Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Nueve presuntas víctimas de El Asad presentan en Suecia una querella contra 25 altos cargos

Las acusaciones se suman a procesos iniciados en Alemania, Francia y Austria

Imagen de edificios destruidos en Raqa, la antigua capital del autodenominado Estado Islámico, en el norte de Siria.
Imagen de edificios destruidos en Raqa, la antigua capital del autodenominado Estado Islámico, en el norte de Siria.

Las acciones legales en Europa por supuestos crímenes de guerra contra el régimen de Bachar el Asad no cesan. Nueve demandantes sirios han presentado una nueva querella, esta vez ante la justicia de Suecia, contra 25 altos cargos del aparato de seguridad sirio, según informa el grupo de abogados sirios e internacionales que participa en el proceso.

Los querellantes acusan a los responsables de varios departamentos de la seguridad siria de tortura, crímenes de guerra y violaciones en centros de detención en Siria. Suecia, al igual que Alemania, es uno de los países europeos en los que es posible querellarse contra personas que no se encuentren físicamente en el país, en virtud de la jurisdicción universal. De prosperar el proceso, la justicia sueca podría emitir órdenes de detención internacional contra los acusados, como sucedió el año pasado en Alemania con Jamil Hassan, de la temida inteligencia de las Fuerzas Aéreas sirias. La semana pasada, dos miembros del régimen sirio fueron detenidos también en Alemania acusados de crímenes contra la humanidad.

Palizas con palos, el sometimiento a posiciones extenuantes o la aplicación de descargas eléctricas son algunos de los métodos que los supervivientes de las torturas denuncian en sus acusaciones. Los nueve testigos de los presuntos abusos viven ahora en Suecia.

Los crímenes habrían sido cometidos entre febrero de 2011 y junio de 2015 en varios centros detención. Entre ellos, el de la inteligencia militar, de las Fuerzas Aéreas, la prisión militar de Saydnaya, la de la 4ª división de las Fuerzas Armadas sirias, así como instalaciones de detención de la policía militar.

Jon Stauffer, director legal de Civil Rights defenders (CRD), una de las organizaciones que participa en el proceso sueco, explica que se trata de una querella de 300 páginas a la que debe dar respuesta la fiscalía, que cuenta con una unidad especializada en crímenes de guerra. "Soy optimista. Creo que los fiscales suecos han mostrado mucho interés en los crímenes cometidos en Siria", explica por teléfono desde Estocolmo. El centro sirio de investigación y estudios jurídicos (SCLSR), el centro sirio de medios y libertad de expresión (SCM), el grupo César files, el CRD y el centro europeo para los derechos humanos y constitucionales (ECCHR) son las otras organizaciones que han participado en la querella presentada en Suecia. Preguntada la policía sueca, explican que no confirman la recepción de este tipo de querellas para no retrasar ni entorpecer las investigaciones.

Numerosas organizaciones de derechos humanos han denunciado en los últimos años los abusos cometidos en las prisiones sirias. Allí acabaron encarcelados miles de manifestantes que se sumaron a las protestas que estallaron contra el régimen de Damasco en 2011, al calor de las primaveras árabes en la región. Disidentes, personas acusadas de colaborar con medios extranjeros y trabajadores humanitarios, entre otros, fueron sometidos a interrogatorios bajo tortura y confinados en condiciones inhumanas. En los últimos años, el testimonio de muchas de las víctimas, refugiados ahora en Europa, así como los documentos escritos y gráficos extraídos de Siria clandestinamente, han hecho posible que se hayan iniciado procesos en Alemania, Francia, Austria y Suecia.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información