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EE UU autoriza 15.000 visados temporales porque no hay suficientes trabajadores norteamericanos

El Departamento de Interior pide que se amplíe el número de visados H-2B para no causar “un daño irreparable” a algunos negocios

El Gobierno de Estados Unidos anunció este lunes que ha autorizado 15.000 visados adicionales para trabajadores temporales inmigrantes tras “constatar que no hay suficientes trabajadores cualificados y dispuestos de Estados Unidos para trabajos temporales no agrícolas” en el presente año fiscal. Los visados son del tipo H-2B, que no dan estatus de inmigrante y son para trabajos no agrícolas.

Trabajadores en una casa en construcción en Boca Raton, Florida.
Trabajadores en una casa en construcción en Boca Raton, Florida. AFP

El anuncio lo hizo el Departamento de Seguridad Nacional tras consultar con el titular del Departamento de Trabajo, Alexander Acosta. El comunicado afirma que los negocios estadounidenses que necesitan este tipo de trabajadores se arriesgan a “un daño irreparable” si no se amplía el número de visados.

“El Congreso me ha dado la autoridad discrecional para dar alivio temporal a las empresas norteamericanas que están en peligro de un daño irreparable debido a la falta de trabajadores temporales”, dice el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, citado en el comunicado.

El número de visados H-2B está limitado a 66.000 al año por el Congreso. La mitad de ellos están disponibles en la primera mitad del año fiscal, de octubre a abril, y el resto, más las que no hayan sido utilizadas, en la segunda mitad del año. A fecha del pasado 13 de mayo el Gobierno de Estados Unidos ya había recibido suficientes peticiones de trabajadores temporales inmigrantes como para todo el cupo anual. En total, el Gobierno ha recibido más de 120.000 peticiones de empresas norteamericanas este año, según datos de The Washington Post.

Este tipo de visado es el que se utiliza para contratar empleados de la hostelería en temporadas de alta demanda, por ejemplo, o en la construcción. Los que quieran pedir más trabajadores extranjeros lo pueden hacer desde esta misma semana en este enlace, anuncia el Gobierno de Trump.

La decisión chirría dentro de la retórica oficial de un Gobierno que ha hecho de los trabajadores inmigrantes la cabeza de turco de todos los males económicos del país, un discurso que parece haber conectado especialmente con la clase media empobrecida.

No es la primera vez que la realidad económica de EE UU provoca estas situaciones irónicas en un Gobierno cuyo lema es “América primero”. El pasado marzo, los viñedos del uno de los hijos del presidente, Eric Trump, pidieron visados para 29 trabajadores extranjeros porque les faltaba mano de obra. El presidente prometió investigar todos los programas de visados que perjudiquen, en su opinión, a trabajadores estadounidenses.

Hosteleros y constructores obtienen así un alivio por parte de un presidente cuyos principales negocios son la hostelería y la construcción. Otros sectores de la economía de Estados Unidos no tienen tanta suerte. Al poco de tomar posesión, Trump canceló durante seis meses el programa de visados H1-B exprés, que es el tipo que más utilizan las empresas de Silicon Valley para especialistas hipercualificados en informática, medicina, ingeniería o matemáticas. El proceso exprés que permitía traer a estos inmigrantes en solo dos semanas ahora es un farragoso trámite que pude tardar hasta ocho meses. No consta cuántos estadounidenses han sido contratados en Silicon Valley gracias a esta decisión.