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NATHALIE LOISEAU | Ministra francesa de Asuntos Europeos

“Deseamos una salida a la crisis catalana; confiamos en la justicia”

La dirigente francesa dice que confía plenamente tanto en la justicia española como en la alemana

Nathalie Loiseau, ministra de asunto europeo, en su despacho del ministerio, en el quai d'Orsay.
Nathalie Loiseau, ministra de asunto europeo, en su despacho del ministerio, en el quai d'Orsay.

Hay una sensación de urgencia e impaciencia entre los ciudadanos europeos, y no es eurofobia ni euroescepticismo, o no siempre, sino más bien decepción con una Europa que no está a la altura de las circunstancias. Así lo cree Nathalie Loiseau (Neuilly-sur-Seine, 1964), ministra francesa de Asuntos Europeos, que este jueves participará en un coloquio en la Universidad Complutense de Madrid, una de las llamadas consultas ciudadanas que el presidente Emmanuel Macron ha impulsado para escuchar y debatir con los europeos de a pie el futuro del proyecto común.

El momento es crítico, como alertó Macron hace dos semanas en el Parlamento de Estrasburgo, con un continente dividido entre las “democracias liberales” y las “democracias iliberales”. Un año después de su victoria en las elecciones presidenciales francesas, que pudo dar la impresión de frenar la ola populista, el campo iliberal gana posiciones con victorias en Italia o Hungría. Macron parece más la excepción que la regla.

“No hay una partida que haya que ganar o perder”, dice Loiseau, horas antes de volar hacia Madrid, en su despacho del Quai d’Orsay, sede del ministerio, en París. “El presidente hizo un recordatorio útil: la Unión Europea es, ante todo, una comunidad de valores. Esta comunidad de valores es lo que nos diferencia del resto del mundo y, en consecuencia, hay que estar muy vigilantes, conservar estos valores, promoverlos y defenderlos juntos”.

La crisis catalana sobrevuela la visita de Loiseau a España. La ministra es uno de los miembros del Gobierno francés que en estos meses ha intervenido de forma más rotunda en el debate. “Es indispensable”, dice, “que los actores de la crisis catalana recuerden la preeminencia del orden constitucional y del Estado de derecho en España. A partir de aquí, deseamos, evidentemente, que haya una salida a la crisis en Cataluña, y confiamos plenamente en la Justicia española y en las autoridades de Madrid”.

Loiseau rechaza comentar la situación judicial en Alemania del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, requerido por la Justicia española por medio de una orden europea de detención y entrega. “Tengo una confianza absoluta tanto en la justicia alemana como en la española. Ser miembro del mismo espacio europeo es eso. La euroorden funciona porque tenemos justicias independientes y de calidad”.

También se niega a comentar la gestión de la crisis por el Gobierno español: “No estoy aquí para poner nota a mis socios sobre cómo gestionan una crisis interna. De la misma manera, yo no aceptaría que un socio, aunque fuese un aliado como España, viniese a dar lecciones sobre cómo Francia gestiona sus asuntos internos”.

Reforma del euro

A ese respecto añade: “Para mí, la preocupación es el respeto del Estado de derecho. La consulta refrendaría que organizaron las autoridades de Cataluña no respetaba el orden constitucional español, y este es el punto esencial”.

Sobre la prisión preventiva de exdirigentes políticos catalanes, dice: “Debe pronunciarse la Justicia”. Las consultas ciudadanas sobre el futuro de la UE deben servir, según Loiseau, para responder a “las dudas, interrogaciones y altas expectativas” de los ciudadanos europeos. Ante el riesgo de que acaben convirtiéndose en un ejercicio de debate entre europeístas convencidos, sin que se escuche a la media Europa escéptica, responde: “Hay que evitar limitarnos a los muy convencidos y a los muy hostiles. Es decir, a quienes están acostumbrados a tomar la palabra”.

El peligro, para Macron y su Gobierno, es quedarse aislados, sin aliados para impulsar sus planes europeos. España puede ayudar. “Estamos en la misma hoja de ruta en casi el 100% de temas europeos”, dice Loiseau, que no cree que la crisis catalana haya reducido la presencia europea e internacional del Gobierno de Mariano Rajoy. “Veo a los interlocutores españoles muy presentes y defendiendo con fuerza las posiciones de España”. Pero aliados como España no bastan. Y no está claro que Alemania, imprescindible para los avances más ambiciosos, esté dispuesta a acompañar al presidente francés.

Loiseau hace valer el balance del primer año del presidente francés, con avances en la Europa de la defensa o la Europa social. Pero la columna vertebral del plan Macron para reformar el euro —la creación de un presupuesto común para afrontar crisis imprevistas— sigue provocando recelos en Berlín.

“Alemania es prudente”, constata la ministra francesa. Esto se explica por la compleja y larga negociación para formar una coalición. “Tenemos en cuenta el nuevo contexto político en Alemania, pero también tomamos nota del compromiso de la canciller para presentar, junto a nosotros, una hoja de ruta conjunta en junio para reformar la zona euro”.

Loiseau defendió los derechos de las mujeres diplomáticas durante sus años en el Quai d’Orsay y fue la segunda mujer en dirigir la Escuela Nacional de Administracion, la prestigiosa ENA. Es uno de las voces feministas en el Gobierno francés. Y está al corriente de la conmoción que ha causado la sentencia contra La Manada en España, que condenó a cinco hombres a nueve años de cárcel por abuso sexual continuado, sin contemplar violencia o intimidación.

“No hablaré de este asunto y de este caso particular porque, de nuevo, es un asunto judicial”, afirma. Pero añade: “Estamos cambiando de época. Hoy la palabra de las mujeres se ha liberado. Lo que ahora esperamos es que esta palabra se escuche mejor y se respete mejor”. “Todos”, concluye, “políticos, periodistas, jueces, asociaciones, deben entender que la vergüenza debe estar en el campo de los violadores, de los agresores, y nunca más en el de las víctimas”.