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Un tirador deja dos muertos y 11 heridos tras abrir fuego durante un torneo de videojuegos en Florida

El homicida se suicidió en la escena del crimen, un restaurante de un centro comercial de Jacksonville

Momento de la retransmisión del campeonato en el que comienzan a escucharse las detonaciones.

Un tiroteo este domingo en un restaurante donde se disputaba un torneo de un videojuego en Jacksonville (Florida) ha dejado dos víctimas mortales. A su vez el agresor, identificado como David Katz, un hombre blanco de 24 años originario de Baltimore (Maryland), se suicidió en la escena del crimen, según el sheriff local, Mike Williams. El jefe de policía aseguró que Katz era uno de los participantes de la competición y empleó al menos una pistola. Añadió que tienen indicios de que durmió anoche en un hotel de la ciudad. No avanzó ninguna hipótesis sobre los motivos del tirador. El tiroteo dejó además 11 heridos, nueve con heridas de bala.

El suceso ocurrió en torno a la una y media de la tarde, hora local, durante un torneo del videojuego de fútbol americano Madden NFL en un restaurante de un concurrido centro comercial. El evento estaba siendo retransmitido en directo por Internet. En un vídeo que circuló por redes sociales se ve a dos jugadores sentados ante la pantalla, relajados y sonriendo, cuando comienzan a escucharse las potentes y secas detonaciones de los disparos y, acto seguido, los gritos de la gente. De inmediato se corta la retransmisión. Justo antes de que empiecen los tiros se puede distinguir durante un instante lo que parece un punto láser moviéndose errático sobre el pecho de uno de los jugadores. Durante el tiroteo hubo al menos 13 disparos.

Uno de los participantes en la competición, Drini Gjoka, escribió en Twitter tras el tiroteo. "Soy realmente afortunado. Una bala me rozó un pulgar. El peor día de mi vida. Nunca más en vida daré nada por sentado. La vida puede esfumarse en un segundo". Otro jugador, identificado en Twitter como @DubDotDUBBY, escribió que sufrió una rozadura de bala y fue atendido en el hospital.

Ambulancias, coches de policía y de bomberos llegaron de inmediato y las autoridades bloquearon el entorno y lanzaron la alerta de que nadie se aproximase. La policía pidió por Twitter que quienes se hubiesen escondido del tiroteo en locales del centro comercial llamase al número de emergencias para ser rescatados por los agentes de operaciones especiales. El centro comercial Jacksonville Landing está situado en la zona de negocios más céntrica de la ciudad (de unos 900.0000 habitantes y situada en el noreste de Florida), tiene una veintena de restaurantes y unas setenta tiendas. Recibe cada año miles de visitas de vecinos y turistas.

En los tres últimos años Florida ha sido un punto recurrente de atrocidades relacionadas con tiradores solitarios. En junio de 2016, Omar Mateen, de 29 años y simpatizante yihadista, asesinó a 49 personas en una discoteca gay de Orlando y fue abatido por la policía. En enero de 2017, Esteban Santiago, un veterano de la guerra de Irak que por entonces tenía 26 años, dejó cinco víctimas mortales y seis heridos tras abrir fuego de súbito en el aeropuerto de Fort Lauderdale; fue arrestado y posteriormente condenado a cadena perpetua. Y el pasado 14 de febrero tuvo lugar uno de los peores tiroteos registrados en un centro escolar en EE UU, cuando el joven Nikolas Cruz, de 19 años, entró en el instituto Stoneman Douglas de Parkland, del que había sido expulsado, y mató a 14 menores y tres adultos disparando con un fusil de asalto. Poco después de la masacre fue arrestado en el entorno de la escuela. El fiscal del caso ha anunciado que en el juicio pedirá la pena de muerte para Cruz.

La tragedia más reciente en EE UU provocada por un tirador ocurrió el 28 de junio en Annapolis (estado de Maryland), donde Jarrod Ramos, de 38 años, irrumpió en la redacción del diario The Capital Gazette, asesinó a cinco empleados y fue detenido sin oponer resistencia. El 18 de mayo, Dimitrios Pagourtzis, de 17 años, mató a diez personas en un instituto de Santa Fe (Texas).

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