Violencia Policial

La policía cree que la agente que mató a un hombre negro en Minneapolis quería paralizarlo pero se equivocó de arma

La Guardia Nacional se despliega ante el resurgimiento de las protestas contra la brutalidad policial con los afroamericanos en la misma ciudad donde tiene lugar el juicio del ‘caso Floyd’

Un manifestante salta sobre un coche de la policía durante las protestas en Minneapolis, el domingo. En video, el momento de la detención de Wright.Nick Pfosi (REUTERS)

Las calles de Minneapolis vuelven a ser el epicentro de protestas contra la brutalidad policial hacia los negros después de que un afroamericano muriera este domingo en Brooklyn Center, al noroeste de la ciudad, por los disparos de la policía tras detener su vehículo. Medio millar de miembros de la Guardia Nacional fueron desplegados este lunes debido a las manifestaciones que acabaron de madrugada con saqueos y violencia. El jefe de la policía local, Tim Gannon, ha descrito el tiroteo como “una descarga accidental”, argumentando que, revisando las imágenes, cree que la agente que disparó tenía la intención de usar una pistola Taser (paralizante), no un arma de fuego. El suceso se produce en un momento de especial sensibilidad para la ciudad, cuando el juicio contra el exagente Derek Chauvin, acusado de asfixiar y matar al afroamericano George Floyd el 25 de mayo de 2020, va por su tercera semana.

Gannon reprodujo este lunes en una conferencia de prensa las imágenes de la cámara corporal del policía que disparó. “Creo que el agente tenía la intención de desplegar su Taser, pero en cambio disparó al señor Wright con una bala”, sostuvo el jefe de la policía. “Esto me parece, por lo que he visto y la reacción y angustia del policía inmediatamente después, que esto fue una descarga accidental que resultó en la trágica muerte del señor Wright”. La agente, cuyo nombre no ha sido revelado, gritó “Taser” tres veces, luego disparó, como se puede ver en el vídeo. Inmediatamente después dijo: “Mierda, acabo de dispararle”.

En vídeo, las imágenes de la cámara corporal del policía que disparó a Daunte Wright.EPV

Los manifestantes protestaron la noche del domingo frente al departamento de policía de Brooklyn Center, a 16 kilómetros de donde Floyd murió bajo la rodilla de Chauvin. La policía disparó gas lacrimógeno y balas de goma para dispersar a la multitud en una jornada que acabó con saqueos y violencia. Los manifestantes tienen previsto acudir esta noche nuevamente para protestar ante el edificio policial.

La víctima mortal del domingo, abatida por los disparos de una agente tras un control policial por una infracción de tráfico, ha sido identificada como Daunte Wright, un joven de 20 años. Wright llamó por teléfono a su madre, Katie Wright, después de que la policía detuviera su vehículo por llevar un ambientador colgado de su espejo retrovisor (lo que está prohibido en el Estado de Minnesota). Según la versión de la madre, escuchó a los agentes decirle a su hijo que soltara el teléfono y que no huyera. Luego, se cortó la llamada. Cuando volvió a marcar, respondió la novia de su hijo, quien le dijo que la policía había matado a tiros a Daunte.

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Los manifestantes se reunieron poco después del tiroteo y se volvieron a agitar los fantasmas del pasado otoño, cuando la ciudad ardió en llamas en medio de las manifestaciones contra la brutalidad policial. Algunos de los que protestaron se subieron encima de los coches de la policía y se enfrentaron a los agentes, otros saquearon y destruyeron negocios. Cerca de 200 acudieron al edificio del departamento de policía de Brooklyn Center, donde arrojaron piedras y otros objetos a los agentes, según informó en la madrugada del lunes el comisionado del Departamento de Seguridad Pública de Minnesota, John Harrington. Hacia la una de la madrugada, los manifestantes se dispersaron.

La policía de Brooklyn Center dijo en un comunicado que los agentes detuvieron un coche poco antes de las 14.00 (hora local). Después de descubrir que el conductor tenía una orden judicial pendiente, la policía intentó arrestarlo, pero este se resistió y volvió a entrar en el vehículo. Una oficial disparó contra el conductor, quien recorrió varias cuadras y chocó contra otro vehículo, sin causar heridos, según se afirmaba en el comunicado.

Mike Elliott, alcalde de Brooklyn Center, una ciudad ubicada al noreste de Minneapolis, ordenó el toque de queda desde la madrugada del lunes hasta las 6 de la mañana del mismo día, después de declarar la situación de emergencia local debido al “creciente malestar civil”. Los colegios de la ciudad, que alberga a cerca de 30.000 habitantes, suspendieron las clases presenciales “por precaución tras el tiroteo en el que participaron policías”, informó la superintendente Carly Baker.

La sección en Minnesota de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles dijo que una agencia independiente debería investigar el hecho y exigió la publicación inmediata de cualquier vídeo del tiroteo. Esta organización cree que la policía del Estado pudo haber parado a Daunte Wright con la excusa de los ambientadores que cuelgan de los espejos retrovisores de los coches. “Algo que hace con demasiada frecuencia [la policía] para atacar a las personas negras”, manifestó la organización. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, tuiteó por la noche que estaba orando por la familia de Wright mientras el Estado “lamenta otra vida de un hombre negro tomada por la policía”.

Miembros de la Guardia Nacional se han desplegado en la ciudad y en Brooklyn Center desde la muerte de Wright. “Verán agentes de una gran variedad de departamentos: de la Guardia Nacional, estatales y locales trabajando juntos durante los próximos dos o tres días”, sostuvo el comisionado de Seguridad Pública de Minnesota, Harrington, durante una conferencia de prensa durante la noche del domingo. El centro de Minneapolis ya está militarizado y el juzgado del condado de Hennepin, donde tiene lugar el juicio del caso Floyd, está completamente vallado por temor a posibles disturbios, algo que hasta este domingo no había ocurrido.

La muerte de otro afroamericano en manos de la policía le echa sal a la herida racial de Estados Unidos, que por estos días ve el juicio por la muerte de George Floyd como un ajuste de cuentas frente a lo que muchos consideran un racismo sistemático en el sistema judicial.

Recluir al jurado del juicio contra Chauvin

La defensa del expolicía Derek Chauvin, acusado de matar a George Floyd, solicitó este lunes al juez que recluyeran y aislaran inmediatamente al jurado del caso contra su cliente debido a la muerte de Daunte Wright. El abogado Eric Nelson argumentó que los miembros del jurado podrían verse influenciados y alterar la perspectiva de cara al veredicto. “En última instancia, su señoría, la pregunta es si el jurado será competente para tomar una resolución independientemente del resultado potencial de su decisión”, dijo Nelson.

El fiscal Steve Schleicher argumentó en contra de recluir al jurado: “No creo que ese sea un remedio efectivo”. El juez Peter Cahill rechazó la solicitud de la defensa de Chauvin. Sostuvo que no aislarán a los miembros del jurado hasta el próximo lunes, cuando prevé que comenzarán los argumentos finales del juicio. También negó la petición de Nelson de interrogar al jurado sobre lo que vieron o saben de los disturbios provocados después del tiroteo policial que terminó con la muerte de Wright en Brooklyn Center. Antes de que arrancara el juicio, Cahill le pidió a los 14 miembros del jurado, de los cuales deliberarán 12, que no siguieran las noticias durante el proceso judicial del que son parte.

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