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El Kremlin regresa a la Iglesia

La difusión de los valores conservadores es un pilar del proyecto político impulsado por Putin

Un párroco ortodoxo ruso, rodeado de fieles durante el día de San Pedro en Moscú, el martes pasado. Ampliar foto
Un párroco ortodoxo ruso, rodeado de fieles durante el día de San Pedro en Moscú, el martes pasado. AP

Rusia se acerca a las elecciones legislativas del próximo domingo en una atmósfera de creciente conservadurismo. La presencia de la Iglesia ortodoxa en todas las áreas de la vida cotidiana y su inserción en el sistema estatal del país, que sigue siendo constitucionalmente laico, es una de las principales manifestaciones de esta dinámica. Los nombramientos de la nueva ministra de Educación —titular de una cátedra universitaria de teología y especialista en historia de la Iglesia durante la Unión Soviética— y de la defensora del menor —esposa de un sacerdote ortodoxo y fundadora de una asociación profamilia— apuntan claramente en ese sentido.

Olga Vasílieva, nueva titular de Educación y Ciencia, fue nombrada el pasado 19 de agosto, a un mes de las legislativas y 11 días antes del inicio del nuevo año escolar. Se trata de la primera mujer en el cargo en toda la historia de la URSS y la Rusia postsoviética. Vasílieva era, además de docente en la Academia de la Administración Pública de Rusia, miembro de la comisión de congregaciones religiosas adjunta al Gobierno y responsable de los llamados “anclajes espirituales” ideados por Putin —educación patriótica y moral de los ciudadanos—. Uno de los primeros contactos oficiales de la nueva ministra fue la visita a Cirilo, el patriarca ortodoxo ruso.

Últimamente el Kremlin aparentemente apuesta por nuevos personajes, estrechamente vinculados con el mundo ortodoxo, esperando de tal manera lograr una renovación de la élite política, salpicada por numerosos escándalos de corrupción o abusos del poder. Putin necesita aliados capaces de hablar con la sociedad, comunicarse con los ciudadanos sin arrogancia, con la posición de comprensión de sus aspiraciones e intereses.

A juicio de la nueva ministra, el patriotismo es un concepto primordial de la existencia humana, el fundamento básico para la construcción del futuro de un país. "El tema del amor a la patria es un elemento fundamental de la esfera educativa y conceptual. Y les recuerdo que la palabra "patriotismo" proviene del griego "patris" y significa amor a la patria y, lo más importante, traduciendo del griego - la posibilidad y la aspiración de someter sus intereses a los intereses de la patria", - declaró Vasílieva este verano en una conferencia durante el foro juvenil "Tavrida" en la anexionada península de Crimea.

Vasílieva es conocida también por sus elogios a Stalin. "A pesar de todas sus deficiencias Stalin fue un bien para el Estado, porque en vísperas de la guerra se ocupó de la consolidación de la nación, resucitó a los héroes de la Rusia prerrevolucionaria y se dedicó a la propaganda de la lengua y literatura rusa, lo que a fin de cuentas, permitió ganar la guerra", dijo Vasílieva durante una conferencia a puerta cerrada ante los miembros del partido Rusia Unida en noviembre de 2013.

"Hay dos momentos, que son motivo de preocupación: uno relacionado con su alta valoración del papel de Stalin - Vasílieva siempre utiliza, hablando de Stalin, unos epítetos muy sublimes como "líder sabio", "sabiduría" etc. Y otro relacionado con el énfasis ortodoxo, el enfoque en la intensificación de las relaciones entre la Iglesia Ortodoxa especialmente y el Estado. Teniendo en cuenta que Rusia es un país laico, la prioridad de una de las confesiones sería muy extraño y perjudicial para el desarrollo del país sin hablar de que contradice a la Constitución", según el periodista e historiador Nikolay Svanidze.

El pasado viernes Putin completó la lista de sus fieles seguidores con el nombre de otra mujer, Anna Kuznetsova, quien sustituye al odioso Defensor del Menor, Pavel Astajov. La nueva Defensora del Menor, psicóloga de profesión, tiene 34 años, vive en la ciudad de Penza, está casada con un sacerdote ortodoxo ruso, con el que tiene seis hijos y es fundadora de una organización benéfica "Blagovest" ("La buena noticia") que se ocupa de la adaptación social de niños huérfanos y minusválidos, y de la Asociación de organizaciones de defensa de la familia. Últimamente Anna Kuznetsova se sumergió en una carrera política al encabezar la organización regional del Frente Popular Panruso, una institución creada por Putin en 2011 para realizar tareas de movilización electoral. Kuznetsova acaba de ganar las elecciones primarias internas en el partido Rusia Unida en la región de Penza. También es directora de otra fundación benéfica, "Pokrov", que ayuda a pobres, niños con graves enfermedades y promueve la adopción de huérfanos. Uno de los proyectos de "Pokrov" está dedicado a la prevención de abortos.

Anna Kuznetsova está en contra de la adopción de niños rusos por extranjeros y apoya plenamente la llamada "ley Dima Yákovlev", que prohíbe a los estadounidenses la adopción de huérfanos rusos. En su nuevo puesto Kuznetsova se concentrará en desarrollar la ley, complementándola con varias medidas de promoción de la adaptación de huérfanos y minusválidos dentro del país.

En una de sus primeras entrevistas como nueva Defensora del Menor Kuznetsova insistió en que la tarea primordial del poder es "el renacimiento del sistema moral que ha sido destruido". La nueva Defensora del Menor se ha pronunciado repetidamente contra la vacunación de los niños y contra los abortos, pertenece a un grupo que no reconoce el SIDA como una enfermedad ("disidentes del SIDA").

Vasílieva y Kuznetsova, evidentemente, son profesionales cada una en su esfera de actividad, y para valorarlas habrá que tener en cuenta sus logros en los nuevos cargos. Pero la cercanía de las dos a estructuras clericales puede significar un reforzamiento de la ideologización y de las posiciones de la Iglesia en el sistema escolar y familiar del país.

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