Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El académico uigur Ilham Tohti, preso en China, premio Sájarov 2019

Tres activistas brasileños y un grupo de estudiantes kenianos, finalistas del galardón que otorga el Parlamento Europeo

El economista Ilham Tohti, en una clase de la Universidad Central para las Minorías, China, en 2009.
El economista Ilham Tohti, en una clase de la Universidad Central para las Minorías, China, en 2009.

El Parlamento Europeo ha concedido este jueves el premio Sájarov a la libertad de conciencia al catedrático de Economía Ilhan Tohti, defensor de los derechos de la minoría uigur en China. Tohti, que mañana viernes cumple 50 años, permanece encerrado en el gigante asiático desde que en 2014 fuera condenado a cadena perpetua en un juicio de solo dos días tras ser culpado de "separatismo".

La candidatura victoriosa fue promovida por el grupo liberal Renew Europe. El premio está dotado con 50.000 euros, aunque ante todo es un potente altavoz para dar a conocer en todo el mundo situaciones de injusticia. Los otros aspirantes al galardón eran la candidatura conjunta de tres brasileños: la activista por los derechos de las minorías Marielle Franco y los ambientalistas Raoni y Claudelice Silva dos Santos —promovida por socialdemócratas, izquierda unitaria y verdes—. Y la de un grupo de estudiantes kenianos que desarrollaron una aplicación para combatir la ablación genital femenina, la opción del grupo de los conservadores y reformistas.

El presidente de la Eurocámara, David Sassoli, ha anunciado oficialmente este mediodía en Estrasburgo el ganador del máximo reconocimiento que otorgan las instituciones comunitarias a personas que se hayan distinguido por su defensa de los derechos humanos. La ceremonia de entrega será el 18 de diciembre, pero Ilhan Tohti no podrá asistir por encontrarse entre rejas.

La elección del disidente uigur, premiado también hace menos de un mes por el Consejo de Europa, envía un mensaje al Gobierno chino. Pekín criticó duramente al Parlamento Europeo por nominarle, pero esa presión no ha surtido ningún efecto en los europarlamentarios. Si el año pasado incomodaron a Moscú por el mismo motivo al otorgar el reconocimiento a Oleg Sentsov, cineasta ucranio preso en Rusia por aquel entonces —fue liberado hace mes y medio—, ahora la mirada se ha desviado hacia el segundo mayor socio comercial de la UE, con el que los Veintiocho han tratado de tejer alianzas en asuntos como el clima. "Con este premio exigimos que sea liberado inmediatamente por las autoridades chinas, y hacemos un llamamiento al respeto de los derechos de las minorías en China”, ha reclamado Sassoli.

Conocido por sus estudios sobre las relaciones entre los uigures y los han (etnia mayoritaria en China) y partidario de conceder autonomía a Xinjiang, las autoridades chinas impusieron a Tohti una condena ejemplarizante con la que transmitir una imagen de mano dura frente al aumento de la violencia étnica en la provincia. Pekín requisó todos los bienes de Tohti y le mantienen encarcelado desde hace cinco años acusado de favorecer el separatismo. El gobernador de Xinjiang, Nur Bekri, lo señaló como uno de los promotores intelectuales de la disidencia, y lo catalogó como un “difusor de rumores y propaganda incendiaria” a través de su portal de noticias Uyghur Online, cerrado y bloqueado en 2008.

Un millón de uigures, la minoría musulmana de origen turcomano, están retenidos —la mayoría sin juicio— en centros de reeducación con los que Pekín ha sembrado el territorio, según cifras aceptadas por Naciones Unidas. El último caso que trascendió fue el de Abdurehim Heyit, uno de los grandes poetas y músicos contemporáneos de la cultura uigur, que llevaba en paradero desconocido desde 2017. Sus seguidores denunciaron que es uno más de los musulmanes que China ha encerrado en prisiones y campos de reeducación en esa región para combatir el extremismo. "La población uigur ha sido objeto de una represión sin precedentes por parte del Gobierno chino en los últimos años debido a su identidad étnica y a sus creencias religiosas singulares", critican desde el grupo liberal de la Eurocámara.

Tres activistas brasileños y un grupo de estudiantes kenianos, finalistas

A diferencia de los dos últimos años, cuando el ucranio Sentsov y la oposición democrática de Venezuela confirmaron su favoritismo, esta vez no había un candidato claro. Sobre la mesa estaban los nombres de tres activistas brasileños. Marielle Franco nacida y criada en una favela, cuyo asesinato el año pasado generó una fuerte conmoción en Brasil y la convirtió en un símbolo de la oposición al presidente brasileño, Jair Bolsonaro, por su rechazo a las milicias paramilitares que dominan el estado de Río. Y los ambientalistas Raoni y Claudelice dos Santos, implicados en la lucha por la preservación del Amazonas justo en un momento en que la UE mantiene una tensa relación con Bolsonaro sobre la mejor forma de proteger la selva, considerada uno de los grandes pulmones del planeta.

La otra opción era la de los estudiantes kenianos Stacy Owino, Cynthia Otieno, Purity Achieng, Mascrine Atieno e Ivy Akiny. Los cinco desarrollaron una aplicación que permite a las jóvenes solicitar ayuda médica y jurídica antes o después de sufrir una ablación genital, una práctica que  según la Organización Mundial de la Salud han sufrido más de 200 millones de niñas y mujeres vivas, incluidas 500.000 en Europa.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información