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Moscovici: “Es necesario aprobar una lista negra común de paraísos fiscales”

El comisario calcula que la evasión y el fraude fiscal en la UE cuestan un billón de euros al año

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, este jueves en Bruselas.
El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, este jueves en Bruselas. EFE

"Las revelaciones de los papeles de Panamá me han escandalizado. Desconozco hasta qué punto ciertos comportamientos son ilegales, pero no me cabe duda de que son inmorales y éticamente inaceptables. Por un lado, y por desgracia, son revelaciones peligrosas, porque corremos el riesgo de que fomenten el populismo, especialmente si no actuamos de manera decidida e inmediata. Sin embargo, desde un punto de vista político, hasta podemos darles la bienvenida, puesto que fortalecen nuestro mandato para avanzar en la lucha contra la evasión y el fraude fiscal que, según nuestros cálculos, cuesta a los contribuyentes europeos aproximadamente un billón al año."

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Financieros, Pierre Moscovici, recibe a un grupo de periodistas en su oficina en el Palacio Berlaymont, en Bruselas, para hacer balance sobre las medidas europeas en materia de lucha contra la evasión y para lanzar un llamamiento a los Estados miembros para que aprueben "en su integridad" la propuesta de directiva que la Comisión promulgó en enero.

"Nuestro mandato para actuar, en este momento, está más claro que nunca. He leído que muchos ministros, después de la publicación de los papeles de Panamá, han declarado que se debe hacer más. Confío en que sean coherentes con estas declaraciones cuando se trate de decidir sobre medidas concretas que ya están sobre la mesa. Y sobre las que nos disponemos a presentar."

Pregunta. ¿Cuáles son esas medidas?

Respuesta. En enero pusimos sobre la mesa una propuesta muy ambiciosa para promover una imposición efectiva y contrarrestar lo que llamamos "aggressive tax planning", es decir, todas las estratagemas legales para evadir las obligaciones tributarias. Espero que los Estados miembros den prioridad política a la aprobación de esta directiva: no puede haber excusa alguna para retrasos, especialmente en estos momentos. En concreto, en este paquete de normas hay una parte, a la que llamamos "reglas antiabuso", que aborda el problema de las sociedades ficticias como las utilizadas en Panamá y en otros paraísos fiscales. Esta cláusula podría tener un impacto significativo mejorando la capacidad de los Estados miembros para identificar y neutralizar la transferencia de fondos a sociedades interpuestas.

Es absolutamente necesario aprobar una “lista negra” común de paraísos fiscales

P. ¿Tienen otras medidas en preparación?

R. Sí. Es absolutamente necesario aprobar una "lista negra" común de paraísos fiscales que no respeten las normas de transparencia establecidas por la OCDE y el G-20. Hasta ahora, cada Estado miembro tiene su propia lista, e incluso nosotros en la Comisión hemos elaborado una derivada de las desarrolladas por los distintos gobiernos. Pero, por ejemplo, Panamá estaba en nuestra lista negra y únicamente en la de ocho países más. Hay que establecer criterios comunes y objetivos para definir qué es un paraíso fiscal. Y hay que hacerlo pronto, a más tardar en un plazo de seis meses.

P. Sí, pero establecer una lista no significa que los paraísos fiscales vayan a desaparecer. ¿Cómo se va a actuar?

R. Para empezar, como ya se ha verificado en Europa, donde ya no existen paraísos fiscales, la creación de una lista negra es un fuerte incentivo para que los países que han sido incluidos hagan todo lo posible para salir de ella. Además, puede estudiarse un sistema de sanciones. Y también podrían establecerse vínculos más estrechos entre el cumplimiento de las normas fiscales y los acuerdos comerciales que se establecen con los distintos países.

En Europa, gracias a la labor de esta Comisión, ya no existe el secreto bancario

P. ¿Dice usted que en Europa ha funcionado?

R. En Europa, gracias a la labor de esta Comisión, ya no existe el secreto bancario. Entre los Estados miembros se ha puesto en marcha un sistema de intercambio automático de información fiscal. Y hemos firmado acuerdos para el intercambio de información con Suiza, con Liechtenstein, Andorra, San Marino y vamos a firmarlo también con el Principado de Mónaco. La transparencia, hoy en día, es la regla. La opacidad ya no resulta aceptable.

P. ¿Considera que estas medidas son suficientes?

La evasión del impuesto sobre el valor añadido nos cuesta 170.000 millones al año

R. La lucha contra el fraude y la evasión fiscal llevará años, y abarcará todo el calendario de trabajo de esta Comisión. Mañana [por este jueves], voy a presentar nuestras propuestas para la reforma del IVA. La evasión del impuesto sobre el valor añadido nos cuesta 170.000 millones al año. Es necesario crear un régimen transfronterizo del IVA. Dentro de una semana, junto con mi compañero de comisión responsable de los mercados financieros, Jonathan Hill, presentaremos una propuesta para hacer públicos, país por país, los datos económicos de la actividad de las grandes compañías multinacionales. Ya ahora, con las nuevas normas que hemos aprobado, las empresas multinacionales deben proporcionar esta información a las autoridades fiscales de cada Estado miembro. A partir de este momento también tendrán que hacerla pública, de manera que cada uno de nosotros pueda saber cuánto facturan esas empresas en cada país y cuántos impuestos pagan.

P. ¿Estas medidas serán suficientes para neutralizar el impulso populista que, como usted mismo ha admitido, se alimenta con escándalos como el provocado por los papeles de Panamá?

R. Atención: debemos ponernos de acuerdo sobre lo que entendemos por populismo. Cuando partidos o movimientos u organizaciones no gubernamentales piden a gritos una lucha más firme contra la evasión de impuestos, eso no es populismo. Cuando se deplora el hecho de que los ciudadanos de a pie pagan sus impuestos, mientras que los más ricos y privilegiados tienen acceso a medios legales para evitar pagar su parte, eso no es populismo. Estas afirmaciones son completamente justas. El populismo se desata cuando, a partir de situaciones de este tipo, se llega a la conclusión de que todo el sistema está podrido, de que todos los actores de este sistema son unos corruptos y de que, en el fondo, todos los que ocupan puestos de responsabilidad en nuestra sociedad son igualmente frutos podridos. Esta desconfianza generalizada, que lleva a meter a todos en el mismo saco, es el verdadero populismo. Y es tarea nuestra, como instituciones europeas y como políticos, demostrar que no, que no todos y no todo está podrido. Por eso es tan importante actuar con rapidez y avanzar por el camino emprendido. Por esta razón, espero de los gobiernos nacionales una plena cooperación en nuestra batalla.

Traducción de Carlos Gumpert.

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