Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El gobernador Cuomo aplaca la revuelta progresista de Cynthia Nixon

El demócrata defendió su reelección por un tercer mandato para hacer frente a las políticas conservadoras de Donald Trump

La demócrata Cynthia Nixon conversando en el metro / En vídeo, Cuomo gana a Cynthia Nixon como candidato a gobernar Nueva York por el Partido Demócrata

La insurgencia progresista no logró ganar la tracción necesaria en Nueva York para evitar que avanzara la nominación del gobernador Andrew Cuomo, por un tercer mandato. El demócrata se impuso por una treintena de puntos a Cynthia Nixon. La actriz y activista queda así apeada de una carrera con la que esperaba movilizar a los reformistas, como hizo hace tres meses Alexandria Ocasio-Córtez en el Bronx neoyorquino o Ayanna Pressley la pasada semana en Boston frente a pesos pesados del Partido Demócrata.

El de Nixon era un reto imposible en un estado con 20 millones de habitantes, pese a que ningún contendiente tuvo en este ciclo de primarias la victoria garantizada. Cuomo encaró la recta final de la campaña con una ventaja de 41 puntos en las encuestas, diez más que el sondeo en julio. Dominó por todas las regiones del estado, incluida la ciudad de Nueva York, donde se esperaba que tuviera más fuerza. También por grupos raciales, edad y género.

Cuomo era el candidato claro del aparato demócrata. Hillary Clinton ya respaldó su candidatura junto al exvicepresidente Joe Biden, mientras que el alcalde Bill de Blasio y el socialista Bernie Sanders evitaron pronunciarse. Sí lo hizo el diario de The New York Times, que echó en falta la experiencia de la aspirante y cuestionó su programa. El gobernador tenía, además, la ventaja de ocupar un cargo público y de contar con un presupuesto mucho mayor.

La participación iba a ser clave para la posibilidades de Cynthia Nixon. Nueva York es el cuarto mayor estado por electores registrados. Pero está a la cola cuando llega al día de votar. La actriz de “Sexo en la ciudad” rascó por eso hasta el último voto. En la víspera se acercó al Bronx buscando el calor de Ocasio-Córtez. Cuomo tampoco dejó nada a la suerte y gastó medio millón de dólares diarios desde agosto para evitar ser la última víctima de la revuelta progresista.

La temporada de primarias que se cierra en EE UU tiene ejemplos sonados de ganadores iban muy rezagados en las encuestas cuando se produjo el voto. Alexandria Ocasio-Cortez tenía 36 puntos en contra frente al congresista Joe Crowley. En las urnas se impuso por 15 puntos, en un vuelco que nadie anticipó. Se explicó porque su mensaje llegó a un público descontento, que estuvo al margen en anteriores elecciones. Pero competía también en un distrito que étnicamente le favorecía.

La sombra de Trump

La campaña se caracterizó por ser muy personal y agria. El enfrentamiento entre ambos se escenificó en el único debate televisado que mantuvieron, que estuvo cargado de acusaciones cruzadas y golpes bajos. Nixon acusó a Cuomo de ser un político corrupto y de no hacer los suficiente por poner en marcha políticas progresistas. También prometió subir los impuestos a los ricos y el acceso a la salud. "Nos hemos hecho escuchar", dijo al admitir la derrota.

Andrew Cuomo se apoyó en la experiencia como su mejor activo para ganar en noviembre y presentó al presidente Donald Trump como su verdadero rival, diciendo que es el gran riesgo para todos los neoyorquinos. Por eso justificaba que era necesario que le eligieran candidato. En este sentido, considera que Nueva York debe ser la “capital progresista” de EE UU y liderar el movimiento alternativo a las políticas conservadoras que emanan de Washington.

Ese es, precisamente, el gran éxito de Cynthia Nixon y de la base insurgente liberal que le apoya: haber forzado al gobernador a salir de una posición más conservadora o centrista y virar más a la izquierda. "Es más que una victoria simbólica", dice. Está por ver, sin embargo, que este empujón en la campaña vaya a tener un impacto en la gestión de Cuomo en el nuevo ciclo político o cómo, a escala nacional, puede llegar a empapar al Partido Demócrata.

Recofiguración política

Pese a liderar el frente contra Trump, Cuomo prometió que completará su mandato si era reelegido. Hasta hace una semana se especulaba con su ambición de enfrentarse al republicano en las presidenciales de 2020. La declaración no es muy convincente y los analistas políticos creen, además, que no supo aprovechar la campaña para crear entusiasmo entre los reformistas.

Tras la victoria de este jueves en las primarias, Andrew Cuomo se verá las caras el primer martes de noviembre con el republicano Marcus Molinario. Esta considerado como un conservador moderado, más bien desconocido. El ejecutivo evita siempre que puede hablar de Donald Trump. La última vez que Nueva York eligió a un gobernador republicano fue George Pataki, hace 15 años.

También se celebraron elecciones a la fiscalía general del Estado. Se presentaron cuatro candidatos tras la dimisión en mayo de Eric Schneiderman por un caso de maltrato. Se impuso Letitia James, apoyada por Andrew Cuomo, aunque seguida de cerca por Zephyr Teachout, respaldada por Alexandria Ocasio-Córtez y Cynthia Nixon. Como el gobernador, la primera afroamericana en ocupar este cargo promete exigir cuentas a Trump.

Más información