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Desbandada de ejecutivos occidentales en protesta por la desaparición de Khashoggi

Prominentes compañías tecnológicas y financieras se descuelgan de la conferencia de líderes empresariales organizada por Arabia Saudí

Logo de la tecnológica Google en una de sus sedes.
Logo de la tecnológica Google en una de sus sedes. REUTERS

Se le conoce ya como el Davos del desierto, réplica del foro económico que cada invierno reúne en Suiza a grandes figuras del mundo de la empresa y las finanzas. La que se celebra en Riad es la conferencia con la que Arabia Saudí quiere convertirse en un polo de inversión que mira más allá del petróleo. La Future Investment Initiative es así un intento de los nuevos herederos de la corona por demostrar que el país se moderniza. Pero la desaparición de Jamal Khashoggi está provocando un verdadero éxodo de prominentes ejecutivos de empresas como JPMorgan Chase, BlackRock o Google a una semana de su estreno.

Los grandes ejecutivos se están convirtiendo en los diplomáticos de Estados Unidos, como se vio con el grito que lanzaron tras el abandono del pacto del clima. Entre los primeros en romper la baraja esta vez en señal de protesta por la desaparición del periodista crítico con el régimen de Riad, Jamal Khashoggi, está el consejero delegado de Uber, Dara Khosrowshah. El jueves pasado anunciaba que no asistiría a la conferencia mientras no se aclararan los motivos de la desaparición del ya excolumnista de The Washington Post. Entonces no estaba claro si Jamal Khashoggi seguía con vida, pero todos los dedos apuntaban hacia el mismo lugar en el mapa como responsable.

Canceló a la vez que Richard Branson, fundador del grupo Virgin, el magnate Patrick Soon-Shiong, el nuevo propietario del Los Ángeles Times, y Steve Case, cofundador de American Online. Entre las figuras del mundo de los negocios que tomaron distancia estaba también Arianna Huffington, cofundadora del The Huffington Post, pese a que el régimen saudita negaba cualquier implicación en el caso que ha llamado la atención del mundo entero.

“Salvo que algo sustancialmente diferente emerja sobre lo sucedido”, indicaba Khosrowshahi, “no participaré. Las informaciones son muy preocupantes”. La decisión era significativa, porque el fondo soberano de Arabia Saudí invirtió 3.500 millones de dólares hace dos años en su servicio alternativo al taxi. SoftBank, otro de sus principales accionistas en Uber, recibe capital de las mismas manos.

La tecnológica de Silicon Valley está en proceso de redefinir su imagen tras la salida el año pasado de Travis Kalanick. La desbandada tomó cuerpo durante el fin de semana. Jamie Dimon, consejero delegado de JPMorgan Chase, el mayor banco por activos de Estados Unidos, decidía el domingo descolgarse de la lista de participantes. Es lo que hizo también Bill Ford, presidente Ford Motor.

Sin dar explicaciones, canceló también Ajay Banga, de Mastercard. Pero si el abandono de Jamie Dimon era llamativo, se hizo más rotundo cuando horas después se confirmaba que tampoco asistirán Larry Funk, de BlackRock, y Stephen Schwarzman, de Blackstone. Las tres firmas financieras gestionan fondos que Arabia Saudí destina a proyectos de inversión en infraestructuras o le asesoran.

Presión

Los tres banqueros presionaron para que se aplazara la celebración de la conferencia hasta aclarase lo sucedido. “Aunque lamentamos que algunos participantes y patrocinadores se hayan retirado”, responde la iniciativa, “seguimos esperando recibir a miles de intervinientes, moderadores e invitados”. Medios de comunicación como The New York Times, Financial Times, The Economist, la CNN o la CNBC se niegan a cubrir el evento.

Kai-Fu Lee, uno de los cofundadores de Google, que en la actualidad lidera el fondo de inversión Sinovation Ventures, también se retira de la lista de oradores, al igual que Diane Greene, consejera delegada de la plataforma de gestión de datos la tecnológica de Mountain View. La filial de Alphabet no da explicaciones.

La Future Investment Initiative se presenta como un evento para debatir, discutir y establecer vínculos entre las figuras más visionarias e influyentes en el ámbito de los negocios, el Gobierno y la sociedad civil. La conferencia se desarrolla del 23 al 25 de octubre. Hay muchos que aún piensan asistir. Entre los participantes aparece aún el secretario del Tesoro de EE UU, Steven Mnuchin, que se da de plazo hasta el viernes para tomar una decisión, pese a las amenazas de "castigo" expresadas por Donald Trump.

También la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, que se justifica diciendo que como responsable de la institución multilateral debe ir a todos los países, aunque eso no le impide decir lo que piensa. Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, no lo ve igual y por eso optó por cancelar, siguiendo los pasos de los titanes del mundo tecnológico y de las finanzas.

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