Condenado a ocho años de cárcel un exministro ruso por corrupción

Alexéi Uliukáev ha sido declarado culpable por intentar sobornar al director de la petrolera estatal Rosneft, hombre de confianza de Putin

Un policía pone las esposas al exministro de Economía ruso Alexéi Uliukáev después de concocerse la sentencia este viernes en Moscú.
Un policía pone las esposas al exministro de Economía ruso Alexéi Uliukáev después de concocerse la sentencia este viernes en Moscú. S. KARPUKHIN (REUTERS)

El exministro de Desarrollo Económico de Rusia, Alexéi Uliukáev, de 62 años, fue condenado el viernes a ocho años de prisión por un tribunal de Moscú que lo declaró culpable de haber exigido dos millones de dólares al jefe de Rosneft, Igor Sechin, a cambio de una decisión favorable a esa petrolera estatal. 

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Sechin, hombre de confianza de Putin, con quien trabajó a principios de los noventa en San Petersburgo, tendió una trampa a Uliukáev en noviembre de 2016. El Ejecutivo convocó al ministro a su despacho en Rosneft y allí le entregó una maleta llena de dólares. Cuando Uliukáev la metió su coche, fue detenido por agentes del Servicio Federal de Seguridad (FSB en sus iniciales rusas).

Uliukáev procede del equipo de Egor Gaidar, el artífice de la política económica de principios de los años noventa. Antes de ocupar la cartera de Economía, fue vicejefe del Banco Central de Rusia. Sechin, que llegó a ser vicejefe de la administración presidencial de Putin, es considerado uno de los líderes de los siloviki, el grupo de influencia en cuya “cultura política” predominan las tradiciones y métodos de los servicios de seguridad. 

El tribunal consideró que el exministro es culpable de haber recibido sobornos de gran cuantía procedentes de altos cargos. Según la acusación, Uliukáev exigió ser recompensado a cambio de emitir un dictamen favorable a la compra del 50,08% de las acciones de la petrolera Bashneft por parte de Rosneft. Inicialmente el ministro se había opuesto a que una petrolera estatal participara en un proceso de privatización. Rosneft es la mayor petrolera de Rusia desde que absorbió los principales activos del desmoronado imperio Yukos, del magnate Mijaíl Jodorkovski

Sechin, el principal acusador de Uliukáev, se ha negado en cuatro ocasiones a declarar públicamente ante los tribunales alegando razones de trabajo. Se trata de un comportamiento desafiante, que ningún ciudadano de a pie podría permitirse. Filtradas a la prensa, las transcripciones de la conversación mantenida por Sechin y Uliukáiev en la sede de Rosneft constata un alto grado de vulgaridad y prosaicas opiniones sobre diversos actores en el comercio de hidrocarburos. 

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En su conferencia de prensa anual el jueves, Putin consideró que Sechin no tenía obligación de acudir a la cita con los tribunales. Las palabras del presidente y su aparente desinterés por el caso fueron interpretados como un indicio de que el exministro sería declarado culpable. A los ocho años de cárcel que le han sido impuestos, el tribunal sumó una multa por el valor del soborno (130 millones de rublos, equivalentes a dos millones de dólares) y la prohibición de ocupar cargos públicos por ocho años cuando sea liberado. El fiscal había pedido 10 años de cárcel y 500 millones de rublos.

El exministro se ha declarado inocente y víctima de una “provocación monstruosa y cruel”.La operación fue organizada por Sechin y el jefe de seguridad de Rosneft, el general de los servicios de seguridad Oleg Feoktistov, que prestó declaración a puerta cerrada en el proceso. Según el servicio informativo RBK, Feoktístov afirmó que un conocido (aparentemente un ejecutivo retirado de Rosneft) le había prestado la suma de dos millones de dólares para atrapar a Uliukáev en una operación que contaba con la colaboración del FSB. En su defensa, Uliukáev dijo haber creído que la maleta contenía botellas de un buen vino que Sechin le había prometido en Goa (India) en septiembre de 2016, cuando ambos formaban parte de la delegación rusa asistente a una cumbre de los países BRIC.

Para cubrir el importe de la multa, los jueces han embargado 15 propiedades inmobiliarias al exministro, además de más de 500 millones de rublos, un reloj Patek Philippe y monedas de oro. El exministro de Finanzas ruso, Alexéi Kudrin, ha calificado la sentencia contra Uliukáev de “terrible “ e “infundada”. “ Muchos se topan hoy con estas injusticias”, señaló Kudrin en su cuenta de Twitter.

Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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