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Un opositor cubano es acusado de “asesinato en tentativa” por atropellar a un agente

José Daniel Ferrer, uno de los principales disidentes de la isla, permanece incomunicado y su organización denuncia que es víctima de una "maniobra de la policía política"

El opositor José Daniel Ferrer, en Cuba en 2012.
El opositor José Daniel Ferrer, en Cuba en 2012. REUTERS

Uno de los opositores más significados de Cuba, José Daniel Ferrer, ha sido arrestado y acusado por un fiscal de “asesinato en tentativa” por el supuesto atropello intencionado de un agente del Ministerio del Interior. Ferrer, de 48 años y líder de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), fue uno de los 75 disidentes encarcelados en 2003 en la llamada Primavera Negra y estuvo en prisión hasta 2011. Su organización, ilegal en la isla, ha pedido su puesta en libertad y califica su arresto de “maniobra de la policía política”. Ferrer fue detenido el 3 de agosto y permanece incomunicado, según la Unpacu. La Organización de Estados Americanos (OEA), Estados Unidos y la ONG Amnistía Internacional han denunciado el arresto del opositor.

En su auto de prisión provisional la fiscalía sostiene que Ferrer embistió a propósito al oficial Dainier Suárez Pagán en la localidad de Palmarito Cauto (Oriente de Cuba) mientras cruzaba la calle con uniforme militar. Según el relato oficial de los hechos, el opositor vio al agente, aceleró y lanzó el coche contra él, quien “con un movimiento rápido se lanzó hacia el exterior de la vía pero no impidió que el [automóvil] Moscovitch lo impactara, recibiendo un fuerte golpe”. En el auto se indica que Ferrer tiene antecedentes penales y se le achaca su “desajustado comportamiento social”.

Con Ferrer viajaba Ebert Hidalgo, de 49 años y miembro de la Unpacu. Él también fue arrestado, pero lo dejaron libre el sábado. En un vídeo publicado por su organización ese día, Hidalgo aseguró que el agente provocó el incidente. “Cuando [Ferrer] sale conduciendo”, dijo, “[el oficial] se le tira delante, José Daniel hace un giro hacia la izquierda evitándolo y lo toca ligeramente”. El agente, según el activista, cayó al suelo, se levantó, “le dijo a José Daniel que lo iba a meter preso”, se subió a su moto y se fue. Hidalgo afirma que mientras estuvo detenido lo amenazaron con mandarlo a la cárcel si no firmaba una declaración con la versión oficial, pero se negó. Ferrer y él fueron detenidos en la ciudad de Santiago de Cuba horas después del suceso.

En un comunicado, la Unpacu describe al agente como un oficial de la “policía política” y lo acusa de “torturas” previas a sus activistas. Denuncia que el arresto de Ferrer es un montaje para volver a encarcelarlo y que 54 de sus miembros están presos “cumpliendo injustas condenas disfrazadas de delitos comunes por ejercer pacíficamente derechos civiles y políticos”. El Gobierno cubano niega que en la isla existan presos políticos. La Comisión Cubana de Derechos Humanos, un grupo disidente, afirma que hay 120.

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, exigido “la liberación inmediata” de Ferrer. El Departamento de Estado de EE UU ha condenado el caso “sin debido proceso y sin justicia”. Amnistía Internacional pidió para el detenido “acceso inmediato a un abogado y visitas familiares”. José Hernández, presidente de la Fundación Nacional Cubano Americana, principal organización del exilio y colaboradora de la Unpacu, transmitió este lunes a EL PAÍS su “enorme preocupación” por el caso y opinó: “Estamos ante una nueva arremetida represiva del régimen castrista en un momento en que se siente débil y en el que aumenta el disgusto popular en la isla”.