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Bombay declara la guerra a las bolsas de plástico

La medida, impuesta en todo el Estado de Maharashtra, ha sido criticada por los comercios y rechazada por la industria, que augura pérdidas millonarias

Residuos plásticos en un canal el barrio de Khar, en el centro de Bombay.
Residuos plásticos en un canal el barrio de Khar, en el centro de Bombay.

La capital comercial de India y hogar de más de 22 millones de personas ha prohibido las bolsas de plástico, convirtiéndose así en la primera gran megalópolis india en poner en marcha tal medida. Aprobada en marzo aunque efectiva desde hace poco más de una semana, la medida no solo afecta a Bombay, sino que se aplica a todo el Estado de Maharashtra y viene a reforzar el nuevo papel del gigante asiático en política medioambiental

A principios de junio, India acogió el Día Mundial del Medio Ambiente con el lema Vencer la contaminación del plástico. Aunque su uso es menor que la media global —alrededor de 11 kilos anuales per cápita comparados con los 109 kilos en Estados Unidos—, India figura entre los países que peor gestionan sus residuos plásticos, ya que el 40% de ellos no se recogen. Y la multiplicación de megaciudades de más de 10 millones de habitantes como Bombay hace que esta contaminación sea un riesgo para la salud pública. 

Para atajar ese problema medioambiental, Maharashtra ha vetado la manufactura, uso, transporte, distribución, venta, almacenamiento e importación de todo producto desechable fabricado con plástico y poliestireno. La prohibición, sin embargo, no afecta a las botellas de politereftalato de etileno (PET) usadas para envasar agua y bebidas carbonatadas; siempre que sean de más de medio litro y tengan un precio máximo de recompra de dos rupias (0,03 euros). Como tampoco atañe al plástico empleado como envoltorio de medicinas ni al que se usa para la manipulación de residuos sólidos o a las bolsas de más de 50 micras. 

La medida conlleva multas que van desde las 5.000 rupias (63 euros) para los que violen la norma por primera vez, hasta las 25.000 rupias (315 euros) y tres años de cárcel para los reincidentes. Para su aplicación, el Ayuntamiento de Bombay ha dispuesto 37 centros de recolección de plásticos, un servicio telefónico para su recogida a domicilio, y a 250 inspectores encargados del cobro de multas. Durante el fin de semana, estos controladores vestidos de azul han vigilado el cumplimiento de una norma que se ha encontrado con el rechazo de muchos comercios de la ciudad, que se quejan de la falta de alternativas. 

Según el diario The Hindustan Times, una decena de locales del centro de Bombay ya se han negado a pagar las multas por el uso de plásticos prohibidos. Mientras que el medio local The Hindu informaba de las quejas de clientes por tener que pagar más por las bolsas de mayor grosor o la dificultad de los comerciantes para vender durante el monzón, cuyas lluvias imposibilitan el transporte de los productos en envoltorios de papel. Ante las críticas, el Ayuntamiento de la ciudad ha invitado a compañías que fabrican productos alternativos a una feria municipal para explorar diferentes soluciones. 

La medida también ha generado descontento en la industria. El estado de Maharashtra cuenta con 2.500 unidades de fabricación de plásticos, cuyos 56.000 trabajadores dicen no tener alternativas. "La prohibición impuesta en Maharashtra desde el sábado es un palo muy fuerte para nuestra industria, que contempla unas pérdidas de 150.000 millones de rupias [cerca de 1.900 millones de euros] y que ha dejado a 300.000 desempleados de la noche a la mañana", señaló a la agencia de noticias nacional PTI el secretario general de la Asociación de Fabricantes de Bolsas de Plástico de India, Neemit Punamiya. 

Hasta el pasado 21 de junio, las autoridades de Bombay habían recogido 145 toneladas de plásticos. Pero solo una pequeña fracción procedía de la veintena de unidades de vertidos dispuestas a lo largo de la ciudad. Esto, unido a las quejas ciudadanas, demuestra la necesidad de una campaña de sensibilización que acompañe a la medida coercitiva. 

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