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Qatar denuncia a Emiratos ante la ONU por discriminar a sus ciudadanos

El pliego ante el Tribunal de Justicia describe la expulsión de sus nacionales así como la imposibilidad de que entren o bien atraviesen el país

Policía catarí patrulla en un mercado de Doha, el pasado 6 de mayo.
Policía catarí patrulla en un mercado de Doha, el pasado 6 de mayo. AP

Qatar ha denunciado a los Emiratos Árabes Unidos ante el Tribunal Internacional de Justicia (TIJ) de la ONU, por “la violación de los derechos humanos y discriminación” de sus ciudadanos residentes en el país vecino. El pliego remitido al Tribunal describe “la expulsión de cataríes de Emiratos, la imposibilidad de que entren, o bien atraviesen el país, y el cierre del espacio aéreo y los puertos” a cualquier envío o pasajero procedente de Doha. El paso legal llega un año después de que Emiratos, Arabia Saudí, Bahréin y Egipto impusieran un embargo a Qatar por tierra, mar y aire, por su supuesto apoyo a grupos terroristas. Qatar pide a los jueces que dicten medidas cautelares para detener los abusos. El TIJ puede hacerlo si considera que tiene competencia para ello.

Qatar califica el bloqueo de ilegal y lo enmarca en “una campaña de coerción política y económica que ha afectado de forma devastadora” a sus ciudadanos residentes en Emiratos. Por eso funda la demanda en la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, adoptada en 1965 por la Asamblea General de Naciones Unidas. El texto incluye la discriminación en virtud de la nacionalidad entre sus apartados, y Doha alega que en este caso se ha limitado “la libertad de expresión y movimiento” de sus compatriotas.

Con familias y matrimonios separados en situaciones dramáticas que merecen ser reagrupados”, según reza el comunicado hecho público por el ministro de Exteriores catarí, Sheikh Mohamed Bin Abdulrahman Al Thani. El escrito señala que los ciudadanos han sido “privados además de sus bienes y no tienen acceso a la sanidad, educación o justicia”. Anwar Gargash, titular de Exteriores de Emiratos, niega las acusaciones y ha dicho que “Qatar ya mintió en el pasado; no es extraño que acuda al TIJ”.

La demanda ante el Tribunal de la ONU añade “la incitación al odio evidenciada con el cierre de las oficinas de Al Yazira [cadena financiada por Qatar] radicadas en Emiratos”. Doha pide además una compensación por daños y perjuicios, que no detalla. Arabia Saudí, Egipto y Bahréin han firmado a su vez la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, pero solo Emiratos admite la jurisdicción del Tribunal, que resuelve litigios entre Estados.

Por eso, la suerte de los cataríes residentes en los otros tres países no ha sido presentada ante los jueces. Una vez recibida la petición de medidas cautelares, estos decidirán si tienen competencia sobre el fondo de la misma. De ser así, las medidas cautelares, de obligado cumplimiento, podrían dictarse en breve. Otra cosa es la apertura de un caso formal, que puede llevar más tiempo.