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Los expertos piden a Bruselas crear una coalición contra las noticias falsas

El grupo de profesionales de la Comisión propone subvencionar el periodismo de calidad

La comisaria de Economía Digital, Mariya Gabriel, en una reciente entrevista.

Acabar con las noticias falsas no es una tarea fácil ni directa, pero apoyar a los medios de comunicación de calidad puede aliviar el problema. El grupo de expertos nombrados por la Comisión Europea para ofrecer soluciones a este fenómeno ha divulgado este lunes sus trabajos. Estos profesionales recelan del enfoque regulatorio y defienden, en su lugar, las medidas voluntarias. El documento pide al Ejecutivo comunitario que promueva la creación de una coalición contra la desinformación que elabore un código de buenas prácticas para plataformas digitales, periodistas y poderes públicos. Pero su propuesta estrella es mucho más compleja (y quizás controvertida): subvencionar, por diferentes vías, a los medios que elaboran información contrastada.

La consulta pública que Bruselas abrió casi en paralelo al trabajo de los expertos constata que los bulos que circulan por Internet prenden fácilmente entre los lectores porque “apelan a las emociones” y, por tanto, son acogidos con mayor receptividad. Sin querer abogar —al menos a corto plazo— por nuevas reglas, el documento pide a Bruselas que “apoye los proyectos de innovación en medios”, incluida la inversión en I+D. A medio plazo, también recomienda “elevar los fondos que apoyen el periodismo de calidad, incluidas las colaboraciones transfronterizas y el periodismo de datos”. En la misma línea, sugiere que el principal programa de ayudas a la innovación del presupuesto comunitario, llamado Horizonte 2020, habilite “recursos suficientes” para mejorar las tecnologías de los medios online y “para la modernización de las redacciones”.

Los expertos ahondan en esa vía de ayudar económicamente a los medios de calidad, sin ofrecer subvenciones directas porque pueden percibirse como un intento de influir en su línea editorial. En ese terreno, proponen al Ejecutivo comunitario que considere legales (no contrarias a la competencia) algunas ayudas de Estado a medios. Como ejemplo, cita la exención de IVA de ciertas actividades periodísticas (por ejemplo, la innovación o la formación de reporteros). "Pero hay que asegurarse de que eso no sirve para dar ayudas a medios amigos y negarlas a los que no lo sean", advierten fuentes de ese grupo. El riesgo, pese a todo, es permanente.

El informe insta a poner el acento en las elecciones, en la “amenaza que representa la desinformación que pretende minar la integridad de elecciones locales, nacionales o europeas”. La comisaria europea de Economía Digital, Mariya Gabriel, ha recordado que las elecciones al Parlamento Europeo se celebrarán en poco más de un año. Y ha concluido: “No hay tiempo que perder”. Gabriel ha comparecido junto a la responsable del grupo de 40 expertos, Madeleine de Cock, para presentar los resultados de esta iniciativa que arrancó en enero. Tomando como base estas reflexiones, Bruselas presentará medidas más concretas a finales de abril. El Eurobarómetro que ha encargado la Comisión sobre este problema revela una gran preocupación ciudadana. El 83% de los encuestados creen que la manipulación constituye un riesgo para la democracia.

De Cock ha instado a las plataformas de Internet a involucrarse en la lucha contra este problema "complejo y disruptivo", aunque ha puesto límites a la intervención pública: "Debería evitarse por todos los medios la censura". Más que retirar los contenidos juzgados falsos, los profesionales que han trabajado en estas recomendaciones a las autoridades europeas abogan por promover contenidos verídicos y por fomentar las alertas sobre los mensajes engañosos.

Independencia de los medios

A los Estados miembros, este trabajo también les pide que inviertan en esta tarea y en una mucho más difusa: la educación para consumir información, de forma que los ciudadanos estén mejor preparados para distinguir una noticia falsa de otra cierta. A los Gobiernos nacionales les lanza un último recado: “que se abstengan de interferir en la independencia editorial de los medios”.

Consciente de que las empresas periodísticas no viven precisamente su mejor momento económico para invertir en calidad, el grupo de profesionales pide a la Comisión que presente para el verano un estudio de sostenibilidad económica del sector. El objetivo es utilizar esas indagaciones como base para posibles ayudas presupuestarias europeas en el futuro inmediato.

Los expertos instan a probar estas recetas a corto plazo y a evaluar el año próximo si son necesarias más medidas.