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El primer ministro de Dominica, tras el paso del huracán María: “Hemos perdido todo lo que podía perderse”

"Mi techo ha volado. Estoy a completa merced del huracán", cuenta Roosevelt Skerrit antes de ser rescatado de su residencia oficial

El huracán María. Vídeo: Reuters-Quality

"Los informes preliminares son de devastación generalizada". Con esta crudeza comienza el último post en Facebook del primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, que confiesa que los habitantes de esta pequeña isla del Caribe de unos 75.000 habitantes ubicada entre los territorios franceses de Guadalupe, al norte, y Martinica, al sur, han perdido todo lo que podía perderse, "todo lo que el dinero puede comprar y reemplazar", tras el paso del potente huracán María

El potente huracán tocó tierra en Dominica a las 21.15 hora local del lunes (01.15 del martes GMT) con vientos de hasta 260 kilómetros por hora como huracán de categoría 5, la máxima en la escala de intensidad Saffir-Simpson. Al ser de noche, de momento no se han evaluado los daños y Skerrit subraya que su "mayor temor" ahora es despertarse "con noticias de graves lesiones físicas y posibles muertes como resultado de deslizamientos de tierra provocados por las persistentes lluvias".

El propio Skerrit tuvo que ser rescatado después de que su residencia oficial sufriera graves daños, según contó en un dramático post anterior. "Mi techo ha volado. Estoy a completa merced del huracán. La casa se está inundando", dijo, para precisar después que había sido evacuado. "Los vientos han barrido los tejados de casi todas las personas con las que he hablado. El techo de mi propia residencia oficial fue uno de los primeros en salir volando y esto aparentemente provocó una avalancha de techos en la ciudad y en el campo", añade en su último comentario. 

El primer ministro avanza que tan pronto como amanezca van a movilizarse "en busca de heridos y atrapados" bajo los escombros y que su prioridad es garantizar  la asistencia médica a los heridos en un fenómeno que califica de "alucinante" y "duro, duro, duro". "Vamos a necesitar ayuda, vamos a necesitar ayuda de todo tipo", confiesa Skerrit, para añadir que es "demasiado pronto" para hablar del estado de los puertos y del aeropuerto, pero sospecha que estarán inoperativos durante varios días. "Por ello, quiero solicitar el apoyo de las naciones y organizaciones amigas con servicios de helicópteros, ya que personalmente estoy deseando ver y determinar qué es lo que se necesita", concluye su mensaje.

Otros habitantes de esta isla también han relatado en las redes sociales la llegada de María, donde han hablado de árboles y postes de electricidad tirados, fuertes lluvias, violentos vientos e inundaciones. Antes de Dominica el ojo del ciclón pasó a unos 50 km de la costa norte de Martinica y dejó sin luz a unos 33.000 hogares, pero no causó daños significativos, según la prefectura.

En las horas previas al paso de María, el primer ministro ordenó el desalojo de las zonas próximas al mar susceptibles de inundarse y no descartó imponer el toque de queda en la isla "en caso de ser necesario", informa Efe. Los ciudadanos de Dominica invadieron los supermercados, donde muchos bienes de primera necesidad estaban ya agotados, mientras que los aeropuertos y puertos estaban cerrados.

Pese a que los medios locales indicaron que María era el peor huracán que ha pasado por Dominica, el primer ministro precisó que hace 38 años el ciclón David, también de categoría 5, "despojó de gran parte de su naturaleza a la isla" con vientos de más de 281 kilómetros por hora y causó la muerte a 2.000 personas. La semana pasada, Dominica ya sufrió los efectos el huracán Irma que asoló gran parte del Caribe y el Estado de Florida, en Estados Unidos. Tras pasar por Dominica, María ha perdido algo de fuerza y ha bajado a 4 pero poco después ha vuelto a subir a 5. Ahora se dirige a Saint Croix (islas Vírgenes) y Puerto Rico con vientos de hasta 260 kilómetros por hora, según el Centro Nacional de Huracanes de EE UU.

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