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Trump culpa a Obama de no haber actuado antes contra la injerencia rusa

El presidente también reprocha al FBI dedicar demasiado tiempo a la trama rusa y no haber investigado al asesino de Florida Nikolas Cruz

Donald Trump y Vladimir Putin el pasado 11 de noviembre en una cumbre en Vietnam.
Donald Trump y Vladimir Putin el pasado 11 de noviembre en una cumbre en Vietnam. AFP

Las nuevas acusaciones sobre la trama rusa llegaron el viernes, la tormenta en Twitter de Donald Trump, durante el fin de semana. El presidente acusó este domingo a su antecesor, Barack Obama, de no haber actuado antes ante los indicios de injerencia rusa en las elecciones presidenciales, ya que, como presidente, los conocía, y también reprochó al FBI que dedique tanto tiempo a investigar ese asunto y, en cambio fallase a la hora de controlar al chico de Florida que el miércoles mató a 17 personas y sobre el que habían recibido avisos.

Hace más de un año los servicios de inteligencia de Estados Unidos concluyeron que el Gobierno ruso había puesto en marcha toda una campaña de interferencia a las presidenciales de Estados Unidos para -a base de pirateo informático, noticias falsas y propaganda contra Hillary Clinton- favorecer la llegada de Trump a la Casa Blanca. El fiscal especial, Robert Mueller, trata de esclarecer si el republicano o su entorno colaboraron con el Kremlin en esta maniobra, siempre negada desde Moscú. Y el viernes Mueller hizo pública la acusación a 13 ciudadanos rusos y tres empresas del mismo país de interferir y destapó lo que se considera toda una empresa de bulos.

Trump, en un primer momento, rechazó que Rusia hubiera interferido, cuestionando incluso a sus propios servicios de inteligencia, pero ahora, aunque con cierto escepticismo, parece asumirlo. Contra lo que se rebela es contra la posibilidad de que su equipo colaborara y que esas injerencias hubiesen tenido influencia real en el resultado electoral.

“Ahora que Adam Schiff [un congresista de California] ha empezado a culpar al presidente Obama por la interferencia rusa en las elecciones, seguramente lo hace como una nueva excusa para justificar que los demócratas, liderados por un líder sin miedo, Hillaru la corrupta, , perdieron los comicios de 2016. Pero, ¿no era yo un gran candidato?”, escribió. Y continuó recalcando que Obama “era el presidente , sabía de la amenaza y no hizo nada”.

No es una crítica nueva. Ya a finales de 2016, con las elecciones perdidas, Obama recibió críticas desde el propio Partido Republicano, que le acusó de haber sido pasivo ante las maniobras de Rusia y no actuó hasta después.

El sábado por la noche Trump también había atizado al FBI, al que acusó de perderse “las muchas señales” de peligro que había mostrado Nikolas Cruz, el chico de 19 años que mató a 17 personas en su antiguo instituto de Florida. “No es aceptable. Están empleando mucho tiempo en intentar probar la colaboración de Rusia con la campaña de Trump . No la hubo”. También se quejó de la prensa. “Es divertido cómo los medios mentirosos no quieren decir que el grupo ruso se formó en 2014, mucho antes de que yo me presentara a la presidencia. ¡A lo mejor ellos sabían que me presentaría y yo no!”.

Además, retuiteó (publicó en su propia cuenta de la red social) los mensajes del vicepresidente de Facebook, Rob Goldman, quien también fue duro contra la prensa: “La mayoría del gasto de anuncios rusos ocurrió DESPUÉS de las elecciones. Hemos compartido ese hecho, pero muy pocos medios lo han cubierto porque no se alinea con la narrativa sobre y las elecciones de los medios principales”.

El escrito de acusación de Mueller habla de un operativo, ‘Proyecto Lakhta’, que habría empleado a centenares de personas para activar una “guerra de información” para desacreditar al sistema política. Twitter y sobre todo Facebook se han visto en el ojo del huracán porque esta campaña se habría servido especialmente de las redes sociales para difundir bulos e informaciones tóxicas. “Con nombres robados, cuentas de banco fraudulentas y documentos de identidad falsos, se hacían pasar por estadounidenses, que abogaban o censuraban a determinados candidatos, abrían páginas web y creaban comunidades con ciudadanos ajenos a lo que ocurría”, afirma el departamento de Justicia.

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