Reinhold Messner, el primer alpinista que conquistó todos los ochomiles, atribuyó la desgracia al calentamiento global. “El hielo es cada vez más fino, y cuando cae, se desprenden pedazos como rascacielos”, señaló. “Los desprendimientos existen desde siempre, pero en los años sesenta el peligro de que sucediese era muchísimo menor. Desgraciadamente, también la montaña sufre la contaminación de las grandes ciudades”.

Glaciares y cambio climático

La Marmolada es el mayor glaciar de la cadena montañosa de las Dolomitas y se calcula que desaparecerá en unos 25 o 30 años, e incluso antes, si la temperatura sigue aumentando, advirtió el Consejo Nacional para las Investigaciones (CNR) de Italia. El glaciar ha perdido un 30% de su volumen y un 22% de su extensión entre 2004 y 2015, según un estudio del Instituto de las Ciencias Marinas del CNR, en colaboración con varias universidades.

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La situación del glaciar de la Marmolada no es única en Italia. En septiembre de 2019 comenzó a deslizarse el frontal del glaciar de Planpincieux, en el pico Mont Blanc de los Alpes, poniendo en alerta a las poblaciones del valle de Courmayeur. El 25 de septiembre de 2019, Giuseppe Conte, entonces primer ministro italiano, habló en la Asamblea de la ONU sobre el glaciar y llamó a la movilización. “El Valle de Aosta es un laboratorio del cambio climático”, lanzó el presidente de la región, Antonio Fosson, recogiendo el guante e invitando a todas las autoridades del país a visitarlo. El gesto, un intento por concienciar de los efectos del cambio climático en la semana mundial dedicada a la cuestión, agradó a la comunidad científica. Pero no hubo una reacción clara de la comunidad internacional.

Las cicatrices en el Mont Blanc y de las cordilleras colindantes no son nuevas. El Planpincieux estaba unido al glaciar de Rochefort a mediados del siglo XIX. La lengua de hielo procedente de ambas laderas bajaba unida, pero el calor creciente terminó dividiéndolas. La cicatriz es hoy evidente. Y si la temperatura media aumenta, los glaciares seguirán retrocediendo y formándose en cotas más altas, donde el frío los mantenga compactos. Otros ejemplares de la zona, todos de mayor dimensión, como el Seracco Whymper o el Gran Croux, presentan situaciones parecidas.

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Sobre la firma

Daniel Verdú

Nació en Barcelona en 1980. Aprendió el oficio en la sección de Local de Madrid de El País. Pasó por las áreas de Cultura y Reportajes, desde donde fue también enviado a diversos atentados islamistas en Francia o a Fukushima. Hoy es corresponsal en Roma y el Vaticano. Cada lunes firma una columna sobre los ritos del 'calcio'.

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