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Seis niños y un profesor mueren en un incendio provocado en una guardería de Brasil

El vigilante, que también murió en el incendio, roció con alcohol a los menores antes de prender fuego al edificio

Un grupo de personas se reúnen en el exterior de la guardería incendiada.
Un grupo de personas se reúnen en el exterior de la guardería incendiada. EFE

Brasil ha amanecido conmocionado por la muerte de seis niños y un profesor en un incendio provocado en una guardería de Janaúba, una localidad minera de 70.000 habitantes situada a 740 kilómetros al este de Brasilia. Un antiguo vigilante entró presuntamente en el centro y, tras rociarse a sí mismo y a varios niños con alcohol, se quemó a lo bonzo, matando a cuatro niños en el lugar y prendiendo fuego a todo el edificio. Horas más tarde murieron en el hospital otros dos menores, una profesora y el presunto autor del incendio. Unas 22 personas han sido desalojadas y trasladadas a los hospitales de la región, nueve de ellas en estado grave con quemaduras en el 20% de su cuerpo, según un informe divulgado por el Cuerpo de Bomberos.

Los hechos se produjeron a las nueve de la mañana de este jueves. El guarda se habría introducido a esa hora en la guardería Gente Inocente, en la que había unas 50 personas. Tras prenderse fuego junto a los menores, las llamas se extendieron rápidamente por el centro gracias al material inflamable del techo. El supuesto homicida, Damián Soares dos Santos, de 50 años, había sido expulsado del centro por problemas mentales después de trabajar durante ocho años trabajando como guarda nocturno. Durante ese tiempo no había mantenido ningún tipo de contacto con los menores.

En una entrevista a un periódico local, el teniente Diego Prates, del séptimo batallón de los Bomberos, ha afirmado que, según los testigos, el autor del incendio entró con un galón de gasolina o alcohol, y que "a continuación salió abrazando a la gente, para que todos se incendiaran".

"Es una tragedia cometida por una persona perturbada, un enfermo. Ya presentaba problemas mentales en 2014", ha declarado el delegado de la Policía Civil, Renato Nunes, al diario Hoje em Dia. Los agentes han encontrado en la casa del guarda grandes cantidades de alcohol y aparentemente, en los días previos a la matanza, había dicho a sus familiares, coincidiendo con el aniversario de la muerte de su padre, que les haría un "regalo" y que él fallecería.

El presidente Michel Temer, que se encontraba en la ciudad de Belém cuando sucedió el crimen, ha lamentado "inmensamente" la tragedia. "Yo, que soy padre, imagino que esta debe ser una pérdida muy dolorosa". "Quiero expresar mi solidaridad a las familias, lamentar ese acontecimiento", ha publicado en su perfil en Twitter.

El alcalde de la ciudad, Carlos Isaildon Mendes, ha comparado lo ocurrido con un conflicto armado. "Nunca he visto una guerra, pero la situación aquí parece igual, es catastrófica", ha declarado. Asegura además que la tragedia podría haber sido mucho peor. "En la sala de al lado estaba el cuarto de los bebés, y evacuarlos habría sido mucho más difícil. Donde él [el guardia] atacó, las víctimas eran un poco más grandes y muchas consiguieron escapar", ha explicado. La Alcaldía ha creado una cuenta corriente para recibir donaciones en efectivo para ayudar a las víctimas. 

El gobernador del Estado, Fernando Pimentel, ha decretado un duelo oficial de tres días, y ha anunciado que se dirigirá a Janaúna a primera hora de la tarde.

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