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Trump acusa a Amazon de echar del negocio a miles de comerciantes y pagar pocos impuestos

El presidente vuelve a la carga contra la compañía de Jeff Bezos, también propietario de 'The Washington Post'

Trump, la semana pasada en la Casa Blanca.

Donald Trump volvió este jueves a la carga contra Amazon, el gigante del comercio online que el presidente tiene en su punto de mira desde que se lanzó a la carrera por la Casa Blanca, acusándolo de no pagar los impuestos que debe y de causar el cierre de miles de comerciantes minoristas. Las prácticas de la empresa han recibido críticas en otros países y estamentos, pero en el caso de Trump el ataque tiene más ángulos. Su fundador, Jeff Bezos, es dueño de The Washington Post, otra bestia negra para el presidente estadounidense.

La crítica llegó a primera hora de la mañana, después de un mal día en Bolsa para la tecnológica, que acabó perdiendo más de un 4% de su valor, lastrada precisamente por el temor de que la Administración de Trump endurezca las reglas de juego sobre el comercio electrónico, su pastel. Un artículo del portal Axios había dicho que el republicano estaba “obsesionado” con la empresa y que quería ir “a por ella”.

"He manifestado mi preocupación por Amazon mucho antes de las elecciones. A diferencia de otros, pagan pocos o ningún impuesto a los gobiernos estatales y locales, usan nuestro sistema postal como repartidor (lo que causa tremendas pérdidas para Estados Unidos) y están dejando fuera del negocio a muchos miles de minoristas", se despachó Trump en su cuenta de Twitter. Y las acciones de Amazon volvieron a caer.

Ningún presidente en EE UU suele atacar pública y directamente a una compañía, esa es una de las tradiciones que Trump rompió desde muy pronto, criticando también a Apple por fabricar en el extranjero, a Boeing por el coste de los aviones o, muy especialmente, a los medios de comunicación, con el Post, The New York Times o la CNN a la cabeza, por cómo informan de él. En el caso de Amazon, ambos asuntos confluyen. Durante la campaña electoral Trump acusó a Bezos de utilizar el periódico como arma lobistica. “Usa The Washington Post para el poder, para que los políticos en Washington no pongan a Amazon los impuestos que deberían ponerle”, dijo.

Las prácticas fiscales de Amazon han recibido críticas a un lado y otro del Atlántico. La naturaleza digital de su actividad le ha librado durante años del pago de tributos que otros distribuidores con establecimientos tradicionales sí asumen. Eso, unido a algunas dispensas fiscales y otros vericuetos, ha llevado a que la compañía acabe desembolsando al fisco, en términos relativos, menos que la mitad que la cadena Walmart, el mayor empleador de Estados Unidos. Un informe S&P Global Market Intelligence determinó que, entre 2007 y 2015, la compañía de Bezos había pagado una tasa media efectiva del 13% (contando impuestos locales, estatales, federales y extranjeros), cuando el impuesto de sociedades federal era del 35% y la del Walmart, por ejemplo, era del 31%.

El uso del correo postal para su trabajo de distribución también ha despertado resquemor. Los analistas creen que Amazon ahorra dinero usando esos servicios en lugar de empresas de mensajería como FedEx. El gestor de un fondo con acciones en esta última compañía, Josh Sandbulte, se quejó en verano en The Wall Street Journal de que el trato de la Oficina Postal era demasiado barato y suponía un subsidio encubierto.

El crecimiento de Amazon, una revolución en el comercio, ha convertido a Jeff Bezos en el hombre más rico del mundo, adelantando a Bill Gates. La compañía, que ganó 3.000 millones de dólares el año pasado, ha puesto en jaque al comercio tradicional en muchas ciudades.

Pero la inquietud por este asunto choca en alguien como Trump, que ha dado un giro liberal en la agenda económica, con desregulación y grandes bajadas de impuestos. Sorprende en el magnate, autor de un libro llamado The art of the deal, en el que da toda suerte de consejos sobre la negociación agresiva, y sobre todo, en el mismo hombre que en un debate electoral alardeó de su habilidad para evitar el pago de impuestos.

La portavoz de la Casa Blanca negó el miércoles que hubiese un plan específico para entorpecer la expansión de Amazon, pero al día siguiente, Trump tuiteó contra la compañía. En medio de la confusión, Wall Street dio al botón de vender acciones.

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