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Islandia anuncia la formación de un Gobierno tras 72 días sin Ejecutivo

El hasta ahora ministro de Finanzas, del conservador partido de la Independencia, liderará el país

Los líderes de centro-derecha acuerdan el 10 de enero de 2017 formar un Gobierno de coalición en Islandia.
Los líderes de centro-derecha acuerdan el 10 de enero de 2017 formar un Gobierno de coalición en Islandia. EFE

Cuatro intentos y 72 días sin Gobierno. Islandia por fin ya tiene Ejecutivo. El partido de la Independencia, primero en los resultados de los comicios del pasado 29 de octubre con 21 escaños (de 63) en el Alþing (Parlamento), liderará un Ejecutivo de coalición con sus nuevos socios del centro-derecha del partido de la Reforma y los centristas de Futuro Brillante, según han anunciado este martes. Con estos apoyos, el Ejecutivo tendrá una fuerza relativa de 32 escaños.

El nuevo líder del Gobierno del país de poco más de 320.000 habitantes será el hasta ahora ministro de Finanzas de la isla del Atlántico Norte, Bjarni Benediktsson, de 46 años y de los Independientes. El nuevo Gobierno resulta, pues, algo continuista con la línea anterior puesto que la alianza que hasta el pasado abril gobernaba el país —hasta que saltó a la luz la implicación del primer ministro Sigmundur David Gunnlaugsson en el escándalo de los Papeles de Panamá— estaba formada por el partido del Progreso, ahora fuera del Gobierno, y los Independientes.

La gran novedad es, por tanto, la exclusión de todo puesto de responsabilidad de los antisistema del partido Pirata, que obtuvieron 10 escaños en las pasadas elecciones y cuya lideresa, Birgitta Jonsdottir, fue la segunda opción para formar Gobierno del presidente del país, a pesar de haber sido la tercera fuerza más votada con el 14,5% de los votos. Ella no lo logró, y tampoco sus afines de izquierdas como los socialistas y los verdes.

El reparto de carteras entre las tres formaciones está aún por decidir. Medios locales, sin embargo, adivinan que los Independientes se quedarán con Interior, Cultura, Exteriores, Economía e Innovación. Benedikt Jóhannesson, líder del partido de la Reforma que obtuvo siete escaños en los pasados comicios, se convertirá, según algunos medios, en el nuevo ministro de Economía relevando así a su nuevo jefe en el Gobierno, el primer ministro Benediktsson. Futuro Brillante, considerado de centro, ocupará las carteras de Medioambiente y su líder, Óttar Proppé, sería el nuevo ministro de Educación.

Acercarse a la UE

Uno de los objetivos del nuevo Gobierno conservador es la adhesión del país a la Unión Europea (UE) “para finales de la legislatura”, según el programa de Gobierno. Se trata de una propuesta de 2009 que el anterior Gobierno retiró de la mesa de negociación en Bruselas hace ahora tres años. La sociedad del país nórdico no es muy proclive a un ingreso en el club comunitario. Según una encuesta publicada por medios locales y recogida por Efe, el 58% de los islandeses se opone a esta adhesión, frente a un 21% que se declara más eurófilo.

Los tres partidos de Gobierno se comprometieron este martes a introducir varias reformas en política agrícola y en el reparto de cuotas pesqueras —pilar fundamental en la economía islandesa—, además de otorgar más recursos al sistema sanitario y revisar la política monetaria por la fuerte apreciación de la corona islandesa respecto al euro, informa Efe. Según su programa de ocho páginas, la equidad en la familia, el turismo, la innovación y la tecnología, el transporte, los recursos naturales, la política Exterior —con un hincapié en los "valores occidentales"—, son las prioridades que han estipulado los tres líderes en el documento.

Es de esperar que la nueva coalición, con viejos conocidos como el primer ministro Benediktsson, continúe con una política económica liberal. Bajo el mando de Benediksson como titular de Economía, el país experimentó un crecimiento sólido del 4% en 2016 —se reposicionó así a niveles previos a la crisis— y unos índices de empleo muy positivos. El país gozaba de una tasa de desempleo del 4,7% a finales de 2014, el cuarto mejor de los países de la OCDE, sólo por detrás de Corea del Sur, Japón y Noruega.