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Un tribunal de El Salvador ratifica la condena a 30 años de cárcel a una mujer por aborto

La ONU se declara consternada por la sentencia y critica una legislación que considera que penaliza a las mujeres pobres

Teodora Vázquez durante el juicio.
Teodora Vázquez durante el juicio. EFE

Un tribunal de apelaciones de San Salvador (capital de El Salvador) ha ratificado este miércoles la condena a 30 años de cárcel impuesta en 2008 a Teodora del Carmen Vázquez, de 33 años, por homicidio agravado por la muerte de su bebé un año antes. La fiscalía la acusa de haber estrangulado al recién nacido. La defensa, sin embargo, sostiene que la mujer tuvo complicaciones de salud y que el bebé nació muerto. Amnistía Internacional (AI) sostiene también que fue un aborto involuntario.

La ONU se ha declarado consternada por el fallo. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, ha pedido este viernes a El Salvador que levante la prohibición total del aborto. Desde 1997, El Salvador tiene una de las legislaciones más duras hacia las mujeres que interrumpen sus embarazos.

La portavoz de ese organismo de la ONU, Liz Throssel, ha declarado que “es realmente sorprendente, asombroso, espantoso que estas mujeres sean condenadas por sufrir un aborto espontáneo, por dar a luz un bebé muerto”. La portavoz ha recalcado que “básicamente están siendo condenadas por ser mujeres, por perder un bebé y por ser pobres”. Throssell ha recordado que al menos 41 mujeres han sido condenadas en circunstancias similares en la última década.

La magistrada del Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador señaló, tras casi una hora de deliberaciones, que el fallo de “mantener lo resuelto y confirmar la sentencia” se adoptó porque “los elementos probatorios no han sido desvirtuados de una forma categórica”.

En la audiencia testificaron dos médicos que evaluaron la autopsia del bebé, la misma en la que se basaron los jueces en 2008, y han asegurado que descubrieron diversas deficiencias. Han declarado que el Instituto de Medicina Legal determinó que el recién nacido falleció por “asfixia perinatal”, lo que es una “causa natural de muerte”. Por otro lado, el tribunal decretó que el bebé murió asfixiado tras haber sido sumergido en agua.

“La prueba científica no ha sido analizada en toda su amplitud. No dice lo que el tribunal está señalando y a lo más que podría llegar es a la duda”, ha afirmado a la prensa el abogado de la condenada, Hugo Mata.

La acusada experimentó una "emergencia obstétrica" en julio de 2007 y, tras llamar en varias ocasiones al sistema de emergencias público y no recibir respuesta, tuvo un parto extrahospitalario” en los baños de la escuela en la que trabajaba. Vázquez sufrió una hemorragia severa y el bebé nació muerto, según las organizaciones sociales que la respaldan. Un empleado del colegio avisó a la policía que patrullaba la zona cuando encontró al bebé muerto y la madre, en estado inconsciente, fue detenida.

“La ratificación de la condena es una tragedia”, ha comentado la portavoz de Amnistía Internacional Ina Stroem. En junio de 2016, miembros de la ONG se reunieron con el ministro de Justicia y Seguridad, Mauricio Ramírez Landaverde, y le presentaron 250.000 firmas para “exigir la libertad de Teodora (Vázquez)”.

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