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Mattis promete a Pyongyang una reacción “apabullante” si ataca EE UU o a sus aliados

El secretario de Defensa Mattis da a Seúl y Tokio garantías sobre el tratado de defensa mutua

Mattis, secretario de Defensa, en Tokio con su homóloga, Tomomi Inada, este viernes.
Mattis, secretario de Defensa, en Tokio con su homóloga, Tomomi Inada, este viernes. AP

Corea del Norte ha recibido el primer aviso serio del nuevo Gobierno estadounidense. "Cualquier intento de un ataque nuclear contra Estados Unidos, o sus aliados, o cualquier uso de armas nucleares recibirá una respuesta eficaz y abrumadora”, ha advertido el secretario de Defensa, el general retirado James Mattis, en su gira por Corea del Sur y Japón para enviar una señal de tranquilidad a sus principales socios en el norte de Asia Pacífico.

El régimen que encabeza Kim Jong-un “prosigue el lanzamiento de misiles, el desarrollo de su programa de armas nucleares y un comportamiento y una retórica amenazadores”, subrayó el nuevo jefe del Pentágono en una reunión con el ministro de Defensa surcoreano, Han Min-koo, con el que conversó este viernes antes de continuar viaje a Tokio.

En su discurso de Año Nuevo, Kim había asegurado que su país da los últimos pasos para completar el desarrollo de un nuevo misil balístico intercontinental que puede alcanzar territorio estadounidense. El año pasado, Corea del Norte efectuó dos pruebas nucleares y una serie de ensayos de lanzamientos de misiles de diferente alcance. Este enero, 38 North, un programa de estudios norcoreanos del think tank estadounidense SAIS aseguró que ese país ha puesto de nuevo en marcha el reactor de su planta nuclear de Yongbyon. Los expertos consideran que Kim podría intentar poner a prueba al flamante Gobierno de Donald Trump con una nueva prueba de misiles.

Con sus declaraciones sobre Kim, el secretario de Defensa no solo quería lanzar una advertencia a Corea del Norte. También le servía para subrayar el mensaje que ha venido a transmitir a las autoridades de Seúl y Tokio: que con independencia del cambio de Administración, Estados Unidos valora la relación con sus dos aliados y no alterará su política de seguridad hacia ellos.

Ambas capitales habían escuchado con inquietud las declaraciones de Trump durante la campaña electoral en las que opinó que ambos países deberían aumentar su contribución económica para los costes de sus respectivas políticas de defensa, o incluso dotarse de armamento nuclear. Estados Unidos mantienen 28.500 soldados en bases de Corea del Sur y cerca de 47.000 en Japón, un país con una Constitución pacifista impuesta tras la Segunda Guerra Mundial.

“Quiero dejar claro que el artículo 5 de nuestro tratado de defensa mutua se percibe tan real como el año pasado o hace 5 años, y como se seguirá percibiendo de aquí a un año, o a diez años”, subrayó Mattis ya a su llegada a Japón, durante una reunión con el primer ministro, Shinzo Abe. El artículo 5 compromete a los dos países a defenderse mutuamente de ataques en suelo japonés.

Abe, por su parte, reiteró el compromiso de su país a mantenerse como un firme aliado de Estados Unidos. El primer ministro nipón, que ya se reunió con el entonces presidente electo en noviembre en la Torre Trump de Nueva York, tiene previsto viajar a Washington la próxima semana para reunirse con el nuevo mandatario el día 10.