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Los musulmanes de Francia, un colectivo diverso y difícil de cuantificar

Con entre 4 y 5 millones de fieles, es el país europeo con más población de fe islámica

Un policía francés vigila a las puertas de la Gran Mezquita de París.
Un policía francés vigila a las puertas de la Gran Mezquita de París. EFE

Cuantificar el peso de la población de fe musulmana en Francia resulta difícil, ya que las estadísticas por orígenes étnicos y religiosos están prohibidas. Sin embargo, distintos estudios sobre el origen geográfico de los franceses permiten obtener una estimación de entre 4 y 5 millones de franceses de cultura musulmana, una cifra que convierte a Francia en el país europeo con más población islámica. En comparación, existe medio millón de judíos en Francia y unos 150.000 budistas. Según un sondeo Ifop de 2011 para el diario Le Croix, el 75% de los franceses nacidos en familias de origen musulmán se definieron como "creyentes". Solo un 41% serían “creyentes y practicantes”, mientras que solo el 25% dijo acudir a la plegaria de los viernes.

Según el mismo sondeo, el 71% de los encuestados practicaría el ayuno durante el mes del Ramadán, una cifra en aumento respecto a 1989, cuando lo hacía solo el 60%. Según un estudio del sociólogo Hugues Lagrange, la cifra sería particularmente alta entre los jóvenes de entre 18 y 25 años: hasta el 90% lo practicarían. Por otra parte, el 6% de los musulmanes franceses afirma haber peregrinado a La Meca, y un tercio de los franceses de cultura musulmana consumen alcohol.

En 2012, existían cerca de 2.500 lugares de culto musulmanes en el territorio francés, según datos del Ministerio del Interior. Sin embargo, solo 64 eran mezquitas dotadas de alminares, un 2,5 % del total. El resto serían salas de plegaria. Según cálculos de Le Monde, existe un lugar de rezo por cada 1.200 musulmanes practicantes, sobre un total aproximado de 3 millones en todo el país. En cambio, hay una iglesia por cada 275 católicos practicantes, sobre un total de 11 millones.

El peso de las facciones más radicales del islam también es difícil de evaluar. El sociólogo Samir Amghar ha estimado en "entre 12.000 y 15.000" el número de salafistas suníes que viven en el territorio francés. Es decir, uno de cada 200 musulmanes practicantes. Entre ellos, los partidarios de la yihad resultan "ultraminoritarios", según Amghar. 90 lugares de culto, sobre esas 2.500 mezquitas y salas de plegaria, seguirían la tendencia salafista. En 2012, unas 4.000 personas se convirtieron al Islam en Francia. En total, unos 100.000 franceses —entre una población de 66 millones— serían musulmanes conversos.

Gestado durante los años de la izquierda plural de Lionel Jospin, el Consejo Francés del Culto Musulmán fue fundado en 2003, cuando Nicolas Sarkozy ocupaba el cargo de ministro del Interior y de los cultos, para unificar las distintas asociaciones que constituían el islam francés, con una larga tradición de enfrentamientos y disidencias. El Consejo, interlocutor del Gobierno y representante ante las instituciones de los franceses de fe musulmana, tiene la misión de supervisar la construcción de mezquitas, la formación de los imanes o la elección de las fechas de las fiestas religiosas.

Sin embargo, su legitimidad es contestada por buena parte de los musulmanes franceses, puesto que su equipo directivo es escogido solo por 4.000 delegados escogidos por un millar de mezquitas. Desde junio de 2015, su presidente es Anouar Kbibech, de origen marroquí y expresidente del Rassemblement des Musulmans de France (RMF), organización que defiende "un islam moderado, tolerante y respetuoso de las leyes de la República". Sucedió a Dalil Boubakeur, de origen argelino, rector de la Gran Mezquita de París y jefe de filas del Consejo durante la mayor parte de la última década, que perdió las últimas elecciones.

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