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Dilma Rousseff plantea la posibilidad de “un golpe dentro del golpe” en 2018

La expresidenta brasileña sugiere que las próximas elecciones pueden ser amañadas

Dilma Rousseff, durante su intervención en unas jornadas en Sevilla. Ampliar foto
Dilma Rousseff, durante su intervención en unas jornadas en Sevilla.

La expresidenta de Brasil Dilma Rousseff ha planteado esta tarde la posibilidad de que las próximas elecciones, previstas para 2018, no sean limpias. “Es posible que haya una tentativa de golpe dentro del golpe ¿Qué es eso? Pues invalidar las elecciones democráticas previstas para 2018. No podemos permitir que esas elecciones sean interrumpidas. Brasil necesita un pacto de las bases democráticas”, ha señalado en Sevilla.

Rousseff ha insistido en su mantra sobre la ilegitimidad de su salida de la presidencia que el Senado brasileño llevó a cabo el pasado agosto. La expresidenta considera que los propulsores de su salida tenían dos razones principales para ejecutarla. “El impeachment despreció 54 millones de votos movido por dos motivos: uno, apropiarse de la vida política, querían interrumpir las investigaciones de corrupción. La otra razón es de fondo: encuadrar el Brasil desde el punto de vista económico y geopolítico en una situación que siempre vivió el país, la de sumisión a un unilateralismo dirigido por los países desarrollados”, ha asegurado.

Dilma Rousseff ha inaugurado la primera jornada del seminario internacional Capitalismo neoliberal, democracia sobrante, organizado en Sevilla este miércoles y jueves por la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

La expresidenta ha dibujado un presente negro y un futuro con el objetivo de las elecciones de 2018, que en esta segunda ocasión ha visto con mayor optimismo y sin sombra de fraude: “El Brasil camina hoy por un camino incierto, que ahora se diseña como desesperanza. Si el presente nuestro es comprometido por el impeachment, nosotros tenemos la certeza de que 2018 traerá de vuelta la democracia”.

La expresidenta ha finalizado con una metáfora para resumir su salida: “El golpe no es un rayo en el cielo azul, sino un proceso ejecutado desde que se verifica mi victoria en las elecciones de 2014. Tejieron la crisis política con un objetivo común económico, político y social”.

A continuación de Rousseff ha intervenido su abogado y exministro de Justicia brasileño José Eduardo Cardozo, quien ha añadido más críticas al proceso de impeachment, que ha calificado de “golpe” y “regresión del Estado de Derecho”. “La idea era retirar un Gobierno políticamente elegido porque llevaba a cabo una política que se enfrentaba a los intereses del capitalismo internacional. Nosotros pasamos por un golpe, no por un proceso de impeachment. Siempre que un Gobierno se enfrenta a las élites, no se utilizan a los tanques, sino acciones orquestadas para crear el clima necesario para consumar la violencia democrática”, ha afirmado.

Sobre la salida de Rousseff, el juez Baltasar Garzón ha matizado que “los poderes se han sometido a los dictados de los poderes corporativos y mediáticos. Es un hecho que esa división de poderes se somete frente a los [poderes] que, estando fuera, están controlando a los que deberían complementar”.

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