Estados Unidos enviará 3.000 soldados a Afganistán para garantizar la evacuación de sus diplomáticos

Washington repatriará a buena parte de su personal en la Embajada de Kabul ante el avance de los talibanes hacia la capital

El portavoz del Pentágono, John Kirby, este jueves durante una rueda de prensa.
El portavoz del Pentágono, John Kirby, este jueves durante una rueda de prensa.Andrew Harnik (AP)

La ofensiva de los talibanes en Afganistán, que tras una semana de violencia sin cuartel acechan la capital, Kabul, ha aumentado la presión sobre Washington, tanto desde el punto de vista político como humano, sobre el propio terreno. La Administración de Joe Biden ha decidido reducir la mayor parte del personal en la Embajada y enviar alrededor de 3.000 soldados a la zona para garantizar la seguridad de la evacuación de civiles estadounidenses, mientras mantiene su plan de completar el repliegue militar del país el 31 de agosto.

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El portavoz del Pentágono, John Kirby, anunció la medida este jueves, el mismo día que el grupo fundamentalista radical ha conquistado Herat, la tercera ciudad más importante de Afganistán, en el oeste del país. Antes lo había hecho con Ghazni, una ciudad estratégica a solo 150 kilómetros de Kabul. En total son 11 las capitales de provincia que han sucumbido al ataque talibán en el plazo de una semana, en una escalada bélica que ha demostrado la insuficiencia del Ejército afgano sin el apoyo de Estados Unidos y los aliados de la OTAN, todos en fase de abandono.

El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, en rueda de prensa. En vídeo, declaraciones del portavoz el día 12 de julio.

“Hemos trabajado duro para mejorar la competencia y la capacidad [de las fuerzas de seguridad afganas] en el terreno, pero llega un momento en el que esta capacidad es una cuestión que corresponde a los afganos”, ha señalado Kirby en rueda de prensa, subrayando con esas palabras el mensaje al que Biden se agarra ante una decisión complicada, la de dar por terminada su campaña en Afganistán después de 20 años y dejar al Gobierno y al Ejército afganos lidiar prácticamente a solas con la amenaza de los talibanes.

Tras marcharse de la base aérea de Bagram, cercana a Kabul y la última activa utilizada por el Ejército estadounidense, Washington solo mantenía un retén de 650 soldados para proteger el aeropuerto de Kabul y su Embajada en la capital. El portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, informó este jueves de la evacuación de buena parte del personal de la delegación, aunque no especificó las cifras y se limitó a señalar que quedaría un equipo básico para seguir adelante con los servicios diplomáticos y consulares.

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Sobre la firma

Amanda Mars

Corresponsal jefe de EL PAÍS en EE UU. Comenzó su carrera en 2001 en Europa Press, pasó por La Gaceta de los Negocios y en 2006 se incorporó a EL PAÍS, donde fue subjefa de Economía y corresponsal en Nueva York. Desde 2017 vive en Washington. Ha cubierto dos elecciones presidenciales, unas legislativas, dos impeachment y un asalto al Capitolio.

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