Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Muere uno de los buzos que buscaba los restos del avión siniestrado en Indonesia

La víctima, un miembro del Equipo de Buceadores de Rescate, salió inconsciente de una inmersión y falleció cuando ingresó en un hospital de Yakarta

Miembros de los equipos de rescate, al lado de una víctima del accidente de Lion Air, este viernes en Yakarta.
Miembros de los equipos de rescate, al lado de una víctima del accidente de Lion Air, este viernes en Yakarta. Getty

Jornada agridulce en las operaciones de búsqueda de los restos del avión de Lion Air que se estrelló el lunes pasado en el mar de Java con 189 personas a bordo sin dejar supervivientes. Uno de los buzos que participaba en las tareas, el indonesio Syachrul Anto, ha perdido la vida tras salir inconsciente de una inmersión para localizar la parte principal del fuselaje, hallada finalmente este sábado, y la segunda caja negra, de la que se cree haber detectado una “tenue señal”.

El buzo, de 48 años y voluntario del Equipo de Buceadores de Rescate de Indonesia, habría fallecido debido a problemas de descompresión tras salir del agua inconsciente la tarde del viernes, según el informe médico preliminar. El director de la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate Nacional (Basarnas), Muhammad Syaugi, aseguró que Syachrul falleció al ingresar en el Hospital Regional Koja, en Yakarta, la capital indonesia.

Según el coronel Isswarto, encargado de los operativos, aunque las operaciones de búsqueda se paralizaron el viernes hacia las 4 de la tarde, hora local (9 de la mañana GMT), Syachrul todavía no había emergido a la superficie treinta minutos después. Hallado a una hora inconcreta, el buzo fue trasladado al citado hospital sobre las 10 de la noche, inconsciente y sin pulso, de acuerdo con el diario Straits Times.

Syachrul era un buzo avezado y solidario que acababa de regresar a su ciudad natal de Surabaya (isla de Java) tras participar en una misión humanitaria en Palu (en la isla de Célebes), arrasada por un terremoto y un tsunami que dejaron más de 1.500 muertos a finales de septiembre. “Era un héroe muy noble… Y un buzo experimentado”, escribía su amigo Yosep Safrudin en redes sociales este sábado. “Solo una semana después de regresar de Palu, tomó prestado mi equipo de buceo y pidió que le llevaran al puesto de rescate para las operaciones del JT610 (el vuelo de Lion Air siniestrado) en Tanjung Priok… Echaré de menos su risa y su amabilidad”, lamentaba su compañero.

La muerte de Syachrul, que participó en el operativo del fatal accidente del avión de Air Asia que también cayó en el mar de Java en 2015 cuando cubría la ruta Surabaya-Singapur con 162 personas a bordo, se suma a unos meses aciagos para buzos en la región; hace menos de un mes, Malasia quedaba conmocionaba por la muerte de seis buceadores que intentaban rescatar a un adolescente de una mina abandonada, mientras en Tailandia un buzo pereció en julio cuando colaboraba en el exitoso rescate de los 12 niños y su entrenador atrapados durante dieciocho días en la cueva de Tham Luang, al noroeste del país.

Horas después del trágico episodio, Syaugi, el director de la Agencia de Rescate, transmitía este sábado una noticia positiva: la del hallazgo de la parte principal del cuerpo del avión por un equipo de buzos, tras casi una semana de intensa búsqueda. “Se trata de un gran avance, pues hemos recuperado dos turbinas, una rueda y hay informes que indican que se ha divisado el fuselaje”, indicó. Asimismo, añadió que tienen registro de una “vaga señal” que podría proceder de la segunda caja negra, la que graba las conversaciones en cabina, fundamental para determinar qué ocurrió con el avión.

La otra caja, la que registra los datos de vuelo, fue encontrada el jueves. Ambas son fundamentales para esclarecer qué sucedio para que el avión, un Boeing 737 MAX 8 de la aerolínea de bajo coste indonesia Lion Air, se estrellara contra el mar de Java el lunes apenas quince minutos después de despegar de Yakarta rumbo a Pangkal Pinang (isla de Bangka).

El avión, que se había estrenado este verano, experimentó cambios inusuales de altitud y velocidad durante un vuelo realizado el día anterior entre la turística isla de Bali y Yakarta, según la página web FlightRadar 24. Este medio sugiere que, un día después, el avión se quebró en pedazos al estrellarse contra la superficie del mar después de caer unos 1.500 metros en menos de 25 segundos.

Mientras el escrutinio hasta ahora se ha centrado fundamentalmente en Lion Air, que desde su fundación en 1999 ha registrado más de una docena de accidentes —hasta ahora el más grave había sido uno en 2004, en el que perecieron 25 personas—, el ministerio de Transporte de Indonesia aseguró este sábado haber encontrado “fallos menores” en otros dos Boeing 737 MAX 8 de los diez que han comprado recientemente Lion Air y Garuda, la línea aérea nacional indonesia.

El del JT610 es el primer accidente de ese modelo de Boeing, que el fabricante estadounidense puso en circulación por primera vez el pasado año. La compañía ha asegurado que colaborará en las investigaciones de lo ocurrido, de las que se espera tener resultados preliminares en un mes.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información