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Bill de Blasio exhibe su cara más progresista a una semana de las locales en Nueva York

El excandidato a las presidenciales Bernie Sanders apoya la reelección del alcalde para hacer frente a las políticas de Donald Trump

El senador Bernie Sanders junto a Bill de Blasio en el metro de Nueva York
El senador Bernie Sanders junto a Bill de Blasio en el metro de Nueva York AP

Las elecciones a la alcaldía de Nueva York entran en la recta final. El demócrata Bill de Blasio afronta la reválida en las urnas con comodidad, pese que como político no levanta grandes pasiones entre los vecinos de la gran metrópoli de Estados Unidos. Para dar un impulso a su campaña de reelección, recurrió al apoyo del excandidato a las presidenciales Bernie Sanders y aprovechó para ofrecer su lado más progresista para acercarse a sus bases.

El lugar elegido para la primera puesta en escena fue en una estación de metro a un par manzanas de Wall Street. Antes esperaron 10 minutos en el andén al tren que iba a llevares desde Midtown al distrito financiero. Ambos defendieron un impuesto a los millonarios que sirva para financiar la modernización de la infraestructura de metro. “Necesitamos una fuente de ingresos consistente y sabemos donde está ese dinero. Los ricos deben pagar un poco más para que el resto podamos desplazarnos”, dijo el alcalde.

Este tipo de impuestos, insistió el senador por Vermont, es también una manera de responder a la desigualdad social y económica creciente en todo el país. “Es uno de los grandes líderes progresistas”, valoró al hablar del alcalde, “por eso debe ser reelegido”. La clase media, reiteró el liberal, encoje mientras los ricos se hacen más ricos, “las rentas más altas deben contribuir lo que les corresponde. La gente está cansada”.

Sanders cree que Nueva York puede ser un modelo para el resto de ciudades. El mitin por la tarde en la Terminal 5, un espacio para conciertos situado a la orilla de río Hudson, no está orientado tampoco solo a la audiencia local. Es otro intento por tratar de atraer la atención del electorado nacional tras varias tentativas fallidas durante las presidenciales. Bill de Blasio apoyó a Hillary Clinton pero piensa que el mensaje de Bernie Sanders es el ganador.

Los dos políticos son vecinos de Brooklyn y tienen un mensaje muy parecido, de tinte populista y progresista. El senador por Vermont logró así revolucionar la campaña de 2016, movilizando a un público joven y combativo. Pero no fue suficiente para imponerse a la ingente maquinaria Clinton en las primarias. Bill de Blasio dirigió la estructura que permitió a Hillary Clinton hacerse por primera vez con el asiento de senadora por Nueva York.

Modelo

Bernie Sanders aparca lo rencores del pasado y se pone ahora del lado de Bill de Blasio porque considera que es importante que haya un alcalde en Nueva York que plante frente a las políticas divisivas de Donald Trump y de los republicanos en Washington. “Lo que trata de hacer es justo lo opuesto”, concluyó el senador, “por eso le aplaudo, por estar de lado de la gente trabajadora y de la clase media. Puede ser un modelo para el resto”.

Los dos comparten la misma base de electores. Este miércoles se celebrará el segundo y último debate de los tres principales candidatos en los comicios locales el 7 de noviembre. Bill de Blasio defiende su gestión frente a la aspirante republicana, Nicole Malliotakis, y el independiente, Bo Dielt. El primer careo hace tres semanas se convirtió en una verdadera pelea de gallos, con el moderador teniendo dificultad para controlar a un público encendido.

Malliotakis parte con la triple desventaja de ser una desconocida, compite en una ciudad eminentemente liberal y, sobre todo, con el fardo de haber votado por Donald Trump en las presidenciales. Su estrategia de ataque pasa por denunciar la influencia de los donantes en las urnas. Dielt también cuestionó la honorabilidad del alcalde, aprovechando el proceso en curso contra uno de sus grandes contribuyentes.

Bill de Blasio dice que no sabe nada de tráfico de influencias y responde a las críticas diciendo que a los residentes de Nueva York lo que se interesan sobre otras cosas del día a día, como la seguridad, la educación, la congestión y el acceso a una vivienda asequible. El demócrata es el líder de facto en las elecciones locales, con un margen de 40 puntos en las encuestas frente a Nicole Malliotakis. Este fin de semana recibió el apoyo del senador Charles Schumer.