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Sánchez califica de “altamente decepcionante” la propuesta para el nuevo presupuesto de la UE

La negociación de las cuentas europeas comienza con una profunda división entre los Veintisiete

Macron y Sánchez se dirigen a los representantes de los medios en el Consejo Europeo en Bruselas. En vídeo, declaraciones de Sánchez.

Gert Jan Koopman, director general de Presupuestos de la Comisión Europea, comenzaba la mañana preguntándose cuántas camisas debía meter en la maleta. Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE han llegado este jueves a Bruselas sin saber cuándo podrán regresar a sus países. La negociación del presupuesto para el periodo 2021-2027 se antoja compleja y larga después de que la última propuesta del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, haya cosechado el rechazo de muchas capitales, entre ellas Berlín y Madrid. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado de "altamente decepcionante para España y para toda la Unión Europea" esa oferta de Michel, que supone un recorte de los fondos agrarios del 14% y de los recursos para la cohesión del 12%.

Los líderes de la UE han reafirmado a su llegada a Bruselas sus posiciones. El grupo que han conformado Holanda, Suecia, Austria y Dinamarca ha dejado claro que no piensa asumir todo el vacío que deja el Reino Unido, que alcanza hasta los 75.000 millones de euros para los próximos siete años. "Tenemos una fuerte cooperación para asegurarnos que el volumen del presupuesto es del 1% de la Renta Nacional Bruta (RNB) y que hay un mecanismo de corrección o cheque. Esos son nuestros objetivos principales", ha asegurado el primer ministro sueco Stefan Löfven.

Michel puso encima de la mesa de los países un documento con una propuesta de presupuesto equivalente al 1,074% de la RNB, lo cual es inaceptable para esos cuatro países. Junto a Alemania, consideran que todavía es muy elevada. Y para reforzar su posición, el canciller austriaco, Sebastian Kurz, ha anticipado que acudirán juntos a todas las reuniones con el presidente del Consejo. La canciller alemana, Angela Merkel, ha rechazado también el documento, pero insistió en la necesidad de buscar un presupuesto "moderno" que cuente con suficiente potencia de fuego para afrontar retos como la digitalización, la innovación, la gestión de la inmigración y la ayuda al desarrollo. Ante el fantasma del bloqueo que sobrevuela la cumbre, ha agregado que contribuirá a buscar una solución "de forma activa".

Antes de que llegara el grueso de jefes de Gobierno, Michel ha comparecido ante los medios para expresar su optimismo ante la cumbre a pesar de que, ha recordado, los últimos esfuerzos para alcanzar un pacto son siempre los más complicados. "Hay muchos intereses, hay muchas preocupaciones y todas son legítimas. Pero estoy convencido de que es posible hacer progresos en las próximas horas o días, estoy convencido de que todo está sobre la mesa para decidir", ha sostenido.

No solo deberá ablandar la férrea posición de los llamados países "frugales". La propuesta suscita el rechazo de una larga lista de países, desde Finlandia hasta España, por los recortes propuestos en agricultura o cohesión. El presidente español, que por primera vez podría pasar a ser contribuyente neto como resultado de las negociaciones, ha tildado la propuesta de Michel de "altamente decepcionante para España y para toda la Unión Europea". A su llegada a Bruselas, Sánchez ha dicho no compartir "muchos de los aspectos planteados" y dio por hecho que los líderes saldrán de Bruselas sin acuerdo al prever una "larga negociación, hoy y en las próximas semanas".

Macron: "No estamos donde deseamos"

El choque por las negociaciones de los presupuestos lleva incluso a romper alianzas tradicionales. Finlandia y los países bálticos, alineados normalmente con Holanda en la llamada liga hanseática, están ahora en otra guerra. La primera ministra de Finlandia, Sanna Marin, considera que el presupuesto es demasiado voluminoso. "Seamos realistas. Un Estado miembro ha dejado la UE. Debemos ser ambiciosos, pero también realistas", reclamó. Además, advirtió de que están "en contra de los cheques y las correcciones" que exigen sus vecinos suecos y daneses.

La posición de Finlandia es un ejemplo de los intereses divergentes en juego. Helsinki demanda más fondos para la Política Agraria Común (PAC), pero sobre todo para desarrollo rural (el llamado segundo pilar de la PAC). España también hace bandera de la defensa de la política agraria, pero está más interesada en las ayudas directas (el primer pilar). Los países del Este, por su parte, han puesto énfasis en la necesidad de mantener los fondos de cohesión, que les han propulsado hacia unas altas tasas de crecimiento en los últimos años.

La política agrícola es también clave para el presidente francés Emmanuel Macron, que puede ver trastocada su agenda, en la que figura su asistencia al Salón de la Agricultura de París el próximo sábado, si las negociaciones se alargan. "No estamos todavía donde deseamos. Espero que en las próximas horas y días podamos mejorar la PAC. Es indispensable para nuestra soberanía alimentaria, es indispensable también para tener una agricultura que permita una alimentación de calidad y la transición climática que defendemos", ha asegurado.

La reunión de los Veintisiete puede hacer públicas las tiranteces latentes en un club comunitario que ha sobrellevado la negociación del Brexit sin demostrar fisuras. Los jefes de Gobierno tendrán que rendir cuentas internamente de sus logros en Bruselas, con lo que cuadrar la ecuación no es sencillo. "Para que haya acuerdo tenemos que volver a casa todos igual de insatisfechos", expresaba un diplomático antes de la cumbre. Ante una reunión que puede poner a prueba la paciencia de los socios, hay quien viene preparado: el primer ministro holandés, Mark Rutte, ha aterrizado en la cumbre con una biografía del compositor polaco Frédéric Chopin bajo el brazo para ocupar esos momentos muertos de una discusión que se prevé maratoniana. Si se cumplen los pronósticos más funestos, los líderes volverán a casa sin que suene el himno de la alegría.

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