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Cuba deja en libertad con cargos a un líder de la oposición

José Daniel Ferrer sale de prisión 12 días después de su arresto y acusado de atropellar a un agente

El opositor José Daniel Ferrer en Cuba en 2012.
El opositor José Daniel Ferrer en Cuba en 2012. REUTERS

El opositor cubano José Daniel Ferrer, de 48 años, ha quedado en libertad este martes después de 12 días arrestado y tras haber sido acusado por la fiscalía de "asesinato en tentativa", cargo que según ha declarado a la agencia EFE se mantiene. "Me dijeron que la Fiscalía había ordenado un cambio de medida, de prisión provisional a libertad inmediata (...); el proceso continuará, la Fiscalía seguirá investigando y más adelante me notificarán su decisión, si va a los tribunales o no", ha dicho Ferrer, líder de la organización disidente Unión Patriótica de Cuba, ilegal en la isla.

El activista está acusado de atropellar a propósito el 3 de agosto a un oficial del Ministerio del Interior. Según el relato de la Fiscalía, Ferrer aceleró al verlo cruzar la calle en la localidad de Palmarito Cauto (Oriente de Cuba) y el agente trató de esquivarlo, pero no lo logró y el opositor le dio un "fuerte golpe" con el automóvil, que manejaba sin carné de conducir. La versión de Ferrer es que estaba haciendo prácticas y el agente se lanzó contra el coche para poder imputarle un delito. "Él se mete a la vía y me conmina a que pare, pero ya no hay tiempo. Trato de esquivarlo y girar hacia mi izquierda, pero él está metido y le roza", ha explicado a EFE. Según el opositor, su detención e imputación son una estrategia del gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel para torpedear la campaña de su grupo para llamar a la población a que vote no a la reforma constitucional que está en marcha y que será sometida a referéndum en los próximos meses.

La Organización de Estados Americanos, la ONG Amnistía Internacional y el Departamento de Estado de EE UU criticaron su arresto y reclamaron su derecho al debido proceso. La Unpacu denuncia que Ferrer estuvo incomunicado hasta este martes, cuando recibió una visita de sus familiares y se le comunicó que quedaba en libertad. De acuerdo con el diario independiente cubano 14ymedio, el disidente ha afirmado que sufrió "un interrogatorio continuo" sin violencia física y que lo amenazaron con retirarle la licencia extrapenal con la que salió de prisión en 2011. Ferrer fue uno de los 75 disidentes encarcelados en 2003 en la llamada Primavera Negra. Un activista de la Unpacu que fue detenido con él tras el incidente con el oficial fue puesto en libertad el sábado y denunció que lo habían presionado, sin éxito, para que firmase una declaración con la versión oficial.

Ferrer se involucró en el activismo político a finales de los noventa. Fundó la Unpacu al salir de la cárcel en 2011. La organización tiene unos 3.000 militantes, la mayoría en el Oriente cubano, según dijo en una entrevista con EL PAÍS hace dos años en la que denunciaba la represión política en la isla: "Están usando detenciones de menor duración pero muy violentas. La golpiza está siendo su herramienta fundamental. El régimen es muy pragmático y sabe que encarcelar activistas le resulta muy costoso en su imagen ante el mundo”, dijo.

En una rueda de prensa hoy en Miami la opositora Rosa María Payá, impulsora de la campaña Cuba Decide por la celebración de un plebiscito democrático en la isla, condenó el arresto de Ferrer –"El castrismo está en una gran ofensiva contra los demócratas cubanos", afirmó– y denunció una nueva detención en Cuba, la del opositor Jorge Luis García Pérez, Antúnez.

Según un informe de la Comisión Cubana de Derechos Humanos en Cuba había a finales de mayo al menos 120 presos políticos. Entre ellos el coordinador del Movimiento Cristiano Liberación, Eduardo Cardet, declarado preso de conciencia por Amnistía Internacional y condenado en 2016 a tres años de cárcel por criticar a Fidel Castro después de su muerte: "Fue un hombre muy controvertido, sumamente odiado y rechazado por nuestro pueblo”, dijo Cardet, que asumió la dirección de la organización tras el fallecimiento en 2012 de su líder Oswaldo Payá en un accidente de tráfico del que su hija, Rosa María Payá, responsabiliza a los servicios de inteligencia del régimen.