Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Multas para las redes sociales que no borren los mensajes de odio en Alemania

Una polémica ley obligará a Facebook y a Twitter a borrar comentarios neonazis

La canciller Angela Merkel durante un acto electoral este jueves en Annaberg-Buchholz, Alemania.
La canciller Angela Merkel durante un acto electoral este jueves en Annaberg-Buchholz, Alemania. REUTERS

Alemania se ha propuesto erradicar los mensajes racistas y de incitación al odio, también en Internet. Desde su aprobación este verano, una nueva ley obligará a empresas como Facebook o Twitter a eliminar de manera expeditiva cualquier rastro de discurso de odio que se cuele en sus plataformas. A pesar de que las leyes alemanas prohíben el uso de símbolos nazis, los ataques y manifestaciones de extrema derecha se suceden con cierta frecuencia.

A finales de junio, el Parlamento alemán aprobó la polémica ley que permite imponer multas millonarias a aquellas empresas que no borren en un plazo de 24 horas comentarios racistas o que inciten al odio. Está previsto que la norma entre en vigor en octubre y las multas pueden alcanzar los 50 millones de euros.

Un “claro error” de Trump

Las imágenes de masas enardecidas exhibiendo simbología nazi en Virginia han provocado una enérgica repulsa entre la clase política alemana que desde hace dos días ha manifestado su espanto ante los crímenes racistas sin la mínima ambigüedad. El último, ha sido el ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, quien además ha condenado sin ambages la falsa equidistancia del presidente Donald Trump. “Establecer una equidistancia entre los dos bandos [neonazis y antirracistas] en lugar de distanciarse claramente de los nazis es evidentemente un claro error”, ha dicho el jefe de la diplomacia alemana.

La propia canciller, Angela Merkel, dijo el pasado lunes que los crímenes de Charlottesville fueron actos “de violencia racista de extrema derecha y se debe actuar contra ella independientemente de en qué parte del mundo suceda”. Merkel consideró los ataques “horribles” y perversos”.

El ministerio de Justicia alemán decidió castigar con sanciones a las empresas después de analizar durante meses el ratio de borrado de mensajes con contenido criminal y llegar a la conclusión de que era excesivamente bajo. La idea es extender los castigos que se aplican en la calle al mundo digital. El código penal alemán prohíbe la negación del Holocausto, el discurso del odio y así como el uso de cualquier gesto o símbolo nazi.

La ley, una de las más restrictivas del mundo, se ha convertido en el caballo de batalla de las organizaciones de defensa de la libertad de expresión. Fruto de las críticas, la norma ha sufrido considerables modificaciones hasta poder ver la luz finalmente justo antes del receso parlamentario de este verano.

Plataforma ultraderechista

El año pasado, el Gobierno alemán prohibió una plataforma de Internet ultraderechista y dos de sus fundadores fueron detenidos. Berlín consideró que el foro denominado Altermedia Deutschland publicaba contenidos “racistas, xenófobos, homófobos, antisemitas y anti islámicos” y registró varios domicilios en Alemania y también hubo registros relacionados con el caso en España (Lloret de Mar).

A pie de calle, la simbología nazi se persigue con dureza, por evidentes razones históricas. Hace apenas diez días, dos turistas chinos fueron detenidos a las puertas del Parlamento alemán. Les pareció muy gracioso retratarse haciendo un saludo nazi y acabaron detenidos tras topar con las implacables autoridades alemanas.

Recientemente, Ursula Haverbeck, conocida como “la abuela nazi” -88 años- ha sido condenada de nuevo a diez meses de prisión por negar el Holocausto. Haverbeck ha publicado diversos artículos negacionistas en publicaciones locales.

Pese a los esfuerzos políticos y de la justicia, los ataques y manifestaciones de grupos neonazis en el país no cesan. La llegada de 1,2 millones de refugiados, la mayoría procedentes de Siria, en los últimos dos años ha disparado las agresiones racistas a centros de demandantes de asilo y los comentarios xenófobos en las redes.

Los servicios de inteligencia interior de Alemania tienen bajo el radar a unos 24.350 extremistas de extrema derecha, según los datos publicados por el organismo oficial este verano. De ellos, 12.100 estarían dispuestos a cometer actos violentos, según la misma fuente. Esa cifra supone un incremento respecto a los 11.800 que los servicios de seguridad contabilizaron el año anterior.