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EP Global BLOGS Coordinado por JOAN FAUS

Cuatro refugiados alquilan la casa de infancia de Trump

La iniciativa de Oxfam en Nueva York busca denunciar el veto migratorio del presidente al inicio de la asamblea de la ONU

Cuatro refugiados asentados en EE UU desayunan en la casa de infancia de Trump.
Cuatro refugiados asentados en EE UU desayunan en la casa de infancia de Trump. REUTERS

La ONG Oxfam alquiló este fin de semana la casa de Nueva York donde creció Donald Trump para mandar al presidente un mensaje claro: En Estados Unidos los refugiados son bienvenidos. Mientras mandatarios de todo el mundo se reúnen en esa ciudad con motivo de la Asamblea General de la ONU, Oxfam organizó un encuentro con cuatro refugiados en señal de protesta contra la retórica antiinmigrante del republicano.

El tapete de entrada a la casa anunciaba “Bienvenidos refugiados”. La vivienda, localizada en el barrio de Queens y construída por Fred Trump —el padre del actual presidente— se puede alquilar por 725 dólares al día a través del servicio Airbnb. Y eso mismo hizo Oxfam. El sábado los huéspedes fueron dos somalíes, un sirio y una vietnamita, todos ellos reubicados en EE UU tras escapar de sus países. Rodeados de fotografías de Trump cuando era joven o portadas de revistas tras la victoria electoral, los extranjeros narraron sus experiencias.

“Vinimos a América para perseguir nuestros objetivos y llevar una vida segura y estable. Pero ahora el sueño americano comienza a estar bajo amenaza”, dijo a la prensa local Eiman Ali, de 22 años, en un inglés perfecto. Ali se asentó en Carolina del Norte cuando tenía 2 años. Su familia escapó de Somalia hace por el constante estado de guerra que ha marcado al país africano desde los años 90.

Ghassan Shehadeh emigró desde Siria en 2012 con su mujer y sus hijos. Ahora reside en Maryland, cerca de Washington. “El mensaje a los líderes debe ser que ayuden a estabilizar los países de donde provenimos”, afirmó.

Desde su llegada a la Casa Blanca, el presidente ha tratado de prohibir la entrada a EE UU a personas de seis países de mayoría musulmana y a todos los refugiados, así como la construcción de un muro en la frontera con México. La justicia le ha permitido aplicar temporalmente una versión rebajada de ese veto migratorio.

Trump también ha anunciado el fin del programa que permite estudiar y trabajar a unos 800.000 dreamers, jóvenes indocumentados que llegaron a EE UU como menores de edad de mano de sus padres. El programa finalizará en seis meses y el Gobierno ha dado ese plazo al Congreso para que apruebe una ley que proteja a ese colectivo. La Administración también ha aumentado las deportaciones de inmigrantes indocumentados por todo el país.

“Estamos en la casa donde se crió Trump para recordarle a él y otros líderes que deben hacer más para ayudar a los refugiados”, denunció en un comunicado Shannon Scribner, directora del departamento humanitario de la ONG. Mientras el mundo vive la peor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial, los organizadores de Oxfam argumentaron que su gesto responde a la necesidad de que los Gobiernos, empezando por el estadounidense, hagan más para resolver la crisis.